Ingleses y croatas sólo hablan del Mundial

11 Jul 2018

En Inglaterra poco importó que el ministro de Exteriores, Boris Johnson, haya dado un paso al costado y sumido el gobierno de la primera ministra, Teresa May, en una crisis. Los “three lions” se miden hoy ante Croacia en la semifinal y ese parece ser el único asunto verdaderamente nacional.

“¿No sabes que hay un maldito partido?”, preguntó “The Sun” en su portada con una imagen de Boris Johnson llevando la camiseta inglesa, haciendo pública la dificultad de elegir entre uno u otro tema, pero al final inclinándose por el juego.

“Los muchachos de 1966 siguen siendo reverenciados hoy”, expresó el técnico de Inglaterra, Gareth Southgate, en relación a los que consiguieron el único Mundial hasta ahora de Inglaterra. El posible penúltimo gran capítulo de la aventura inglesa en Rusia tiene al país paralizado. “La fiebre del Mundial ha atrapado a Londres y a toda la nación”, dijo Sadiq Khan, el alcalde de la capital británica. La emoción atrapó también a las personalidades del país, como al príncipe Guillermo. “Querían escribir historia y están haciendo exactamente eso”, tuiteó el heredero al trono.

La estrella pop Robbie Williams, a su vez, escribió: “Football’s coming home” (el fútbol vuelve a casa), el pegadizo y viejo eslogan que tomó vigencia con la actuación inglesa en Rusia y fue originalmente un coro de la canción Three Lions, publicada para la Eurocopa que Inglaterra recibió en 1996.

Un fanático se tatuó a Harry Maguire en su pierna. Maguire le prometió una camiseta.

La fiebre en Croacia llega a las mismas proporciones. La vida normal se detendrá hoy en el país balcánico, que tiene cuatro millones de habitantes. Los teatros cancelaron sus funciones, los supermercados cerrarán antes del comienzo del cotejo. Además, las camisetas de la selección prácticamente se han agotado en todo el país durante dos semanas. Hay fotos de niños y hasta de perros con la camiseta croata. Una pareja de novios incluso se puso la casaca sobre el vestido y el traje.

“Croacia registra una completa histeria por el fútbol”, escribió el portal “Index”.

En medio de la emoción colectiva de sus países, los jugadores tendrán que concentrarse. Aunque podrían escribir una página histórica y ya llegaron lejos, todavía no ganaron nada. Una derrota será recordada siempre como una oportunidad perdida.

Una historia deportiva está por escribirse. El resultado, sin embargo, dejará huellas mucho más allá del fútbol.

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