14 Junio 2004 Seguir en 
La gestión del gobernador José Alperovich rendirá mañana, en Buenos Aires, un difícil examen. Los temas serán sus pretensiones en el nuevo régimen de reparto de la coparticipación y la refinanciación de su deuda pública, calculada en $ 3.000 millones.
El equipo de técnicos del Ministerio de Economía, encabezado por su titular Jorge Jiménez, se reunirá con los expertos del FMI. Del encuentro también participarán representantes de otras provincias. "Vamos a escuchar", dijo Jiménez a LA GACETA al hablar sobre la cumbre que se hará en el Palacio de Hacienda. El FMI está interesado en que los gobernadores acuerden con el Gobierno nacional la sanción de la nueva ley de coparticipación. En la revisión de las metas de la Argentina, efectuada en setiembre pasado, el Fondo reclamó la promulgación del proyecto hacia agosto próximo, para que entre en vigencia a partir del 1 de enero de 2005.
La puja entre el presidente Néstor Kirchner y el gobernador bonaerense, Felipe Solá, por la coparticipación retrasó los planes nacionales, pero, a la vez, aceleró las adhesiones de los gobernadores -entre ellos Alperovich- al proyecto original.
La llave que abrió la puerta del apoyo tucumano a la polémica iniciativa fue la promesa que realizó Kirchner a algunos distritos de refinanciarles parte de la deuda pública. La Nación es una de las principales acreedoras de las provincias. En el caso de Tucumán, registra una acreencia que roza los $ 1.000 millones, incluyendo, entre otros, los préstamos por los Programas de Financiamiento Ordenado (PFO), desde 2002 hasta la actualidad, y para retirar de circulación los Bocade, por casi $ 155 millones.
Además, el Gobierno provincial obtuvo el aval del ministro de Economía, Roberto Lavagna, para refinanciar U$S 42 millones por la emisión de la serie externa de los títulos de la deuda (Eurobonos). "Se apunta a aliviar las cuentas fiscales en el próximo trienio", puntualizó Jiménez.
El equipo de técnicos del Ministerio de Economía, encabezado por su titular Jorge Jiménez, se reunirá con los expertos del FMI. Del encuentro también participarán representantes de otras provincias. "Vamos a escuchar", dijo Jiménez a LA GACETA al hablar sobre la cumbre que se hará en el Palacio de Hacienda. El FMI está interesado en que los gobernadores acuerden con el Gobierno nacional la sanción de la nueva ley de coparticipación. En la revisión de las metas de la Argentina, efectuada en setiembre pasado, el Fondo reclamó la promulgación del proyecto hacia agosto próximo, para que entre en vigencia a partir del 1 de enero de 2005.
La puja entre el presidente Néstor Kirchner y el gobernador bonaerense, Felipe Solá, por la coparticipación retrasó los planes nacionales, pero, a la vez, aceleró las adhesiones de los gobernadores -entre ellos Alperovich- al proyecto original.
La llave que abrió la puerta del apoyo tucumano a la polémica iniciativa fue la promesa que realizó Kirchner a algunos distritos de refinanciarles parte de la deuda pública. La Nación es una de las principales acreedoras de las provincias. En el caso de Tucumán, registra una acreencia que roza los $ 1.000 millones, incluyendo, entre otros, los préstamos por los Programas de Financiamiento Ordenado (PFO), desde 2002 hasta la actualidad, y para retirar de circulación los Bocade, por casi $ 155 millones.
Además, el Gobierno provincial obtuvo el aval del ministro de Economía, Roberto Lavagna, para refinanciar U$S 42 millones por la emisión de la serie externa de los títulos de la deuda (Eurobonos). "Se apunta a aliviar las cuentas fiscales en el próximo trienio", puntualizó Jiménez.







