Revisar el teléfono de noche: el nuevo jet lag

Cuando interrumpimos el descanso afectamos nuestro reloj biológico. Las consecuencias.

26 May 2018
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MOVIDA MUNDIAL. Crece la revalorización del reloj despertador. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

La llegada del celular a la mesa de luz tuvo un gran impacto: con él dijimos adiós al sueño corrido. Ya sea por las notificaciones que recibimos, por la luz que se enciende cuando entra un mensaje o por la simple curiosidad de revisarlo varias veces a la noche, el teléfono interrumpe nuestro sueño, manteníendonos alerta durante las horas en las cuales deberíamos estar descansando sin molestia alguna.

Y entonces, ¿qué le pasa al organismo? Santiago Assaf, de la Unidad de Epilepsia y Trastornos de Sueño del Hospital Avellaneda, nos da la respuesta: el estímulo del celular disminuye y retrasa la secreción de una hormona llamada melatonina, que es la que abre las puertas al sueño. Nos dormimos más tarde, pero nos levantamos a la misma hora. Entonces, todo se altera. “Dormir no es sólo el reposo del cuerpo. Es necesario que estemos dormidos profundamente y durante un determinado tiempo para que se produzca una serie de procesos metabólicos y hormonales que le permiten al organismo funcionar las 24 horas”, explica.

Si esos procesos se alteran, una persona puede sufrir las consecuencias a mediano o a largo plazo. Por eso, las personas que no duermen bien, por ejemplo, tienen problemas de peso, señala el experto. En el caso de los niños, que necesitan descansar más horas que los adultos, se afecta su crecimiento si no tienen un sueño de calidad.

Alteraciones

¿Puede el celular llegar a alterar nuestro reloj biológico si lo usamos de noche? Sí, dicen los expertos. Incluso pueden causar en el organismo un efecto similar al jet lag según acaba de demostrar un estudio realizado por investigadores del Hospital Brigham and Women’s de Boston (EE.UU.).

Resulta que la melatonina ayuda a regular nuestro ritmo circadiano, encargado de regular las funciones fisiológicas del organismo en ciclos de 24 horas. Los pulsos de luz intermitentes, como los provocados por un simple vistazo al teléfono, son capaces de desajustar ese reloj interno que regula, sobre todo, en función de la luz natural del sol. Por eso cuando viajamos de una zona a otra sufrimos jet lag y el organismo necesita varios días para responder al cambio de horario y acostumbrarse.

El reloj biológico es responsable de regular un montón de funciones: latidos del corazón, presión arterial, respiración y metabolismo. Por eso la importancia de cuidarlo y respetarlo. Se ha demostrado en distintas investigaciones que su alteración aumenta las posibilidades de sufrir algunos tipos de cáncer, problemas cardiovasculares y de metabolismo.

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