El ascenso es el límite

Tapia confía en que San Jorge logrará el pase a la B: “somos 20 leones con hambre de gloria”.

31 Mar 2019
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GRAN PRESENTE. Tapia y Emanuel Cuevas son los volantes externos de San Jorge, pero además son los goleadores.

San Jorge se metió en el pentagonal por el primer ascenso a la “B” Nacional y lo curioso es que ni el “Expreso Verde”, ni los restantes cuatro mejores equipos de este Federal “A” jugaron alguna vez en la segunda categoría del fútbol argentino. Todo un desafío, sobre todo para los tucumanos, que quieren dar el batacazo justo en el año en que celebrarán su 11° aniversario. El primer paso tienen que darlo hoy desde las 19.30, cuando visiten a Sarmiento de Resistencia, en Chaco. DeporTV televisa en vivo.

Luego vendrán las otras mini finales, como recibir el domingo 7 de abril a Defensores de Belgrano (Villa Ramallo, Córdoba); visitar el 14 a Alvarado, en Mar del Plata; y ser anfitrión, el 28, de Estudiantes de Río IV (Córdoba).

Durante todo el campeonato, el “Expreso” fue el “punto” que mediante sus numerosas virtudes se transformó en “banca”. En la segunda fase ganó con contundencia los tres partidos que disputó en su estadio: 4 a 0 a Huracán (Las Heras, Mendoza), 2 a 1 a Sarmiento (Resistencia, Chaco) y 3 a 0 a Desamparados (San Juan).

Ricardo Marcelo Tapia es el único sobreviviente del equipo fundacional de San Jorge, dirigido por Luis Martínez, que allá en 2008 ascendió de la Primera “B” a la máxima categoría de la Liga Tucumana de Fútbol. Hoy, con 30 años, quiere volver a escribir su nombre en la historia del club. En el actual torneo, el volante nacido en El Colmenar -que logró el ascenso con Mitre de Santiago del Estero- acumula 11 goles.

- ¿Cuales son sus virtudes para soñar con el ascenso?

- Humildad. Somos un grupo bárbaro, con personalidad, con ilusiones, con sacrificio. Somos 20 “leones” con hambre de gloria... y jugamos al fútbol. Soñamos con ser campeones; y nadie nos quitará eso. Sabemos que tenemos cuatro finales; pero si llegamos hasta acá se debe a que hicimos méritos. Nadie nos regaló nada.

- ¿Cómo analizás los rivales del pentagonal?

- Con Sarmiento nos conocemos bien, ya nos había tocado en la fase de grupos. Este será nuestro cuarto partido con ellos. Con Estudiantes, más allá del resultado adverso (San Jorge perdió 4 a 2) le jugamos de igual a igual. A Alvarado lo conocemos de la temporada anterior. Defensores de Belgrano le hizo un excelente partido a Gimnasia y Esgrima (La Plata), por la Copa Argentina. Pero ninguno es más que San Jorge, si jugamos concentrados, ordenados, con mucha personalidad y, sobre todo, si jugamos al fútbol, le daremos un dolor de cabeza a cualquiera.

- ¿Qué se siente ser el goleador?

- Estoy pasando por un buen momento. Llego mucho a posición de gol. Antes, mi función pasaba por asistir a los delanteros. Mi mejor partido lo jugué, precisamente, ante Sarmiento. Ese día marqué dos goles, que sirvieron para estar con chances de clasificarnos a este pentagonal final.

- ¿Qué te aporta el director técnico, Nazareno Godoy?

- Seguridad y confianza. Hoy me encuentro maduro; a lo largo de estos años fui sumando experiencia y madurez.

- ¿Para la segunda fase prácticamente se les fue un equipo?

- Sí. Pero los que nos quedamos teníamos las mismas ganas y fe de que se podía llegar lejos. El trabajo del día a día con el cuerpo técnico nos permitió estar donde estamos. Somos personas trabajadoras y con hambre de gloria.

- Según Godoy, este es el equipo con menos presupuesto y menos “apellidos” en la historia del club, pero el que más lejos llegó...

- Sí, pero para quedar en la historia hay que ser campeón.

- ¿Cómo fueron tus inicios?

- Empecé en la escuela de la “Mocha Adela”. Ahí aprendí a jugar de “4” y de “8”. Luego pasé a Estación Experimental, en el que debuté a los 16 años. De ahí pasé por Central Norte, por Sportivo Guzmán, por Famaillá, por Villa Cubas (Catamarca). Con Mitre (Santiago del Estero) ascendí del Federal “A” a la “B” Nacional. Ahora espero repetirlo con San Jorge.

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