Habrá una jornada de concientización sobre artritis reumatoidea en el hospital Avellaneda

Será mañana a partir de las 9.

11 Oct 2018
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Existen más de 200 enfermedades reumáticas; las padecen tanto jóvenes como adultos, y pueden generar deformaciones y discapacidad. Como todos los 12 de octubre, el viernes se conmemora el Día Mundial de la Artritis Reumatoidea (AR), una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente las articulaciones, aunque puede comprometer otros órganos.

“En el hospital Avellaneda tenemos unos 500 pacientes en tratamiento”, destacó Rodolfo Pérez Alamino, miembro del Servicio de Reumatología, que trabaja con el grupo AMAR (Ayuda Mutua al Artrítico Reumatoideo) haciendo prevención, educación y rehabilitación. Juntos organizaron para mañana una jornada con taller. “Nos reuniremos desde las 9 en el aula de docencia del hospital (Catamarca 200). La jornada está abierta al público. Habrá charlas, un taller de tejido bautizado ‘Manos que abrigan’, y una sesión de ejercicios físicos”, añadió.

También en el Padilla, desde las 9. Informes, en Admisiones, por Alberdi 550.

La AR es una enfermedad autoinmune de causa desconocida. No es hereditaria, pero familiares de personas con AR pueden ser más susceptibles a padecerla, ya que se han identificado genes que pueden predisponer a la enfermedad. Puede producir discapacidad, pero detectada y tratada a tiempo, y realizando controles periódicos, la calidad y la expectativa de vida pueden no alterarse. Suele afectar con más frecuencia a las mujeres entre los 20 y 50 años, pero no es “exclusiva”; incluso niños pueden sufrirla. Y suele confundirse con otras afecciones; por eso es muy importante concurrir al especialista ante la menor sospecha.

Alerta

Los síntomas se observan al principio en las manos y los pies, aunque rodillas,  tobillos y codos pueden también afectarse. La rigidez por la mañana (pueden llegar a necesitarse  hasta dos o tres  horas para lograr movilizarse con soltura), el dolor y la hinchazón de las articulaciones son las señales de alerta más frecuentes. A medida que avanza el día, los síntomas suelen disminuir, pero reaparecen después de un tiempo prolongado de reposo prolongado. El cuadro es persistente y progresivo.

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