Alto acatamiento al paro de la CGT en Tucumán y en el país

El Presidente indicó que la medida de fuerza no suma, mientras sus ministros indicaron que hay intenciones de los gremios de debilitar a la gestión nacional. Los dirigentes gremiales anticiparon que, si no cambia el rumbo económico, habrá más movilizaciones.

26 Jun 2018
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VACÍO, COMO POCAS VECES. En la estación Terminal el paisaje era desértico. Una pintura inusual de este cuadro que diariamente tiene un movimiento febril. LA GACETA/FOTO DE HÉCTOR PERALTA

El presidente Mauricio Macri consideró que el paro general de la CGT de ayer “no contribuyó a nada; no suma”. “No creo que haya habido otro Gobierno -como el de Cambiemos- en décadas con tanta preocupación por el empleo, por los trabajadores, por generar nuevas oportunidades, por fortalecer los empleos que tenemos y crear nuevos”, aseguró ante la consulta sobre la alta adhesión en contra de la política económica.

El mandatario fue entrevistado en el estudio televisivo de El Eco Multimedios, junto con la gobernadora de la provincia de Buenos aires, María Eugenia Vidal, ocasión en que ratificó el rumbo del gobierno y justificó los simbronazos de la economía “por la sequía, la inestabilidad de los mercados mundiales y la suba del petróleo”.

Críticas y voces a favor: lo que dejó el paro general que realizó la CGT

En otro momento ponderó el acuerdo con el FMI como “único en la historia” de la entidad multilateral por algunas “ventajas”, y por la calificación de mercado emergente reinstalada para la Argentina, “ya que ratifica la confianza” en los números de la actual gestión de gobierno.

En cuanto a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, motivo principal del paro, Macri desvió su respuesta en un enfoque hacia los “600.000 puestos creados” en los últimos tiempos, y la “confianza en que el país seguirá creciendo”.

Evaluaciones

La medida de protesta fue “contundente” y tuvo un “altísimo nivel” de adhesión, afirmaron los principales dirigentes de la CGT, que reclamaron al Presidente un cambio en el plan económico de su Gobierno para no llevar “al desastre al pueblo argentino”.

Esta tercera huelga contra el Gobierno de Macri desde que es presidente, se decidió el 12 de junio en reclamo de un alza de los salarios frente al aumento de la inflación y las tarifas de los servicios públicos, y en rechazo al acuerdo con el FMI.

El dólar también se sumó al paro: sigue en baja

Ayer, los argentinos apenas concurrieron a sus lugares de trabajo, mientras que los comercios permanecieron cerrados en su mayoría. La huelga paralizó los servicios de transporte de pasajeros, metros, trenes, taxis, aviones y puertos. Además, afectó la venta de combustible, la actividad bancaria, la distribución de alimentos y el dictado de clases en las escuelas.

Militantes de partidos de izquierda participaron de un acto político en el Obelisco, mientras que organizaciones sociales bloquearon el acceso de vehículos a la capital del país y en rutas de todas las provincias. El Gobierno nacional se comprometió a convocar al diálogo a la CGT, pero el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aseguró que la huelga buscó “debilitar” a Macri.

Pero se escucharon voces de protesta. “El Gobierno tiene que corregir su programa económico porque está llevando al desastre al pueblo argentino”, opinó Juan Carlos Schmid, uno de los tres líderes de la CGT, en rueda de prensa.

Otro integrante de la conducción cegetista, Héctor Daer, afirmó que “desde diciembre de 2015 hasta hoy hubo una inflación del 95%, y no son los trabajadores los culpables de ese proceso”.

Por su lado, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aseguró que es “claramente un paro político, sin consignas claras”, y que el Gobierno continuará “en permanente diálogo” con los sindicatos.

La diputada de Cambiemos, Elisa Carrió, a través de Twitter, señaló: “¡Nosotros no paramos! Trabajando hoy en casa con empresarios fabricantes de maquinarias agrícolas de la Provincia de Santa Fe”. Su par Paula Oliveto Lago, de la CC, apuntó contra los “sindicalistas ricos que ponen palos en la rueda”.

Pérdidas

Mientras, las pérdidas en la facturación del sector comercial por el paro de la CGT fueron cuantificados en $ 9.745 millones, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

La entidad agregó en un comunicado que “la pérdida es muy fuerte dada la situación delicada del comercio PyME”. “Las medidas de fuerza que paralizan económicamente al país no ayudan a salir de la crítica situación en la cual se encuentra la Argentina. Al contrario, la agravan porque perjudican, sobre todo, al pequeño empresario, que es la fuente de ingresos principal de miles de familias y genera el 60% del empleo”, enfatizó.

Según la entidad, el 75,1% de los comercios de las capitales del país se mantuvieron abiertos, pero con volúmenes de ventas bajos: se estima que cayeron 50% en relación a un lunes común. El mundial de fútbol tampoco ayudó, porque mucha gente que no fue a trabajar, en vez de salir de compras por el barrio, se quedó mirando los partidos.

Mientras, fuentes del Ministerio de Hacienda calcularon que fueron $ 28.824 millones los que se perdieron por la huelga de la CGT y las vertientes de la CTA. En este sentido, criticaron el paro del transporte, que imposibilitó el traslado hacia los puestos de trabajo. (Télam-Especial)

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