La lección de Einstein: no persistir en las mismas conductas

20 May 2018
1

FERNANDO R. MARENGO 

SOCIO-ECONOMISTA JEFE DE ARRIAZU MACROANALISTAS


Albert Einstein decía que si uno pretende obtener resultados diferentes no debería persistir en las mismas conductas. En el marco de una crisis cambiaria, que comienza a quedar atrás, esta cita tan oportuna nos invita a repensar qué fue lo que nos llevó a esta situación, sabiendo que lo que arrancó como una corrida cambiaria devino en un problema de financiamiento.

Hasta abril pasado, la economía crecía a un ritmo anualizado del orden del 4%; creaba empleo; caía la tasa de desempleo y la pobreza. La inflación neta del ajuste de tarifas se ubicaba en niveles claramente inferiores a los de años anteriores, signados estos por el cepo cambiario, congelamiento en el precio de los servicios públicos y control de precios de otros productos considerados “esenciales”.

En el primer año de gobierno de la actual administración, el déficit fiscal aumentó, en lugar de caer, en pos de la “estabilidad y la paz social”. Recién en la segunda parte de 2017 comenzó a reducirse el abultado desequilibrio de las cuentas públicas. Sin embargo, la expansión del gasto privado -el que no logró ser compensado con la reducción del desequilibrio fiscal- acentuó el deterioro de las cuentas externas, y nos hizo más dependientes del financiamiento externo.

En este contexto, la autoridad monetaria definió, como primer objetivo, reducir la inflación. Para ello implementó un esquema de metas de inflación. Pero el error de política fue ignorar la magnitud del ajuste de tarifas que se iba a realizar con el objetivo de reducir los subsidios económicos. La política monetaria implementada suponía que el incremento de tarifas podría compensarse con la baja en el precio de otros bienes. Y que esto sería posible si el Banco Central pagaba tasas de interés muy superiores a la tasa de inflación. En la práctica, las tasas de interés eran mayores a la expectativa de devaluación del peso, provocando un fuerte ingreso de capitales financieros atraídos por la expectativa de suntuosos retornos en dólares.

La economía iba en la dirección correcta, y quizás justamente por eso, el proceso no estaba exento de críticas. El crecimiento en base a inversión es definitivamente menos popular que cuando la economía se expande impulsada por el consumo; y el poder de compra más afectado relativamente por el ajuste de tarifas es el de los sectores de mayores ingresos, especialmente en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Los motivos

¿Por qué, entonces, se desencadenó esta crisis, y cuáles son las lecciones que nos deja?

Los motivos que originaron la crisis son una combinación de factores exógenos y externos, que fueron amplificados por nuestras políticas domésticas, como ya es costumbre argentina. La menor cosecha agrícola (por la sequía) incrementó el desequilibrio externo; la esperada suba en la tasa de interés de los Estados Unidos y la apreciación del dólar a nivel mundial generó la salida de capitales del conjunto de las economías emergentes hacia aquel país, encareciendo el crédito a toda la región y la depreciación generalizada de monedas.

La Argentina decidió intentar estabilizar el tipo de cambio (que venía atrasado desde el año pasado), preocupada por el traspaso de la depreciación a precios, al mismo tiempo que se impuso un impuesto a los inversores extranjeros y el Congreso (incluyendo representantes de la oposición y de la propia coalición gobernante) cuestionara el necesario ajuste de tarifas.

La combinación de la suba de tasa de interés internacional, el atraso cambiario del peso respecto de nuestros socios comerciales, la reducción del rendimiento para los inversores extranjeros por la imposición del nuevo gravamen y el incremento del riesgo argentino por la falta de compromiso en la reducción del déficit fiscal, desencadenaron en una crisis cambiaria que llegó a poner en jaque la estabilidad económica.

Lo que empezó como una salida de capitales de inversores no residentes que reaccionaban a la nueva realidad, se trasladó a otros tenedores de activos en pesos, que acentuaron su dolarización. Así, se ejerció cierta presión en el mercado de cambios que se agudizó ante la errática y poco clara intervención del Banco Central.

Después de casi 20 días de una volatilidad extrema, con pérdidas de casi 8.000 millones de dólares de reservas, la depreciación de más de 20% en el tipo de cambio y la suba de la tasa de interés a niveles que casi duplicaron los valores registrados hace un mes, finalmente se logró recuperar la paz cambiaria. Esto se dio cuando la suba en la tasa de interés y la fuerte oferta de divisas por parte de la autoridad monetaria restituyó una tasa de retorno esperada en dólares, nuevamente atractiva tanto para extranjeros como locales. Así se restableció la demanda de activos en pesos.

Los costos directos de esta crisis serán un mayor nivel de inflación y menor nivel de actividad económica. Los indirectos, son los indicadores sociales que se derivan con un deterioro de las condiciones económicas. Todavía es muy temprano para arrojar cifras y estimaciones, pero el impacto dependerá de cuánto se haya visto afectado el crédito de la economía, y las expectativas de la gente.

