Paulina Carrizo: entre atajadas y canciones

La multifacética Paulina Carrizo canta, toca la guitarra y practica su deporte preferido: el hockey. La arquera “verdinegra” fue protagonista del mejor momento que vive el hockey tucumano luego de competir en el último Argentino

28 May 2018

Luego de haber jugado desde 2006 hasta 2011 en el seleccionado tucumano, emigró a Europa en busca de nuevas sensaciones y regresó el año pasado al cuidar el arco “verdinegro”. La arquera Paulina Carrizo (28 años) fue una figura clave del seleccionado Naranja” que se coronó subcampeón argentino en Buenos Aires. En ese torneo fue elegida la mejor arquera y se transformó en una muralla para las delanteras rivales. Llegó a la final contra Buenos Aires con la valla invicta pero su racha se cortó en los minutos finales.

La arquera del club Tucumán Rugby jugó en el hockey de España, Alemania, Francia y Holanda. En este último país aprendió los secretos de las técnicas de las arqueras, según le contó a LG Deportiva.

Paulina tiene una personalidad multifacética. Su otro costado, que muy pocos conocen, es su pasión por la música. Su nombre artístico es simplemente Paulina. Además de jugadora, entrenadora de arqueras, cantante y compositora, es periodista deportivo y tiene una productora musical llamada “Cusca Risun”.

Su mamá le compró una guitarra cuando tenía 15 años pero no se enganchó. Fue a dos clases y le pareció aburrido. En ese momento era una joven poco paciente y no pudo encontrarle la vuelta a los acordes. En un viaje a Tailandia vio una guitarra, la compró y pensó: “Tengo que salir a tocar”. Comenzó a presentarse en bares durante las noches y ahí se dio cuenta que la música era su otra pasión. Entonces la llamó a su entrenadora en Holanda y le dijo: “no juego la segunda parte del año. Me vuelvo a la Argentina”.

El hockey tucumano muy agradecido porque recuperó a una excelente arquera.

- ¿Pensaban llegar hasta dónde llegaron en el Argentino?

- Por lo general no soy de tener grandes expectativas previas. Ni me imagino lo que puede suceder. Sabía que teníamos un gran equipo para llegar lejos, pero si no nos subíamos al podio también iba a estar feliz.

- ¿Y en lo personal esperabas tener un desempeño tan importante?

- En Holanda aprendí muchísimo. Conocí conceptos técnicos que no tenía y a partir de eso logré la madurez para encarar los partidos. Tenía ganas de jugar un buen torneo, pero también tenía ganas de disfrutarlo. Por suerte sucedieron ambas cosas

- Al principio del torneo no se pudo sumar de a tres, pero tampoco sufrieron derrotas.

- No pudimos convertir goles pero estábamos jugando muy bien y con una defensa que fue increíble. Sofía Darnay sacó un gol faltando casi nada para terminar el partido contra Mendoza. Si esa bocha entraba no jugábamos la final. Realmente las chicas de la defensa fueron mis “ángeles guardianes”.

- ¿Cuáles eran los comentarios del público?

- Todos muy positivos. Recibimos comentarios y saludos de Carla Rebecchi, Jorge Lombi, Agustín Corradini. “Cachito” Vigil nos mandó un audio antes de jugar la final. También nos felicitaron Marcelo Garraffo, jugadores de otras asociaciones y secretarios de deportes de otras provincias. Realmente fue una locura. ¡No lo podíamos creer!

- ¿Cuánto tuvo que ver el grupo humano en este logro?

- Muchísimo. Hay una foto que nos sacaron antes de la final de los dos equipos, en dónde nosotras estábamos todas abrazadas. Fuimos y somos 20 hermanas adentro y fuera de la cancha. En el grupo hay personas que tienen grandes valores, humildad y mucho coraje. Ese es el valor que tiene la medalla para mi.

- Sos una persona multifacética y muchos no deben saber que te dedicás a la música.

