Argentina enfrenta el peor escenario antes de un partido clave ante Nigeria

Los rumores se multiplican alrededor de la Selección, mientras que Sampaoli quedó en el ojo de la tormenta.

24 Jun 2018
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¿Y AHORA? Eso parece pensar Sampaoli durante la práctica de ayer. El clima en la concentración de Bronnitsy no es el mejor. REUTERS

BRONNITSY. En la concentración argentina se habla de todo menos de fútbol. Las versiones cruzadas con información sobre las internas que por estas horas tienen en llamas la vida íntima del seleccionado argentino en Bronnitsy tuvieron ayer distintos capítulos, desde que los jugadores la habían solicitado al técnico que diera un paso al costado para eventualmente ser reemplazado por el secretario técnico Jorge Burruchaga, hasta que los jugadores habían tomado el mando del equipo y lo armarían en función de los históricos de esta generación que ya vio pasar por sus manos a varios entrenadores. 

Sin tiempo para analizar demasiado la situación sino a través del desmadre en que había caído la organización interna del seleccionado argentino, Claudio Tapia, tomando también algunos consejos recibidos desde Buenos Aires, decidió salir a la palestra para evitar un papelón internacional, en algún punto parecido a lo ocurrido con el español Julen Lopetegui un día antes del comienzo del Mundial, aunque con un contenido de disímiles características. 

“Chiqui” actuó de mediador entre el técnico y los jugadores, aunque no ya para limar esas diferencias que ya no tienen marcha atrás, sino para atenuar el temporal y evitar el escarnio público. 

Por eso, afrontando el principio de autoridad que conlleva su cargo, Tapia se reunió con Jorge Sampaoli (cuando lo presentó en sociedad, dijo de él que la selección tenía “al mejor técnico del mundo”), para decirle que irán “para adelante” en el tramo decisivo del torneo. 

Tantas versiones generó entonces un gran desconcierto en el resto del cuerpo técnico, numerosos por cierto (13 integrantes) que acompaña a Sampaoli en Rusia, ya que por efecto cascada estos entuertos también les dificultarán el trabajo diario. 

Y en el entre tanto el pus que generó con el tiempo esta infección parece a punto de saltar, ya con esta generación a punto de extinguirse y que, en esta instancia final pone blanco sobre negro respecto de la influencia que tuvo sobre cada entrenador que paso por el seleccionado argentino y se terminó yendo anticipadamente y en situaciones nunca aclaradas. 

Los damnificados fueron cada técnico que los dirigió desde Alfio Basile para acá, por códigos en algunos casos, y para no enfrentarse con el mejor jugador del mundo en otros, nunca quisieron corroborar esas hipótesis. 

En el entrenamiento de ayer ya se observó a los jugadores bien lejos de Sampaoli y solamente a uno de sus ayudantes, Lionel Scaloni, haciendo de nexo entre ambos. Es un gran interrogante que puede suceder mañana, cuando se realice el entrenamiento más fuerte que se puede hacer en estos pocos días de preparación antes del cotejo con los nigerianos, que en el último amistoso, con Sampaoli en el banco y Lionel Messi en la tribuna, terminaron imponiéndose por 4 a 2. 

Y como si esto fuera poco, en estas últimas horas saltaron a la luz rumores de peleas entre jugadores y un pésimo cuadro general, aunque todo fue posteriomente desmentido por los protagonistas. 

El clima para esta definición mundialista anticipada es el peor. Tantos rumores instalaron una sensación de caos. Y al fin y al cabo, los que más lo sufren son los hinchas, los de allá y los miles que hicieron el esfuerzo de viajar a Rusia. 

A favor de Caballero 

Gabriela Caballero, hermana de Wilfredo Caballero, el arquero del seleccionado argentino apuntado por la derrota ante Croacia por 3-0 en el Mundial de Rusia, afirmó que su hermano pasó por miles y salió intacto por su “poder de resiliencia transformada en superación”. 

“Sos mi gran orgullo hermano”, indicó Gabriela en su cuenta de Facebook, que es también arquera y se desempeña en el fútbol femenino de la UBA. 

La arquera indicó que solo los jugadores saben lo que es luchar contra ellos mismos. “Son personas únicas”, afirmó y manifestó que ser jugador y familiar de jugador no es para cualquiera. “Sn pocos los que pueden entender lo que les pasa”, indicó. 

En ese sentido, valora a su hermano que “en un puesto tan difícil, de Santa Elena (localidad del noroeste entrerriano) llegó al mundo recordado por miles de personas que escribieron cosas maravillosas”. (Télam y Especial)

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