En 1.000 días de gestión, Manzur ya visitó 11 países y encabezó alrededor de 17 giras en el exterior

Este récord de viajes es la marca registrada del Gobierno de Juan Manzur, que baraja Israel como su próximo destino.

01 Jul 2018
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EN DUBAI. Manzur y el gobernador Schiaretti (Córdoba) en la feria Gulfood.

El Gobierno de Juan Manzur mira hacia afuera del país. La conclusión está respaldada por los 11 países que visitó y las aproximadamente 17 giras oficiales que lideró durante los casi 1.000 días que lleva en el Poder Ejecutivo (se cumplen el 24 de julio). En ese plazo, Manzur surcó varias veces los cielos americanos y priorizó los desembarcos en Estados Unidos, pero también cruzó el Atlántico, y aterrizó en Europa y Oriente Medio, periplos que coinciden con la recuperación del carácter internacional del aeropuerto Benjamín Matienzo (ver “Los viajes al exterior”). Y en el calendario aparece una visita a Israel. Ningún otro mandatario había pasado tanto tiempo en el extranjero con agendas que incluyen desde rondas de negocios hasta contactos institucionales y rúbrica de convenios con propósitos diversos, como el cambio climático. Ese perfil se compadece con el cargo de presidente pro tempore de la Zona de Integración del Centroeste de América del Sur (Zicosur) que Manzur desempeña hasta 2019.


EN NEW HAVEN. La legisladora Assán, el rector García, el arquitecto Pelli, Manzur, la primera dama Mattar y Neme.  

Desde Roma y a punto de emprender el vuelo de regreso a Argentina junto a la delegación que encabeza el gobernador, el secretario de Relaciones Internacionales, Jorge Neme, enfatiza que la política de proyección de Tucumán en el mundo busca el desarrollo a partir de la conjunción de los sectores público, privado y científico-tecnológico. “Este viaje que estamos haciendo con José García, rector de la Universidad Nacional de Tucumán, demuestra esa vocación. Es la primera vez desde la época de Juan B. Terán (fundador de la UNT) que se sientan todos los actores en la misma mesa”, opina. Neme afirma que el limón tucumano es una marca internacional y funciona como “escudo” para abrir camino para intercambios de todo tipo. “Es lo que pasó con la exportación de la frutilla y del arándano, y lo que puede pasar con otros productos con mayor valor agregado”, postula.

Dice Neme que los beneficios de estos viajes no se ven de inmediato, pero generan grandes expectativas, y que los gastos que irrogan resultan insignificantes. “La oposición critica, pero no ofrece un modelo superador. No hace ni dice qué haría: basta con ver qué produjo José Cano cuando manejó el Plan Belgrano”, reprocha. Y añade que esa falta de programas también se ve en la ciudad del intendente Germán Alfaro: “una de las cosas que llama la atención a los extranjeros que vienen a la capital es el estado desastroso del centro. Nosotros tenemos una política que abre oportunidades múltiples para el despegue de Tucumán y que, por ello, sostendremos”.


EN BELO HORIZONTE. Manzur se dirige a los anfitriones y a la comitiva que lo acompaña.

José Vitar, dirigente de Unidad Ciudadana y primer secretario de Relaciones Internacionales (asumió en 2007 durante el Gobierno de José Alperovich), expresa que lo enorgullece que Manzur siga cultivando la política de proyección al mundo. “Esta es la dirección correcta. Ni Tucumán ni las demás provincias de la región tienen futuro si se cierran y repliegan sobre sí mismas”, comenta Vitar. Y asegura que las relaciones internacionales deben ser abordadas en forma regional, con especial atención a los mercados del sur de Brasil y del norte de Chile por sus pesos estratégicos. “En 2010, los gobernadores del Noroeste firmaron un acta para abordar una política de desarrollo conjunto, pero, lamentablemente, no se avanzó en ese sentido”, admite. Vitar subraya que Tucumán está llamada a liderar ese proceso ambicioso de conquista del extranjero como bloque y no sólo como provincia. “Más allá de ello, lo importante en este tipo de políticas es que perduren y se conviertan en asuntos de Estado, como hizo acertadamente Salta con su plan para atraer al turismo”, dice.

Héctor Viñuales, presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), acota que la presencia del gobernador, cualquiera sea su signo político, favorece la posibilidad de cerrar acuerdos, y que él lo pudo verificar respecto del establecimiento de las conexiones aéreas a Chile, Perú y Brasil. Viñuales, que participó en dos de las giras de Manzur, dice que, aunque en las conversaciones con el arquitecto César Pelli en New Haven (Connecticut, Estados Unidos) sólo aparece el proyecto del Centro Cívico, la FET no abandona el anhelo de construir un complejo de alto rendimiento deportivo (Carda) en altura en Tafí del Valle con el mismo profesional. “Estamos discutiendo la posibilidad de crear un ente de ejecución por ley. Tucumán es un ‘pequeño Brasil’ por su potencial, pero, para desplegarlo, no se puede permitir que triunfen la división política; el abandono de la infraestructura; el desaliento al sector privado con altos costos tributarios y la resignación frente a conductas culturales negativas como la falta de limpieza”, informa.


EN FILADELFIA. El gobernador presenta los limones tucumanos que llegan al puerto de EEUU.

Nadie puede negar el valor de salir a buscar inversiones y alternativas de crecimiento en el exterior, pero esa posición no se corresponde con las políticas que el Gobierno aplica al sector privado, según Pedro Omodeo, promotor del Carda en su carácter de ex titular de la FET y empresario ligado al limón. “La presión impositiva y el gasto público elevados contradicen la promoción de las relaciones internacionales. En la faz doméstica vemos medidas de corte populista, que carecen de la visión de medio y largo plazo que requieren las inversiones”, analiza. Omodeo observa, por ejemplo, que en los vuelos que unen la provincia con el exterior viajan más tucumanos que chilenos, peruanos y brasileños: “necesitamos que haya vínculos bilaterales en serio. Y para conseguirlo es fundamental que exista una estrategia planificada entre el Gobierno, la oposición y el sector empresarial genuino”. Omodeo vuelve sobre las cuestiones de entrecasa y sugiere que Tucumán, para venderse afuera, debe mejorar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones, y que para ello urge revertir los déficits de seguridad ciudadana y jurídica, y de justicia.

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Juan Manzur
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