Trucos para poder ser un "viajero frecuente"

Si sentís que el mundo es su casa, te damos claves para que cumplás tu sueño. Menores costos y más eficiencia.

17 Jun 2018
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NO TE DETENGAS. Vuelos nocturnos, ofertas y recortes de gastos ayudan a cumplir tu sueño viajero.

“Cómo... ¡si acabás de volver! ¿Ya vas a viajar de nuevo?, ¿cómo hacés?”, se escucha, y nunca se está seguro de si la pregunta esconde incredulidad o un poquito de envidia. Lo cierto es que, más allá de las subidas de las divisas y de los precios, conocer otros horizontes es menos difícil de lo que parece si uno maneja algunos trucos.

Volar con millas

Uno de ellos son las “tarjetas de fidelización”. Las aerolíneas convencionales, y también algunas low cost, buscan “cuidar” a sus clientes habituales. Y, a cambio de su fidelidad a la empresa, permiten acumular puntos que se cambian por pasajes (u otros servicios turísticos). Muchas, además, se alían entre ellas, lo que permite combinar diferentes empresas. Por ejemplo, Latam forma parte (con Iberia, American Airlines, British Airways y otras) de la Alianza One World; Aerolíneas Argentinas, por su parte, coordina acciones con Air France y Aeroméxico, entre otras, en Sky Team. Por otra parte, muchas empresas tienen convenio con bancos, y entonces las compras con tarjeta de crédito identificadas con el nombre de la alianza correspondiente también suman millas. Otro truco: si te decidís con suficiente anticipación y cancelás el pasaje en cuotas, para cuando llegue la hora de viajar lo tendrás pagado... o casi.

¿Adónde ir?

Otra estrategia es invertir los criterios clásicos de elección de destino. ¡En todas partes del mundo hay lugares que vale la pena conocer! Entonces, la idea es que te fijés cuáles destinos están en promoción y elijás de entre ellos el que más te seduzca. Para ello, además de los sitios web de las aerolíneas (que suelen tener entradas como “el destino del mes”), existen blogs y buscadores que te cuentan las novedades casi en tiempo real (www.promociones-aereas.com.ar, Turismocity, entre otras), y si lo autorizás, te notifican las oportunidades directamente a Google, así no necesitás chequear el correo.

Si tus tiempos no son muy rígidos, pensá que suele ser más económico viajar martes y miércoles... siempre que no sean feriados en el país de destino.

Eso es algo que hay que averiguar y no sólo por el pasaje; también por la demanda de alojamiento. Y aunque sea un poco más cansador, suele abaratar los costos el hecho de hacer varias combinaciones o no elegir el aeropuerto de destino sino alguno cercano, pero más pequeño y menos frecuentado. Y no les temas a vuelos con horarios “a contramano” (si estás dispuesto a viajar a las 5 de la mañana, podés ahorrar hasta un 20% en el precio del pasaje) ni a pasar una noche en el aeropuerto... El placer del viaje deja rápidamente toda incomodidad en el olvido.

Hospedaje

Además del clásico hotel, para el que conviene averiguar -antes de viajar- opciones en buscadores como Booking (y es buena idea, por “cualquier cosa”, que la reserva sea cancelable), existen variantes más económicas, especialmente si te vas a quedar varios días en un lugar y no viajás solo: alquilar departamento. Es una de las posibilidades que te da la plataforma Airbnb (también podés conseguir una habitación en la casa donde vive el dueño). Los precios, de por sí, suelen ser más bajos que los de los hoteles, pero además un departamento te permite ahorrar mucho en comida: un supermercado siempre es más barato que un restorán... Y si te morís por salir, hacelo con la panza llena: sólo gastarás en los tragos que te tomés...

el dinero
• Si decidís llevar divisas y cambiar moneda en destino, no lo hagás en el aeropuerto (o cambiá lo mínimo indispensable). En la gran mayoría de los casos, será la peor cotización que vas a conseguir. 
• No llevar dinero desde aquí tiene varias ventajas, entre otras, menor riesgo de robo o de pérdidas. No hay restricciones para obtener efectivo en cualquier cajero automático con la misma clave que usás en Argentina. Y si aquí tenés cuenta en dólares o en euros, podés decidir -en tu banco, antes de viajar- de cuál se hará la extracción. Sí hay que tener en cuenta que te cobrarán una comisión por cada una, de modo que conviene hacer pocas, por montos altos, y no una seguidilla. 
• El pago con tarjetas de crédito y de débito, al menos en Europa y en Estados Unidos, está prácticamente generalizado, y no te cobran más por ello. En los países de América Latina puede haber lugares (generalmente toda la venta callejera) que no reciban las tarjetas. 
comer y beber 
• Como primera medida, pensá que en los aeropuertos la comida es mala y cara. Prevé llevarte algo preparado (bien empaquetado, para que pase el control de seguridad).  
• Otra manera de ahorrar es averiguar en cuáles países el agua de red es potable: cargar tu botellita desde la canilla cada vez que tengas sed será un pequeño buen negocio. 
• Por regla general, en las zonas llenas de turistas los precios de los restoranes son muy altos. Mirá atentamente y preguntá adónde van los locales. Los mercados (no los turísticos, claro) suelen ser la gran oportunidad de comer rico y barato, además de una hermosa experiencia cultural. 
• Si tu hospedaje incluye desayuno, sacale el jugo y no te asustés de comer “cosas raras a esa hora”.                                                            Arrancar el día con “el tanque lleno” hará que con algo liviano al mediodía (un yogur, un poco de fruta, etcétera) llegués a la cena con tranquilidad. 
MUSEOS Y MONUMENTOS
• Está bueno elegir y planificar qué querés conocer, y hacer un presupuesto. Para algunos lugares, como Machu Picchu o la Alhambra de Granada, tenés que sacar tu entrada por internet con cierta anticipación. Si lo hacés con la suficiente, ese monto se cargará a tu tarjeta antes de que viajés, y ya llevarás la entrada pagada. En algunos casos hasta hacen descuentos si pagás por internet.
• Si te interesa recorrer muchos monumentos en una misma ciudad (como en Cusco, por ejemplo) conviene sacar los pases múltiples.
• Muchos museos tiene descuentos para mayores de 65 años, jubilados y grupos familiares. Y también para estudiantes, si presentan el carnet. Si ya no estudiás, a lo mejor podés inscribirte en alguna carrera. Y quién te dice, ¡hasta descubrís tu verdadera vocación!
el celular
Hoy por hoy, basta con tu teléfono móvil para comprar por internet, pagar cuentas que se vencen, chequear el estado de cuenta del banco, todos los mapas que necesités... ¡y hasta el pronóstico del tiempo para saber qué ponerte al día siguiente! Para que todo vaya sobre ruedas tené en cuenta: 
• antes de partir, averiguá qué patitas tienen en tu destino los enchufes del cargador y asegurate de tener el adaptador pertinente. 
• seguramente vas a sacar miles de fotos, así que consumirás más batería que de costumbre: llevá con vos el cargador todo el tiempo. A cambio de un café (y un seguramente bien merecido descanso) podrás recargar la batería casi en cualquier bar. 
• Excepto en contadas excepciones, por ofertas especiales, no conviene el roaming telefónico. Salvo que vayás a estar pocos días y te arregles con wifi gratuito, es preferible comprar un chip de una compañía local (compará precios) que te permita tener datos de internet. Con el agregado de que serás libre de caminar sin rumbo y perderte tranquilo en cualquier callejuela... Bastará con activar el Google maps para “encontrarte” de nuevo.

