En Atlético, con humildad todo es posible

Los hechos hacen que en el “Decano” los sueños no sean sólo eso, asegura Bianchi, que se imagina campeón.

12 Oct 2018

El mensaje está, aunque no se lo vea. El mensaje es una cuestión de aceptación entre quienes hacen el día a día en Atlético. El mensaje es simple, señala Bruno Bianchi: “trabajar con humildad y honestidad sabiendo que nosotros no somos menos que nadie pero tampoco más que nadie”. Esa es la frase de cabecera de un plantel que ha vivido momentos intensos en el año y que sueña despierto, mientras intenta crear nuevas oportunidades de alegrías, para sus integrantes y los hinchas. Atlético hoy es una máquina de sueños constantes y sonantes. Atlético es, además, un cazador de sueños.

Lo fue en su reciente participación en la Copa Libertadores. Lo fue tras haber finalizado entre los ocho mejores del continente. “Sí, esa fue una linda experiencia, llegamos a una instancia que no llega cualquiera. Estoy orgulloso por el club, por lo que se está haciendo. Y también estoy esperanzando de entrar en la próxima Libertadores de nuevo”, de esa manera Bianchi marca la cancha. La única forma de jugar la edición 2019 de la Copa es logrando el título de la Superliga. El de ahora, el 2018/19.

“Es el sueño mayor que tengo yo, poder ganar la Superliga con Atlético”, asegura el central. Y argumenta. “Ojalá se logre. Tengo fe en mis compañeros, en el cuerpo técnico, en la gente”, dice. Antes, había marcado el camino del “Decano”. Siempre adelante. “Estar entre los cinco primeros del campeonato. Clasificarnos a la Copa (2020)”. Del descenso se habla, sí, pero sabiendo que puede ser un actor de reparto esta temporada si el grupo sigue rindiendo como hasta ahora: en el torneo marcha segundo, detrás de Racing, e invicto. Tiene 15 puntos cosechados, en siete de los ocho encuentros que se han disputado (debe el choque con San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro) en el certamen.

“Si hacemos una buena pretemporada y tenemos puesta la cabeza sólo en la Superliga, podemos hacer cosas históricas de nuevo”, se aventura a pronunciar Bianchi con ese dejo de adrenalina que tiene aquel que probó las mieles de la gloria y no piensa soltarla de ninguna manera.

Atlético ya no es Atlético, el recién ascendido. Atlético se ganó un nombre y respeto en la divisional, a base de resultados. “Nada, eso a uno lo enorgullece; que referentes del fútbol argentino hablen bien de Atlético es importante, pero como te digo, nosotros tampoco tenemos que creernos nada. Tenemos que seguir trabajando con la misma humildad. Así, las cosas van a tener sus frutos”.

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