Premio poético desierto

Se pensó en designar un jurado de Tucumán.

ESTANISLAO S. ZEBALLOS. Caricatura del personaje que, con Joaquín V. González, dictaminó negativamente. ESTANISLAO S. ZEBALLOS. Caricatura del personaje que, con Joaquín V. González, dictaminó negativamente.

A propósito de un certamen literario entrerriano, encontramos cierta curiosa referencia a Tucumán en la revista porteña “Fray Mocho”, edición del 6 de junio de 1913. Consta en la sección de comentarios titulada “Menudencias”. Ocurrió que el Centro Patriótico de la Juventud, de la ciudad de Paraná, Entre Ríos, había organizado unos “Juegos Florales”, como se denominaban entonces los certámenes de poesía.

Decía el anónimo firmante de “Menudencias” que el Centro les había enviado, en fecha reciente, una circular que expresaba: “No habiéndose expedido el jurado designado para dar el veredicto sobre el mérito de las 111 (¡) composiciones presentadas al certamen, después de estar en su poder cerca de seis meses y no obstante los pedidos que le formulara la comisión organizadora, se gestionaba la designación de un nuevo jurado de la ciudad de Tucumán, constituido por personas que serían una garantía insospechable de seriedad y justicia para los interesados”.

Pero esas gestiones, agregaba, “quedaron sin efecto por haber recibido del doctor Estanislao S. Zeballos una carta dirigida a esta presidencia”. En ella decía: “Me complazco en participar que yo y el doctor Joaquín V. González hemos terminado el estudio de las composiciones del certamen, y ambos estamos de acuerdo en que ninguna es acreedora a premio, por lo cual debe declararse desierto. Sería conveniente que ustedes escriban al doctor David Peña para que las mande buscar, porque yo no puedo ocuparme de tramitar el jurado a causa de quehaceres abrumadores”. El comentarista de “Menudencias” recortaba lo de “yo y el doctor Joaquín V. González” como “una frase que nos pasma”. Le parecía que era como decir “yo y mi criado”…

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