Buscan a los dos hombres que continúan prófugos de la comisaría 12ª

Cinco detenidos se escaparon ayer; tres fueron recapturados por la Policía.

28 Jul 2018 Por Luis Duarte
1

PROCEDIMIENTO. Los policías colmaron la comisaría 12ª, ubicada en calle Félix de Olazábal al 1.400. la gaceta / FOTO DE Ines Quinteros Orio

La puerta de vidrio y las ventanas de chapa permanecieron cerradas durante la tarde. Personal de la Infantería, cargando hasta escopetas, colmaron el área de recepción de la comisaría 12ª para custodiar y evitar el ingreso de familiares de presos o cualquier otra persona. En la vereda, justamente, los parientes de los internos reclamaron información precisa y oficial, lo que no hubo durante horas y horas. Allí, cargaron el almuerzo que tenían pensado entregar para que comieran los esposos, los hijos o sobrinos.

La dependencia policial, ubicada en Félix de Olazábal al 1.400, en la capital tucumana, fue escenario ayer de una jornada movida debido a la fuga de cincos presos. Tres de ellos han sido recapturados mediante un operativo policial que se extendió por la zona. Continuaba la búsqueda de los dos prófugos.

Según fuentes judiciales, las cinco personas se escaparon de la comisaría pasado el mediodía. Habrían aprovechado que un agente habilitaba las puertas del calabozo para hacer ingresar a un detenido más. En ese momento, los ocupantes embistieron al policía y huyeron. Como consecuencia, el uniformado habría sido golpeado en la cabeza.

“Le pegaron a todos después, como si ellos hubieran tenido la culpa de que se hayan escapado los presos. Fue con más bronca porque le pegaron a un policía. Pero nunca nos dijeron cómo están adentro nuestros familiares. Todos tienen prioridad, por eso, deben ser atendido el agente herido y también los presos”, dijo Lucía Castro, esposa de un detenido.

“Se escucharon gritos después de que ingresaran los de Infantería a la comisaría. No se acercó ninguna autoridad a decirnos, al menos: ‘sus familiares están bien, molidos, pero bien’”, añadió.

Los parientes se quejaron por una posible sobrepoblación carcelaria en esa dependencia. “Debería haber entre 12 y 15 personas. Hace un mes había 31. Ahora, 26. También notamos que nuestros parientes tienen sarna, chinchillas. Les dijimos a los guardias que queríamos traer cosas de limpieza, pero no aceptaron. Mi marido es tan blanco que se nota las ronchas que tiene”, dijo Castro.

Claudia Romano, quien visita todos los días a su hijo, cuestionó el trato hacia ella y otras personas cada vez que se presentan en la dependencia de la fuerza de seguridad. “Hace cinco meses que está mi hijo aquí. Hoy no nos dejaron pasar”, enfatizó.

Este grupo de personas señaló que está evaluando la posibilidad de realizar una presentación ante la Justicia por “abuso de autoridad” y maltrato por parte de algunos policías de la comisaría 12ª. Los familiares intentaron dialogar ayer con el representante de la Fiscalía 3 en la dependencia pero no pudieron concretar ese encuentro. El funcionario judicial se retiró sin mantener contacto con las personas que esperaban afuera.

Así, la fuga de cinco presos de la seccional 12ª movilizó a los policías de la Unidad Regional Capital (URC) y a todo el vecindario del sector oeste de la ciudad.

Intentaban reubicar a los presos fugados

Los presos que se fugaron de la comisaría 12ª, fueron recapturados en zonas cercanas a la misma dependencia policial, según informaron en la fuerza de seguridad. “No habían salido de la jurisdicción”, dijo Francisco Picón, subjefe de la Policía. Una de ella fue hallada en el área del barrio Oeste II, a pocas cuadras. Tras el hecho, se trataba de reubicar a los protagonistas en otras dependencias oficiales, aunque las propias autoridades de la Policía reconocieron la dificultad que conlleva la superpoblación carcelaria. “Todas las dependencias que alojan detenidos, tienen poco espacio físico”, señaló Picón.

Comentarios