
ALERTAS. Los baqueanos aseguraron que los pumas buscan como presa fácil los potrillos y los terneros. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO.-

En los alrededores de Tapia y de Raco, todo el mundo habla de los pumas. Desde que apareció un ejemplar hembra, cerca de la ruta 341, y terminó siendo atropellada por un automovilista, la presencia de los felinos forma parte de las conversaciones de lugareños y visitantes de la zona.
Se habla en las escuelas, en el almacén, en el comedor comunitario, en la iglesia... y los baqueanos están alertas para cuidar los caballos y las vacas. Es que esas son las presas preferidas de los pumas; en especial las crías; es decir los potrillos y los terneros. Los lugareños coinciden en que el puma suele moverse por la zona de los cerros, desde la ruta a Raco y Tapia hacia el oeste, subiendo hacia las cumbres del cordón montañoso.
Héctor Javier Olea tiene 42 años. Nació en Raco y conoce cada rincón de tierra que sirva de pastoreo a los caballos. Dice que los pumas no suelen acercase a la zona urbana. En una motocicleta recorre los senderos día a día para controlar que no se alejen. Extiende el brazo en alto para señalar los cerros donde deambulan los pumas en busca de alimento. “Tenemos que andar con más cuidado, porque el puma come las crías -detalló Olea-; es un animal dañino porque mata a la presa, pero come un poco nomás y sigue su camino. Se va lejos y deja a las vacas horras (sin cría)”, agregó.
En la comuna rural, los empleados comparten el mate a media mañana, mientras conversan sobre el accidente que protagonizó la hembra contra un auto. Algunos lugareños aseguran que está encerrada en la casa de una familia Torres, que vive en la zona de La Tuquita. Sin embargo, LA GACETA constató que eso era solo un rumor.
Susana Torres ayer estaba de cumpleaños. En el patio de su casa recibió a LA GACETA y dijo que nunca en su vida vio a un puma con sus propios ojos. Además explicó que, al conocer la noticia del choque, se fue al lugar del hecho acompañada por su hija para ver si encontraban al animal golpeado. Sin embargo, no hallaron ni rastro.
La zona de Los Planchones, ubicada al oeste de Raco, en la zona de cerros es un lugar elegido por los pumas para merodear, lejos del territorio urbano.
Carlos Vergara vuelve en moto a su casa con los chicos que salieron de la escuela. Desde que tiene uso de razón dice que vio pumas en la zona. “El último que he visto estaba en los montes -comenta, mientras señala hacia la cumbre del cerro-, por eso si tenés caballos que tenerlos cerca de la casa”, advirtió.
Una solución
Desde la Reserva de Horco Molle, el administrador, Juan Pablo Juliá, aseguró que las rutas son un problema para la fauna silvestre. “No solo para los pumas, sino para un montón de animales que mueren atropellados todos los años”, remarcó.
HERIDA. El martes, la puma quedó golpeada al costado de la ruta 341.
El funcionario explicó que los guardaparques de Sierra de San Javier recorrieron la zona de Raco pero no hallaron a la hembra golpeada en el choque. “El problema -aseguró Juliá- es que esa ruta (la ruta provincial 341) pasa cerca de un área protegida, que es la Reserva de San Javier, y en otras provincias hay una legislación que obliga a los conductores a ir más despacio -remarcó-; aquí pasó lo del puma y en Misiones, chocaron a los yaguaretés, que es una especie mucho más amenazada”, insistió.
Juliá afirmó que es un problema serio, porque hay muchos animales que mueren por año en las rutas del país. “Esto se soluciona con pasos de fauna -detalló- en Europa y en Estados Unidos se hacen pasos de fauna, que son pasarelas que van por debajo por arriba de la ruta y que ayudan a los animales a cruzar, tal como se hizo también algunos lugares de Misiones y según las especies animales se hace el diseño del paso de fauna”, precisó.
Juliá dijo que en Europa es obligatorio construir el paso de fauna cuando se hace trazado de una ruta, aunque admitió que en Tucumán estamos lejos de esa situación.
El experto de la Reserva destacó que un puma ocupa un área que va de 20 a 100 kilómetros cuadrados, según la disponibilidad de alimentos. Ernesto Roca tiene 67 años. Trabaja en Los Planchones. “Aquí hay pumas, pero tiene que andar más al cerro y va a encontrar las huellas de las pisadas -dijo-, son como las patas del perro pero mucho más grandes”, detalló.
Por su experiencia en el trabajo en el campo, Roca recomiendan ahuyentarlo, antes que intentar enfrentarlo.
> En el cerro
Un impacto en la ruta provincial 341 que llegó a facebook
A la altura del club de campo “La Tuquita”, en Raco, se produjo un impacto entre una camioneta y una puma. El animal quedó tendido al costado del camino con signos de haber sido golpeado en la cabeza. “Cuando me acerco, la puma se doblaba del dolor y estaba abombada (sic) por el golpe con las patas extendidas y temblando”, relató César Barrionuevo en su cuenta de Facebook. El automovilista siguió su camino, por lo que no supo más nada del puma. El mensaje se viralizó y llegó a las autoridades. Se sospecha que el animal se recuperó del shock y se alejó de la zona.