> El dinero
• Si decidís llevar divisas y cambiar moneda en destino, no lo hagás en el aeropuerto (o cambiá lo mínimo indispensable). En la gran mayoría de los casos, será la peor cotización que vas a conseguir. 
• No llevar dinero desde aquí tiene varias ventajas, entre otras, menor riesgo de robo o de pérdidas. No hay restricciones para obtener efectivo en cualquier cajero automático con la misma clave que usás en Argentina. Y si aquí tenés cuenta en dólares o en euros, podés decidir -en tu banco, antes de viajar- de cuál se hará la extracción. Sí hay que tener en cuenta que te cobrarán una comisión por cada una, de modo que conviene hacer pocas, por montos altos, y no una seguidilla.                                                                                                                                                 • El pago con tarjetas de crédito y de débito, al menos en Europa y en Estados Unidos, está prácticamente generalizado, y no te cobran más por ello. En los países de América Latina puede haber lugares (generalmente toda la venta callejera) que no reciban las tarjetas. 


> Comer y beber 
• Como primera medida, pensá que en los aeropuertos la comida es mala y cara. Prevé llevarte algo preparado (bien empaquetado, para que pase el control de seguridad).  
• Otra manera de ahorrar es averiguar en cuáles países el agua de red es potable: cargar tu botellita desde la canilla cada vez que tengas sed será un pequeño buen negocio. 
• Por regla general, en las zonas llenas de turistas los precios de los restoranes son muy altos. Mirá atentamente y preguntá adónde van los locales. Los mercados (no los turísticos, claro) suelen ser la gran oportunidad de comer rico y barato, además de una hermosa experiencia cultural. 
• Si tu hospedaje incluye desayuno, sacale el jugo y no te asustés de comer “cosas raras a esa hora”.                             Arrancar el día con “el tanque lleno” hará que con algo liviano al mediodía (un yogur, un poco de fruta, etcétera) llegués a la cena con tranquilidad. 

> Museos y monumentos 
• Está bueno elegir y planificar qué querés conocer, y hacer un presupuesto. Para algunos lugares, como Machu Picchu o la Alhambra de Granada, tenés que sacar tu entrada por internet con cierta anticipación. Si lo hacés con la suficiente, ese monto se cargará a tu tarjeta antes de que viajés, y ya llevarás la entrada pagada. En algunos casos hasta hacen descuentos si pagás por internet.
• Si te interesa recorrer muchos monumentos en una misma ciudad (como en Cusco, por ejemplo) conviene sacar los pases múltiples.
• Muchos museos tiene descuentos para mayores de 65 años, jubilados y grupos familiares. Y también para estudiantes, si presentan el carnet. Si ya no estudiás, a lo mejor podés inscribirte en alguna carrera. Y quién te dice, ¡hasta descubrís tu verdadera vocación!

> El celular
Hoy por hoy, basta con tu teléfono móvil para comprar por internet, pagar cuentas que se vencen, chequear el estado de cuenta del banco, todos los mapas que necesités... ¡y hasta el pronóstico del tiempo para saber qué ponerte al día siguiente! Para que todo vaya sobre ruedas tené en cuenta: 
• antes de partir, averiguá qué patitas tienen en tu destino los enchufes del cargador y asegurate de tener el adaptador pertinente. 
• seguramente vas a sacar miles de fotos, así que consumirás más batería que de costumbre: llevá con vos el cargador todo el tiempo. A cambio de un café (y un seguramente bien merecido descanso) podrás recargar la batería casi en cualquier bar. 
• Excepto en contadas excepciones, por ofertas especiales, no conviene el roaming telefónico. Salvo que vayás a estar pocos días y te arregles con wifi gratuito, es preferible comprar un chip de una compañía local (compará precios) que te permita tener datos de internet. Con el agregado de que serás libre de caminar sin rumbo y perderte tranquilo en cualquier callejuela... Bastará con activar el Google maps para “encontrarte” de nuevo.


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