- Tengo un proyecto como solista, pero por el hockey no me dediqué mucho a eso. Estos últimos años estuvo rondando en mi cabeza la decisión de dejar de jugar y dedicarme a la música, porque había pensado que se había cerrado una etapa con el hockey, pero a los 28 años me di cuenta que esta es la mejor edad para un jugador.

- ¿Tenés ganas de seguir después de haber jugado semejante torneo?

- Y ahora si digo que dejo de jugar me matan (risas). Pero tengo mi proyecto musical al que quiero ponerle las pilas. Es algo que me encanta. Tengo canciones que son mías; toco la guitarra y quiero encontrar el momento para enfocarme también en eso.

- ¿Qué tipo de música hacés?

- Es una fusión entre pop, trova, jazz, folklore y bosa.

- ¿Tocás algún otro instrumento además de la guitarra?

- Intenté con el piano pero fracasé. Sólo la guitarra, por ahora.

- ¿Sos mejor cantante que arquera, o al revés?

- Soy muy feliz cuando estoy en el arco y también sobre el escenario. Me encanta.

- ¿Pensás dejar el hockey por el canto?

- Y... este año... no, no... (lo dice muy segura). Estoy muy comprometida con mi club porque tenemos la Liga Nacional. Además, trabajo coordinando la capacitación de las arqueras con mi escuela que se llama “crazi keepers” (arqueros locos).

- ¿Cuál fue el punto alto en el Argentino?

- La humildad del grupo y vivir el torneo sin condicionamientos. Disfrutarlo y ser feliz aunque el equipo empate, gane o pierda los partidos.

- ¿Cuál fue el momento más feliz para vos en el torneo?

- Cuando le atajé el penal a la Leona Bianca Donatti, en el partido contra Bahía Blanca, en semifinales. Ella tiene un muy buen gesto técnico que es amagar en la barrida. En la primera serie pensé en eso; salí a achicar y tiró la bocha afuera. En la segunda serie le tocó otra vez el turno a ella. Ahí me di cuenta, por su cara, que estaba nerviosa. Por suerte atajé el penal y pensé: “bueno no podemos perder. Es ahora o nunca”. Nos tocó tirar el último penal. “Sofi” (Darnay) lo convirtió y ganamos. Mi emoción, que estaba contenida hasta esos momentos, explotó y no paré de llorar. Ese fue mi momento más feliz.

- ¿Qué deseas para el hockey tucumano?

- Que sigamos evolucionando y creciendo como hasta ahora y me gustaría ayudar. Mejoramos muchísimo, pero falta porque hay calidad en todos los aspectos. El nivel de los arqueros es algo que debemos trabajar a fondo. Hay una arquera de 14 años de Natación y Gimnasia que fue convocada a las Concentraciones Nacionales y hay que seguirla. Debemos darle otros elementos para que siga creciendo. Me parece también que hay peleas de ego, cuando deberíamos ser un sólo equipo y tirar todos para adelante. Hay que aprovechar este hermoso momento que vive el hockey tucumano.

Paulina siempre fue una excelente arquera. Cuando se fue de Tucumán Rugby para jugar en el exterior fue duro para el club, pero a ella le sirvió para crecer técnicamente en la capacidad física y mejorar sus reflejos. En Europa tuvo la oportunidad de trabajar junto a excelentes arqueros y entrenadores de primer nivel, con experiencia en seleccionados. Eso le ayudó muchísimo a mejorar en un puesto tan difícil como es el que ocupa en el campo de juego. El amor por la camiseta Naranja siempre lo tuvo. Su entrega fue clave a la hora de atajar en el seleccionado y dar todo. Nos ayudó a llegar a la final y cumplir el objetivo. Si no fuera por ella no estaríamos hablando de un subcampeonato sino de otra posición. Le agradezco por su entrega. Merecía haber sido elegida la mejor.

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Tucumán Rugby Club
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