Mal usados, los antibióticos pueden ser armas mortales

Por ley, los antimicrobianos deben ser indicados por médico y con receta archivada

22 Jun 2018
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ATENCIÓN. Vos podés minimizar los riesgos del abuso de antibióticos.

Escena frecuente durante los días fríos: mamá preocupada porque su hijo tiene fiebre, tos y mocos, y apurada (así que no “pierde el tiempo” en ir al médico), pide sin receta antibióticos en una farmacia. Y en la farmacia se los venden sin chistar... o ¡hasta se los sugieren!

Actualmente, se han desatado -como es habitual- infecciones de las vías respiratorias que afectan la nariz, los oídos, la garganta y los pulmones. Y lo esperable es que continúen. Y la escena descripta no por frecuente deja de ser grave y peligrosa, y además tiene varias instancias. La primera es la automedicación: según un relevamiento de 2017 de la consultora D’Alessio Irol, que publicó “Clarín”, más del 90 % de los argentinos se automedica como buenamente le parece. Y quizás no lo sepas (después de todo, no estudiaste Medicina), pero la gran mayoría de las infecciones invernales son de origen viral, por lo que no se combaten con antibióticos.

Sólo sirven para bacterias

“Los antibióticos no alivian el dolor de cabeza, ni la fiebre y sólo son eficaces contra las infecciones bacterianas. Tampoco ayudan en un cuadro de resfrío o gripe”, advierte María Valera El Haj, directora médica de la organización de urgencias Vittal.

Incluso si hubiera una infección bacteriana, es importante atacarla con el antibiótico correcto (cosa que debe indicar el médico), en las dosis correctas y por el tiempo necesario. Y aquí aparece otra pata del problema: aun con participación de médicos se está abusando del uso de antibióticos.

“Hay legislación vigente, de 1969, que establece que tanto los psicotrópicos como los antibióticos deben venderse bajo receta archivada y su incumplimiento está penado con hasta tres años de prisión”, destaca Alejandra Corso, jefa del Servicio de Antimicrobianos del Laboratorio Nacional de Referencia en Resistencia a los Antimicrobianos del Anlis-Malbrán. Pero todos sabemos que los médicos no emiten el duplicado y las farmacias no lo exigen... Lo que hace suponer que estas tampoco son controladas al respecto, por un lado. Por el otro, explica María Cecilia Rodríguez, del laboratorio de Genética y Biología Molecular del Cerela (Conicet), “lamentablemente en nuestro país hay una sobreindicación, y es alta la prescripción de antibióticos de amplio espectro, que deben estar reservados para infecciones graves”. Como si no fuera suficiente, son utilizados no sólo para profilaxis y tratamiento de enfermedades en animales, sino también, a dosis sub-terapéuticas, como promotores del crecimiento en animales de consumo.

La cuestión es muy seria porque el uso abusivo de antibióticos ha generado lo que se conoce como resistencia a los antimicrobianos (RAM). Sucede que las bacterias aprenden y se defienden, mutando, y como consecuencia (Ver “Por qué...”), actualmente existen las llamadas superbacterias.

“Se caracterizan por ofrecer resistencia a más de tres familias diferentes de antibióticos, o (peor) a todos los antibióticos que tenemos disponibles en el mercado”, describe Rodríguez.

Y lo que durante millones de años sólo fue un fenómeno evolutivo natural, hoy es uno de los grandes riesgos que corre el planeta. Las formas resistentes de la tuberculosis, la gonorrea y las infecciones por estafilococos son sólo algunos de los peligros que enfrentamos.

Cómo evitar la resistencia bacteriana            
n Lavate las manos con agua y jabón de manera frecuente
n Cuidá la forma en que manipulás los medicamentos.
n Usá los antibióticos como te indique el médico y sólo cuando sea necesario.
n Completá el tratamiento, incluso si te sentís mejor.
n Nunca compartás los antibióticos con otras personas.
n Nunca usés los medicamentos sobrantes. 
por qué estamos en peligro
Porque ante el uso indiscriminado de antibióticos se ha agudizado la resistencia de las bacterias frente a ellos. “La resistencia antimicrobiana es, en sí mismo, un fenómeno evolutivo natural y les otorga a las bacterias ventajas adaptativas”, explica la doctora María Cecilia Rodríguez (Cerela). Toda la información genética esencial para la vida de la bacteria está contenida en una única molécula de ADN, que es el cromosoma (información genética de la especie) bacteriano. Pero muchas bacterias poseen además ADN extracromosómico; este trae información sobre funciones no esenciales para su vida, pero que les da “habilidades”, entre ellas, la de mutar. “Además, estas estructuras genéticas tienen capacidad para ‘moverse’ entre una bacteria y otra, no necesariamente de la misma especie, lo que favorece la diseminación de la resistencia”, agrega. 
> Cómo evitar la resistencia bacteriana            
- Lavate las manos con agua y jabón de manera frecuente
- Cuidá la forma en que manipulás los medicamentos.
- Usá los antibióticos como te indique el médico y sólo cuando sea necesario.
- Completá el tratamiento, incluso si te sentís mejor.
- Nunca compartás los antibióticos con otras personas.
- Nunca usés los medicamentos sobrantes. 


> Por qué estamos en peligro
Porque ante el uso indiscriminado de antibióticos se ha agudizado la resistencia de las bacterias frente a ellos. “La resistencia antimicrobiana es, en sí mismo, un fenómeno evolutivo natural y les otorga a las bacterias ventajas adaptativas”, explica la doctora María Cecilia Rodríguez (Cerela). Toda la información genética esencial para la vida de la bacteria está contenida en una única molécula de ADN, que es el cromosoma (información genética de la especie) bacteriano. Pero muchas bacterias poseen además ADN extracromosómico; este trae información sobre funciones no esenciales para su vida, pero que les da “habilidades”, entre ellas, la de mutar. “Además, estas estructuras genéticas tienen capacidad para ‘moverse’ entre una bacteria y otra, no necesariamente de la misma especie, lo que favorece la diseminación de la resistencia”, agrega. 


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