La lección que debería dejar este desafortunado, a la vez evitable incidente, es la necesidad que tenemos de reducir nuestras vulnerabilidades. Por un lado, es crucial que el desequilibrio fiscal se reduzca rápidamente. Convivir con un exceso de gasto público nos vuelve naturalmente dependientes del mundo exterior. Por el otro lado, debemos disminuir el monto de deuda en pesos emitida por el BCRA (Lebac) en sus intentos por controlar una inflación. Finalmente, sería bueno reconocer que tanto extranjeros como locales utilizamos el dólar como unidad de cuenta, y que las políticas cambiarias y monetarias funcionan diferente en estos contextos.

La esperanza está en que el presidente de la Nación parece entender muchas de estas demandas. Su discurso poscrisis mostró una fuerte convicción sobre la necesidad de reducir el déficit fiscal; también de que lograrlo requiere de un amplio consenso de la dirigencia política del país.

Parafraseando a Einstein, si hacemos lo mismo una y otra vez, no podemos pretender revertir el deterioro que la Argentina acumula desde hace 70 años.

n “Urge discutir medidas de administración de la cuenta capital para reducir futuras crisis. Cepo vs. Desregulación total es una falsa “grieta”: en el medio hay un mar de regulaciones que han usado con éxito países como Chile.” - Martín Alfie, economista @alfiemart
n “Hay alguna posibilidad de que el FMI se “argentinice” un poco? Ese cambio de imagen que le imprimió Lagarde con temas de sensibilidad social muy importates afectaría la convergencia? Es como andar en segunda y tener que ir a quinta a fondo, pero conformarse con un pase a tercera?” - Gustavo Neffa, economista @gneffa
n “El Real ya cayó un 20% desde febrero contra el dólar. Es cierto que la Argentina se esfuerza por hacer las cosas mal, pero el fenómeno de caída de monedas es global. La Lira Turca y el Rublo ya perdieron el 12% desde febrero.” - Miguel Ángel Boggiano, economista, @Miguel_Boggiano
n “No es que ahora venga el ajuste. El ajuste ya empezó con la devaluación. Ahora el desafío del Gobierno es tallar en piedra la nueva pauta distributiva. ” - Alejandro Bercovich, economista @aleberco
n “ “Hay que diluir esta bomba de tiempo, no podemos estar cada 35 días haciendo estos esfuerzos y con tasas altísimas” - Guillermo Nielsen @NielsenEcon 
n “El BCRA mejoró su relación pasivos remunerados/reservas durante la turbulencia. La flexibilidad cambiaria, dejando ajustar el tipo de cambio controlando las expectativas, y la recompra de Lebacs a tasas más altas dejó el ratio Pasivos Remunerados/Reservas en el menor nivel...” - Federico Furiase, economista @FedericoFuriase
n “El dolar subió en relación a las monedas de la región, incluso subió más en Brasil o México que acá Pero mientras que en Brasil desde mediados de diciembre a hoy el dolar subió un 14%, acá lo hizo más de un 40%” -  Christian Buteler, analista financiero @cbuteler

> Frases

- “Urge discutir medidas de administración de la cuenta capital para reducir futuras crisis. Cepo vs. Desregulación total es una falsa “grieta”: en el medio hay un mar de regulaciones que han usado con éxito países como Chile.” - Martín Alfie, economista @alfiemart

- “Hay alguna posibilidad de que el FMI se “argentinice” un poco? Ese cambio de imagen que le imprimió Lagarde con temas de sensibilidad social muy importates afectaría la convergencia? Es como andar en segunda y tener que ir a quinta a fondo, pero conformarse con un pase a tercera?” - Gustavo Neffa, economista @gneffa

- “El Real ya cayó un 20% desde febrero contra el dólar. Es cierto que la Argentina se esfuerza por hacer las cosas mal, pero el fenómeno de caída de monedas es global. La Lira Turca y el Rublo ya perdieron el 12% desde febrero.” - Miguel Ángel Boggiano, economista, @Miguel_Boggiano

- “No es que ahora venga el ajuste. El ajuste ya empezó con la devaluación. Ahora el desafío del Gobierno es tallar en piedra la nueva pauta distributiva. ” - Alejandro Bercovich, economista @aleberco

- “ “Hay que diluir esta bomba de tiempo, no podemos estar cada 35 días haciendo estos esfuerzos y con tasas altísimas” - Guillermo Nielsen @NielsenEcon 

- “El BCRA mejoró su relación pasivos remunerados/reservas durante la turbulencia. La flexibilidad cambiaria, dejando ajustar el tipo de cambio controlando las expectativas, y la recompra de Lebacs a tasas más altas dejó el ratio Pasivos Remunerados/Reservas en el menor nivel...” - Federico Furiase, economista @FedericoFuriase

- “El dolar subió en relación a las monedas de la región, incluso subió más en Brasil o México que acá Pero mientras que en Brasil desde mediados de diciembre a hoy el dolar subió un 14%, acá lo hizo más de un 40%” -  Christian Buteler, analista financiero @cbuteler


Comentarios