Es uno de esos casos en los que puede decirse con fundamento “de tal palo, tal astilla”. Hugo A. Amarillo (h) fue incorporado, luego de rendir el concurso de rigor, a la Academia Argentina de Cirugía. Y en la primera sesión pública del año que viene ocupará su sitial como miembro académico.
La Academia Argentina de Cirugía es una institución científico-académica en la que están representadas todas las especialidades de la cirugía, excepto la plástica. Fue creada en 1911 con el objetivo de estudiar y difundir el progreso de la cirugía, su campo de acción y sus competencias específicas. Y al aceptar su postulación convirtió al doctor Amarillo “El Joven” (tiene sólo 44 años) en el segundo cirujano residente en la provincia que se incorpora a ella, sólo precedido por su padre, el profesor Hugo R. Amarillo, fallecido hace poco.
“Es un gran reconocimiento -dijo el nuevo académico, cuya especialidad dentro de la cirugía es la coloproctología, también como su padre-. No sólo a la trayectoria personal; también pone a Tucumán dentro del mapa del país en estos temas”.
Para lograr la aceptación primero debió competir (por antecedentes y oposición) con colegas de todo el país que, por de pronto, hubieran obtenido el grado académico de doctor, requisito ineludible, contó. Y luego debió presentar un trabajo científico que fue sometido a evaluación de sus pares en una sesión ordinaria pública de la academia.
El 17 de octubre le comunicaron oficialmente la buena noticia.







