La última gran obra pública que se hizo en la provincia fue el dique La Angostura

Un gobierno debe continuar la tarea de su antecesor. El punto de vista del ingeniero Otto Barenbreuker.

20 Junio 2004
El 25 de setiembre de 1977 quedó habilitado el dique La Angostura, en la entrada de Tafí del Valle, luego de cuatro años de trabajos (comenzó a ejecutarse durante la gobernación de Amado Juri).
"Esta fue la última gran obra pública que se concretó en Tucumán", señaló el ingeniero civil Luis Mochkopsky.
Este especialista, que durante décadas se desempeñó en el desarrollo de grandes obras públicas y privadas de la provincia, sostuvo que hay varios proyectos pendientes de concretarse. Uno de ellos, según Mochkopsky, es la construcción del dique Potrero del Clavillo. "El problema es que explotado sólo hidroeléctricamente puede que esta obra no sea redituable en lo económico. Pero hay que evaluar otros beneficios de esta represa, como ser que atenuaría las crecidas del río Medina, proveería de energía y de agua para riego, y agua potable para 250.000 personas", indicó. Dejó en claro, no obstante, que habría que achicar el costo previsto de esta obra, calculado en $ 1.000 millones.
Una obra que al parecer quedó desactivada es la construcción de la ruta 365 para acceder desde Tucumán al Paso de San Francisco por Catamarca.
"El gobierno de Miranda lo iba a ejecutar financiado por Techint y no se hizo; luego se iba a realizar con dinero de la minera Alumbrera y se desaprovechó esa oportunidad", apuntó.

La ruta 38
Mochkopsky consideró que la nueva ruta nacional 38 debería construirse en forma completa -unos 80 kilómetros desde Famaillá hasta Alberdi- y no por tramos como está previsto. "No se sabe bien por qué no comenzó aún la obra. Está adjudicada y resta firmar el contrato para que empiecen los trabajos", indicó.
Opinó que Tucumán debería encarar tres obras públicas fundamentales. Una sería completar la autopista a El Cadillal hasta el límite con Salta. Otra debería ser construir una doble vía desde esta ciudad hasta Santiago del Estero. Por último, habría que reactivar el complejo ferrovial en el este tucumano, que demandaría la construcción de un puente sobre el río Salí."También habría que insistir ante la Nación para que construya una ruta desde 7 de Abril a Monte Quemado (Santiago del Estero), que empalmaría con la ruta 16 para conectar con los países limítrofes", subrayó Mochkopsky.

Un gobierno debe continuar la tarea de su antecesor
"Tendría que haber un plan de obras públicas armónico, bien estudiado y respaldado económicamente. Es decir algo que se vaya haciendo en forma gradual", señaló a LA GACETA el ingeniero civil Otto Barenbreuker, catedrático con 53 años de carrera en la UNT. El especialista cree que no es cuestión de desencadenar un proceso de obra que lleve a un estado de excitación, sino que se lo debe realizar en forma gradual, proyectando las obras detenidamente por gente que conoce bien cada caso. "Es importante que la obra resulte favorable en lo económico", remarcó.
Se quejó porque a veces se encaran obras por cuestiones de amiguismo, que no reditúan porque benefician a una cantidad limitada de gente, y no promueven el desarrollo de una zona con real retorno económico. "Cuando hay abundancia de dinero se pueden hacer todas las obras que se pidan, pero con escasez hay que estudiar muy bien cada caso en particular", destacó. Respecto de la situación de la obra pública en Tucumán, Barenbreuker señaló que siempre hay proyectos. "La cuestión es modernizarlos, actualizarlos. Se está moviendo algo, la parte privada sobre todo", apuntó.
Sostuvo que algunas rutas de la provincia "están bastante bien", pero dijo que se advierte una falta de cuidado. "Las obras hay que hacerlas y cuidarlas. Se hacen obras por cuestiones políticas y luego se las abandona. Puede ser que no haya recursos, pero en los presupuestos hay que destinar fondos para el cuidado, especialmente de la pavimentación", subrayó. Admitió que desde hace años que no se realizan en la provincia obras públicas de magnitud. "Son circunstancias. Una de las causas no se han hecho grandes obras es que no apareció un hombre con la iniciativa y las ganas de hacer que tenía el gobernador (Celestino) Gelsi", resaltó.
"El que asume un gobierno debe venir con un pensamiento básico, sin vanidades personales. Se debe continuar, modestamente, la labor en la parte útil del gobierno que se fue. Un ejemplo es la ciudad universitaria, que no se hizo más y se abandonó una obra que era necesaria", añadió.

Presas
Opinó que es fundamental hacer presas en Tucumán, porque hay una gran parte de la población de la provincia que no tiene agua. "No hablo de grandes obras, sino de presas reguladoras del cauce de ríos para extraer agua en forma permanente", dijo.Barenbreuker consideró "digno de aplauso" el propósito del Gobierno provincial de construir escuelas este año.

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