

"Vea amigo, para mí, la mejor manera de explicar de qué se trata un kilogramo es de la siguiente manera: todo depende de qué lado del mostrador se encuentra. Si usted está del mostrador para adentro, un kilo pesará 900 gramos; si en cambio está del mostrador para afuera, el kilo pesará 1.100 gramos. O sea que hay 200 gramos de diferencia dependiendo de qué lado está".
ALBERTO CALLIERA
> En la verdulería de la esquina | una extraña “balanza de precisión”
Con este cambio, los científicos e investigadores que buscan la mayor precisión posible podrán realizar sus investigaciones “en cualquier lugar o momento y en cualquier escala”. El nuevo sistema le permitirá a investigadores realizar varios experimentos para relacionar las unidades de medida con constantes. Sin embargo, en la jerga de la calle hay vendedores que -en tono de broma- aseguran que el kilo de tomates en la verdulería del barrio seguirá pesando 970 gramos, como ocurre desde que se tiene uso de razón en la venta con balanzas.
> El sistema en Argentina | masas calibradas
El INTI es responsable de los patrones nacionales de medida, entonces cada tres años todos los países del mundo tienen que calibrar el patrón nacional con Francia, que es donde se encuentra el patrón internacional. Y a partir de ese patrón nacional se da trazabilidad a todas las mediciones del país. Por ejemplo todas las balanzas se ajustan con masas que están calibradas por el INTI, que a su vez está referido en Francia. Y a partir de ahora no va a haber más un patrón internacional, se va a referir en función de la constante de Plank. Ahora, cuando se haga una balanza, se enviará a un laboratorio que va a poder analizar experimentalmente el kilogramo. En la Argentina por ahora solo lo va a poder hacer el INTI, pero a futuro quizás lo puedan hacer otros laboratorios.
> “Un kilo y dos pancitos” | una frase que inmoratlizó el cómico Carlitos Balá
Hace unos años atrás, cuando algo estaba muy bien, la gente solía decir que estaba “un kilo”. Decir que andabas “un kilo” era decir que te encontrabas perfecto, que estaba todo bien. En su carrera artística, el cómico argentino Carlitos Balá le agregó a esta frase los dos pancitos. En su programa de televisión para el público infantil solía repetir la frase: “un kilo y dos pancitos”. Era mejor todavía. Supongamos que “el kilo” se refiriera a panes, dos más es todavía mejor que un kilo. ¿Cómo andás?: “Un kilo y dos pancitos”.
> Decisiones por consenso | un nuevo estándar
Cuando se realizó el Congreso Nacional de la Sociedad Italiana de Física, celebrado en Rende (Italia), el 17 de septiembre pasado, Martin Milton, director del Bureau des Poits et Measures, explicó los motivos del cambio en la unidad de medida del kilo. “En 2017 pensamos que no era posible determinar la constante de Planck con la precisión que nos habíamos prefijado, debido a las limitaciones de la tecnología actual, pero pronto nos dimos cuenta de que, incluso si no éramos tan buenos como pensábamos, éramos suficientemente buenos para establecer un nuevo estándar para unidades de medida”, detalló.
> Un sistema universal | la exactitud es el objetivo de los científicos
Durante 130 años el “gran K” fue el referente absoluto en cuanto a medidas respecta. Un cilindro de platino-iridio conservado en Francia, esta vez será reemplazado por una constante matemática que fijará con exactitud al kilo, esto en la etapa de las tecnologías de alta precisión. Como no es posible calibrar todas las balanzas a nivel mundial en función a este elemento, existen seis copias-testigo. Esto para tratar de tener una mayor precisión en la medición.
> Un desafío para los expertos | en cantidades físicas
El proceso de cambio se inició desde la propuesta avanzada en 2005, a través de un grupo de científicos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), con sede en Estados Unidos, en la Universidad de Reading, en el Reino Unido, y de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, por sus siglas en francés). El mayor desafío ha sido crear herramientas que pudieran medir las diferentes cantidades físicas en términos de constantes universales, con una precisión de uno en cien millones. 15 años pueden parecer muchos, pero Milton deja en claro que “fue uno de los avances más rápidos en la historia de la ciencia si se compara, por ejemplo, con el láser”, que tuvo que esperar unos treinta años entre su teorización y su realización práctica.
> En laboratorios disperos | el metro no tiene cambios
Cuando se redefinió el metro (antes era también la longitud de una barra de platino e iridio) en 1983, se hizo en función de la distancia que recorre la luz en una fracción de segundo. El metro va a seguir siendo definido de ese modo. Hoy hay unos 50 laboratorios en el mundo que hacen eso; en Sudamérica está el INTI y el Inmetro en Brasil.







