Los candidatos, en su salsa

Del Potro disfruta del presente y está yendo paso a paso.

09 Jul 2018
1

FAVORITO. “Delpo” llega a octavos sin haber perdido un set en todo este torneo. REUTERS

En el mismo momento en que comienzan los octavos de final de Wimbledon podemos comenzar estas líneas afirmando que, si nos referimos al individual de hombres, la primera semana ha sido tal como la hubiésemos imaginado el lunes pasado. Con algunos nombres que faltan (Cilic, Dimitrov) y, por ende, otros que sobran (Gulbis, Vesely), pero no más que eso. Y tratándose de tenis en césped, siempre se debe considerar la chance de alguna sorpresa.

El grupo de candidatos luce muy bien. Todos ellos, incluido, Juan Martín del Potro, han pasado sus turnos sin mayores inconvenientes, exhibiendo excelente forma física, técnica y mental. En el caso del tandilense, sus tres victorias le han permitido convertirse en el argentino con más victorias (20) en el torneo y, detrás de Vilas, el segundo más ganador de partidos (87) en torneos de Grand Slam.

Una puerta abierta

La derrota de Alex Zverev el sábado le dejó la puerta abierta para llegar al tercer puesto del ranking por primera vez en su carrera, algo que conseguirá en caso de acceder a semifinales. ¿Es posible? ¡Claro! Aunque en su camino aparezca la sombra de Rafael Nadal. En caso de que Juan Martín derrote a Gilles Simón en el mediodía de hoy, y siempre que Nadal cumpla con la lógica y gane su compromiso frente a Jiri Vesely, el miércoles de cuartos de final tendrá uno de varios “partidos del torneo”.

Al tandilense le gusta no adelantarse, no levantar la vista más allá del cercano horizonte de su siguiente partido. Y allí la silueta de Simon no intimida. A la vista de lo que Juan Martín ya mostró en Londres, no existe manera alguna de no imaginarlo candidato a pasar. Por su saque, por su drive, por su postura en la cancha, por los tres triunfos en sets corridos, por la prepotencia de su agresividad, Juan Martín, quizá como nunca antes en su era “poscirugías”, parece cómodo en su rol de candidato, algo que se percibe, también, fuera de la cancha.

Distendido

Camina tranquilo, absorbe a gusto el cariño del público, no se fastidia con las preguntas de los periodistas, sonríe como respuesta a los “vamos Delpo” que suenan en múltiples idiomas y acentos. Y hasta se ha prestado a promocionar con quien esto firma, cada una de las transmisiones televisivas de sus partidos.

La mirada extranjera especializada, probablemente más objetiva, ve a Delpo “igual que todo este año”. La prensa argentina en Wimbledon, en cambio, coincide: Juan Martín está “como nunca”.

Días son días. Partidos son partidos. Los jugadores lo saben mejor que cualquiera. Por eso la cautela. Por eso no mirar, ni desde los pensamientos ni desde el discurso, más allá de Simon. Ya habrá tiempo, dice Juan Martín, para pensar en Nadal. Y también, por qué no, en los demás.

Comentarios