El pleito de la fecha de las elecciones pierde uno de sus dos jueces

Horacio Castellanos pasará a cobrar la jubilación con el 82% a partir de marzo.

20 Feb 2019 Por Irene Benito
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la gaceta / foto de juan pablo sánchez noli

Horacio Castellanos deja la magistratura después de 35 años de ejercicio. La noticia cayó como un meteorito. No se va un juez cualquiera sino tan luego el último vocal original de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y uno de los que el 28 de diciembre abrió a medias la puerta para que el Gobierno anticipe las elecciones. La partida de Castellanos, vocal de la Sala I, aumenta los interrogantes existentes respecto del futuro de ese juicio, de cuyo desenlace depende el calendario electoral de este año. En lo inmediato poco se puede hacer puesto que está de vacaciones el camarista en vías de jubilarse con el beneficio del 82% móvil.

Antes de tomar la licencia compensatoria de la feria de enero -se quedó durante la segunda quincena-, Castellanos comunicó a su equipo y a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán que el jueves 28 de febrero iba a ser su último día laboral. Técnicamente aún podría estampar su firma en la resolución del recurso de aclaratoria que mantiene empantanado al proceso que inició el Frente Renovador Auténtico para invalidar la disposición constitucional que obliga a votar en agosto. Castellanos y su par Juan Ricardo Acosta ya dieron la razón a los massistas Víctor Arias y Mariela Martín Domenichelli, y fulminaron el inciso 6 del artículo 43 de la Constitución de Tucumán. Pero a posteriori quedó a la vista que jueces, partes y el Ministerio Público Fiscal se habían olvidado de “matar” al artículo 100 de la Carta Magna, que en esencia repite el plazo de agosto. Esta omisión bloquea los efectos jurídicos de la sentencia del 28 de diciembre puesto que una parte de la Constitución sigue mandando a votar como en 2007, 2011 y 2015, pese a que otra parte haya sido anulada.

La pregunta que todo interesado en la contienda política se hace a partir de ayer, cuando trascendieron las condiciones de la renuncia, es si Castellanos “completará” el fallo del 28 de diciembre o si legará la faena a quien ocupe su lugar. Mientras tanto, el trámite del recurso de aclaratoria presentado el 1 de febrero está insumiendo más tiempo que el que el de toda la etapa anterior desde la interposición de la demanda hasta la emisión de la sentencia parcialmente habilitante de la anticipación de los comicios. La Sala I liquidó esa fase en 17 días corridos. Ya en el período de reflexión sobre el artículo 100 omitido, dirigentes radicales presentaron pedidos para intervenir en el litigio como amigos del tribunal y terceros interesados. Arias y Domenichelli, que hasta aquí litigan sólo con el Poder Ejecutivo que ha de convocar las elecciones, rechazaron la admisión de los correligionarios (se informa por separado).

A partir del 1 de marzo, cuando Castellanos ya no esté, Acosta se verá obligado a fallar todas las causas con un camarista subrogante. En circunstancias normales y como sucedió durante la vacancia de la vocalía de Salvador Ruiz en el mismo tribunal, los integrantes de las demás salas deberían actuar como sustitutos en función del resultado que determine el sorteo. Si esa regla legal fuese observada, intervendrían en la Sala I los magistrados Carlos Giovanniello y Rodolfo Novillo (Sala II), y Ebe López Piossek y Sergio Gandur (Sala III).

La Corte Suprema de Justicia de Tucumán también puede solicitar la cobertura transitoria de la vacante de Castellanos con un juez precario mientras tiene lugar la preselección del reemplazante definitivo en el Consejo Asesor de la Magistratura. Ello daría al Gobierno la posibilidad de nombrar en ese puesto delicadísimo a cualquiera de los aspirantes que hayan pasado a la entrevista en el concurso sustanciado para llenar la vocalía de Ruiz -Acosta, que era funcionario del gobernador Juan Manzur, se quedó con ese despacho en noviembre-. La lista incluye a los candidatos Augusto González Navarro, Adolfo Iriarte (es juez en Concepción), Cristian Schurig, Pablo Salomón, María Isabel Nieva Conejos, Clementino Colombres Garmendia, José Antonio Gandur, Carlos Canevaro, María Elena Aguirre, Luis Albornoz, Christian Fernández y Teodoro Arturo Combes. El juez transitorio carece de la estabilidad, una de las condiciones que garantiza la independencia, según la Constitución.

Cualquiera sea la opción de reemplazo, la partida de Castellanos modifica las variables en un fuero sumamente sensible para el poder político, máxime en un período de renovación de autoridades. El juez había logrado que el gobernador le aceptara la renuncia condicionada al otorgamiento de la jubilación en octubre. Dos meses después y en el último día judicial hábil de 2018, emitió junto a Acosta la sentencia que pretende modificar la fecha de las elecciones, un pronunciamiento que le valió críticas y al menos dos denuncias penales. La jubilación de Castellanos en estas circunstancias corrobora que la imprevisibilidad está inscripta en el pleito del que depende el ejercicio de la democracia en Tucumán.

Respuestas noticiosas

1. ¿Qué día dejará el cargo el juez Castellanos?

El magistrado empezará a cobrar la jubilación con el 82% móvil a partir del 1 de marzo, pero ahora está de vacaciones.

2. ¿Qué impacto tiene esta vacante?

La partida de Castellanos introduce un giro inesperado en el juicio que podría permitir al Gobierno adelantar las elecciones provinciales.

3. ¿Quién lo sustituirá?

En principio, el juez sería reemplazado por otros camaristas en propiedad, pero la Corte también podría dar al Gobierno la posibilidad de nombrar un juez precario.

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