Mayo de las Letras: los libros tomaron aire

25 May 2018 Por Nora Jabif

ANÁLISIS

Este año, en el Mayo de las Letras, las autoridades del Ente cultural salieron “a la caza del lector”, dispuestos a mostrar la faceta festiva de la cultura. Una estrategia política exitosa, en parte por la elección de la plaza Urquiza, que es un espacio público representativo de la clase media. Esa clase media que consume bienes culturales y construye opinión. No es menos válido el argumento de que esa plaza es punto de encuentro de jóvenes de colegios populosos de la zona. Desde esa perspectiva, la convocatoria acercó al universo del libro a un público que, salvo en la clase de Lengua, suele serle esquivo a la lectura en papel. Pero faltó el “anzuelo” de las nuevas lecturas: por ejemplo, el fenómeno creciente de los youtubers. En la agenda, ese vacío fue resarcido con la presencia del rapero Wos, invitado al cierre del Mayo.

Aunque hasta ayer no había números definitivos para un balance cuantitativo de la Feria Regional del Libro, esta mostró claroscuros: por un lado, en la región se edita mucho más de lo que se vio allí; pero, por el otro, fue vidriera para una oferta editorial diferente de las del “mainstream” (a la plaza fueron independientes, editoriales provinciales, universitarias y una municipal, la de Tafí Viejo). Y en la diferencia reside su riqueza: los editores jóvenes que se construyen con prepotencia de trabajo mostraron su marca de época: no le temen a la autogestión, y entienden que el “producto libro” es parte importante, pero no la única, de la red de las “industrias creativas” (editan, hacen música, generan debate). Un acierto, la apuesta a potenciar la oferta del libro con la del cine (en charlas y en talleres); otro: abrir el arcón de lo regional, hacer visibles a Yupanqui, Leda Valladares, Manuel J. Castilla, Raúl Galán, entre otros. Y una promesa abierta: el anuncio por parte de Mauricio Guzman de la puesta en marcha del postergado Fondo Editorial del Aconquija. Que así sea.

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