Del Potro dejó a Nadal en el camino y quedó a un paso del sueño

El argentino alcanzó la final luego de que el español se retirara cuando caía en dos sets.

08 Sep 2018 Por Alejandro Klappenbach
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CONSUELO. Del Potro alienta a Nadal, que volvió a tener problemas en la rodilla. reuters

Y lo hizo. Otra vez. Tal como hace 9 años, en el mismo lugar. Juan Martín Del Potro vuelve a una final de Grand Slam tras derrotar a Rafael Nadal en la semifinal del US Open, por un inesperado 7-6 (7-3); 6-2 y abandono. La rodilla derecha del español dijo basta y nos dejó ahí, como flotando a la espera de algo que no será. Así las cosas, a estas líneas le faltan algo de gusto. Los condimentos que imaginábamos saborear en el análisis de cuatro horas de batalla tenística apenas dejaron su aroma en la primera hora de partido. Cuando “Delpo” cerró con absoluta autoridad el tiebreak del primer parcial ganó, sin saberlo del todo, mucho más que ese set inicial y encaminó las piezas para firmar la décima victoria de su carrera frente a un número 1 del ranking mundial.

“No es lo mejor ganar de esta manera”, lamentó el tandilense. “Me encanta jugar contra ‘Rafa’ porque es el máximo luchador de nuestro deporte y no me gusta ver que sufra en una cancha. Ojalá no sea nada grave”, agregó.

Fue al frente

La postura de Del Potro para encarar su sexta semifinal de Grand Slam fue la misma que ha mostrado desde el primer punto de su debut en Flushing Meadows: se paró como el dueño del partido, decidido a dictar las reglas con las que se jugaría cada punto. Y quebró de entrada.

Claro que enfrente estaba Nadal dispuesto a discutir esa supremacía. El español también quebró e igualó a un juego por lado. Y así fueron game a game, saque a saque, punto a punto, entregando un nivel de juego acorde a la expectativa generada. Juan Martín volvió a tomar el servicio de “Rafa” en el noveno game y dispuso de dos set points. Y entonces, otra vez emergió Nadal para hacer lo suyo y estirar la definición hasta el tiebreak. Fue un tramo en el que el tandilense dudó de entrada para luego exhibir su mente de elite competitiva. El momento era clave, determinante, y lo gestionó con la altura digna de un crack absoluto.

“La clave del match fue el primer set, fue muy importante haberlo ganado para tomar confianza. Ahora estoy muy feliz de estar en la final de nuevo”, afirmó el número tres del mundo, que de ganar el título quedará muy cerca de arrebatarle a Roger Federer el segundo lugar del escalafón. Pero para pensar en eso todavía falta...

No pudo más

El resto del partido contra el español fue apenas una espera activa. Hacer lo propio y aguardar la decisión ajena que determinara el final y con eso, el sexto triunfo de Del Potro sobre “Rafa” en 17 partidos.

Como se dijo, para la final de mañana todavía falta. Poco en tiempo, pero mucho en ansiedad y nervios. El tandilense tiene por delante el otro partido más importante de su carrera. El que puede cambiarle la vida tanto o más que aquel de 2009. El que puede, ni más ni menos, modificar su condición de crack y proyectarlo a un estatus de leyenda.

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