Los motochorros lo convirtieron en un pueblo de puertas cerradas

Néstor Cantos estaba en el local que fue asaltado por motoarrebatadores el lunes. Más de 300 vecinos marcharon pidiendo seguridad. Entregaron un petitorio. Denunciaron más ataques de asaltantes.

11 Oct 2018

Los vecinos del Ingenio Leales permanecen conmovidos por el violento robo que una banda de motochorros concretó en una despensa, el lunes por la noche. Aseguran que no es el primer caso y que en los últimos cuatro meses se registraron numerosos asaltos a comercios. Por ese motivo, realizaron una convocatoria a través de las redes sociales para movilizarse el martes a la noche.

“Aquí era un lugar tranquilo, hasta dejábamos las puertas abiertas por la noche. Pero ahora, la inseguridad se ha generalizado y se profundizó últimamente. Hay por lo menos un robo todas las semanas. San Andrés y el Ingenio Leales son las zonas más afectadas; los vecinos estamos sufriendo mucho la falta de seguridad”, contó Néstor Cantos, vocero de los vecinos.

Cantos contó que es un policía retirado que durante 30 años trabajó en la fuerza de seguridad. Los últimos 20 años de su carrera, explicó, los cumplió primero en la sede policial de Los Sueldos y luego, en la del Ingenio Leales. Ahora reside en el barrio Pedro Parra.

El ex policía fue, además, uno de los clientes asaltados por los motochorros que cerca de las 23 del lunes ingresaron al local de avenida Sáenz Peña al 500, la principal arteria de esa localidad de la zona este de la provincia. “Por la forma en la que actuaron pensé que iban a matar a alguien. Tenían las armas remontadas y estaban dispuestos a disparar”, señaló.

COMERCIANTE. José Paredes fue sorprendido por los motochorros.

Sobre la marcha contra la inseguridad, Cantos explicó: “Fue muy importante, participaron más de 300 vecinos. Lo que ocurre es que ya no queda ni un solo comercio que no haya sido asaltado, y todos fueron atracos cometidos con violencia. Anoche (por el martes), presentamos un petitorio ante las autoridades policiales con una serie de propuestas contra la inseguridad”.

Algunos de los pedidos fueron: más policías y móviles, el traslado de la comisaría a la zona céntrica y que se instale una sede de Infantería. “En total no hay más de nueve efectivos, cuando somos una población de unos 10.000 habitantes. Necesitamos como mínimo 30 uniformados”, dijo Cantos. “Nos preocupan los robos de motos y los ataques en las paradas de colectivos. Pero también entran a las casas y se llevan todo lo que pueden con total impunidad”, agregó.

Los vecinos

“Estamos cansados de la inseguridad. Antes esto no pasaba. Todo comenzó hace tres años, desde que crearon los barrios ‘La Rana’ y El Progreso. Comenzaron a llegar personas de otros lugares y aumentaron los robos. Además, hay pocos policías”, aseguró el vecino Oscar Ledesma.

“Se dan muchos robos de motos. Te atacan en la ruta o se las llevan de las galerías de las casas. Lo que pasa es que por la noche la oscuridad es total. Se esconden entre los cañaverales y sorprenden a las víctimas. Son de afuera”, indicó Luis Álvarez, otro residente. “Se nota mucho el consumo de drogas. Andan muy locos cuando roban, eso se nota mucho. Ahora se los ve a los chicos drogándose en la calle, sobre todo los fines de semana”, agregó.

Esther contó que toma todo tipo de recaudos cuando camina hacia la parada y mientras aguarda el colectivo. “Estoy atenta desde que salgo de mi casa. Miro para todos lados. Si te descuidás, hasta te cortan el cuello para llevarte la cartera; son muy violentos”, aseguró.

El último caso

“Mi hija había llegado momentos antes de la gira de egresados en Córdoba. Me crucé al almacén a comprar comida y una gaseosa. En ese momento llegaron los ladrones. Se notaba que eran jóvenes, no parecían de más de 20 años”, recordó Cantos sobre el robo del lunes.

En las imágenes registradas por las cámaras de seguridad de la despensa, se observa que espera ser atendido cuando ingresan tres sujetos y uno le coloca un arma de fuego en la espalda y comienza a revisarlo. Mientras, amenaza a otra clienta para que le entregue el celular. Luego, otro obliga a una joven que pasa por la vereda a entrar al local y le quita el celular.

“Por mi experiencia como policía traté de mantener la calma. Si yo reaccionaba, posiblemente hubieran disparado contra alguna de las personas que también estaban en el local”, señaló. Los delincuentes le sustrajeron $ 1.200. “Me los había dado mi hija cuando llegó del viaje”, contó.

Persecución

Los motochorros, que antes habían asaltado un supermercado de San Andrés, fueron perseguidos por vecinos cuando escapaban. Mientras huían, dispararon contra sus perseguidores. Uno fue atrapado en unos pastizales en Quilmes, a pocos kilómetros. Se movilizaba en una moto robada.

Las personas que lo capturaron le dieron una golpiza antes que arribaran los uniformados que lo llevaron detenido. Fue identificado como Jorge Iván Ríos, de 21 años, domiciliado en Las Talitas.

“Llevaban armas de grueso calibre. Todo fue muy rápido. Encañonaron a los clientes y nos amenazaron para que nos quedemos quietos. Se llevaron una caja de metal con dinero, la caja registradora y cigarrillos”, contó José Paredes, dueño del local asaltado.

“Lo que pasó es que el robo causó preocupación entre los vecinos. Lo que pedimos es más seguridad. Hace dos semanas asaltaron una quiniela, y antes fueron una carnicería, una panadería y un local de ropa que desvalijaron apenas inauguró”, concluyó.

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