Cartas de lectores

10 May 2018

LA ASISTENCIA PÚBLICA

Como actual subdirector en la Dirección de Salud de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, quiero expresar, en relación con el editorial de LA GACETA del 5/5, que estoy consciente de la realidad edilicia y de funcionamiento de nuestra institución. Quiero hacer notar que dicha nota expresa una relativa realidad, ya que al día de la fecha estamos realizando numerosas refacciones, modificaciones, reparaciones edilicias e instalación de equipamiento médico nuevo. Sumado a que estamos implementando las adaptaciones al nuevo funcionamiento y traslado de nuestra dirección, el cual se llevará a cabo en el transcurso del corriente año y dependiendo de las directivas de nuestra superioridad y del locador Osfatun (Obra Social de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales). Sí cabe hacer hincapié en el hecho de que estamos en una situación compleja y que en muchos casos genera numerosas dificultades para la atención al público. Cabe destacar que, desde esta repartición, nunca dejamos de trabajar para así poder brindar la mejor atención médica a nuestros vecinos.

Miguel Varela

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CELÍACOS

El 5 de mayo fue el Día Mundial de los Celíacos. Hace un tiempo no muy lejano era una terrible enfermedad, llena de privaciones, discriminaciones y limitaciones en la alimentación, que conducían a ciertos tipos de desnutrición al verse afectados por el gluten, proveniente del trigo, la cebada, la avena y el centeno. Los celíacos, que deben adaptarse a una nueva forma de vida, lejos de sentirse discapacitados y ante un gran problema, empezaron una inmensa lucha convencidos de que debían vivir con alegría, fe y esperanza. Los resultados no se hicieron esperar: ya existen casas de comidas o restaurantes con cocinas y utensilios dobles para evitar su contaminación, donde les sirven alimentos aptos y sustentables. Hay leyes y reglamentaciones que se deben cumplir. Una de ellas, quizás la más valiosa, es ese pequeño sello rojo que viene en el envase de los alimentos, donde hay tres ramas de trigo con la leyenda “sin TACC”. Eso significa “libre de gluten”. ¡Sí, señores!, eso debemos celebrar y acompañar a estos hermanos en su lucha diaria.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180 - Barrio 20 de Junio
San Miguel de Tucumán

PELÍCULA REPETIDA

Las escenas son las mismas, cambiaron los protagonistas. ¿Quién puede animarse a decir lo contrario? El filme es visto desde hace varias décadas por los espectadores argentinos. No hay dudas, pasan los años y en nuestro país se observan y discuten problemas que, lejos de ser resueltos, provocan desigualdades sociales considerables. Temas vinculados a inflación, suba del dólar, corrida bancaria, desocupación, informalidad laboral, pobreza, impunidad, endeudamiento externo, por citar ejemplos concretos, dominan las conversaciones de los ciudadanos y hasta ocasionan enojos y peleas entre ellos. Mientras en países europeos se habla de desarrollo social y económico, de la relación entre educación y empleo, en Argentina se enuncian dificultades que conducen a diferentes sectores sociales a condiciones de vida paupérrimas. Tal vez algún día entendamos que el camino elegido es equivocado y que a esta película la vemos desde hace mucho tiempo.

Marcelo Malvestitti


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EL FIN DE UN CABALLO ABANDONADO

Días pasados, un caballo yacía sobre el suelo en Alderetes, y aunque algunos pidieron ayuda y llegaron cuando pudieron los rescatistas voluntarios, nada se pudo hacer. Otro indefenso explotado, humillado y maltratado había concluido su calvario. Lo habían matado sus abusadores, con la complicidad de quienes poseen el poder de impedirlo y no lo hacen, y el tiro de gracia se lo dio la indiferencia de los que, a diario, vemos transitar frente a nosotros el más bajo de los instintos: el abuso del más fuerte sobre el débil, la muestra clara de quiénes somos. Porque podremos exportar millones de limones, y producir toneladas de azúcar, no obstante mientras bajo el sol ardiente tucumano un ser abusado y agotado cargue sobre su lomo el peso de la maldad y de la injusticia, y se desplome abrumado por la impotencia, nosotros, los que nos llamamos humanos, podremos haber erguido nuestras espaldas y abandonado las cavernas, pero tristemente seguiremos siendo primitivos.

Norma Nelegatti

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COLEGIO DE ABOGADOS

Es asombroso que el Colegio de Abogados de Tucumán haya disuelto la Comisión de Derecho a la Vida. Es una afrenta a los abogados que defendemos la vida y más aún es paradójico que siendo los abogados quienes juraron defender los derechos de las personas y más aún con la reforma del Código Civil, que defiende más a la persona (que en eso sí le encuentro un gran paso), sea el propio Colegio de Abogados -que debe defender los derechos de las personas y el principal derecho que es a la vida-, quien disuelva arbitrariamente y sin consultar a los abogados de Tucumán tamaña decisión. Por eso, hago esto público y pido expresamente al presidente del Colegio que revea su actitud y ponga nuevamente en funciones a la Comisión de Derecho a la Vida, como siempre estuvo, y no puede, sin consultar a todos los abogados, disolver una comisión tan importante para todos los abogados. Y es público y notorio que, cuando hay elecciones, los abogados deben elegir en conciencia a quienes los representan.

María Ofelia Sal

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TRISTEZA SARMIENTINA

Ingresé a la Escuela Sarmiento en el año 1942. Su entonces directora, señorita Amalia Lami, me preguntó por qué quería estudiar allí; con mis pocos años respondí: “me gusta semejante árbol con pájaros”. Tomando mi mano me llevó hasta él: “se llama San Antonio el semejante árbol”, me dijo. Así te conocí, joven y esbelto, con tu fino tronco, copiosa fronda y el canto de los pájaros en las tempranas mañanas. Nuestra amistad tiene ya 76 años. Te vi crecer durante mi niñez y adolescencia; luego, junto a mis hijas y nietas. Fuiste un fiel testigo de grandes momentos de alegría, emocionados egresos y también de tiempos difíciles, amargos. Engalanado te vi recibir los orgullosos 100 años de la Escuela y luego de nuestra Universidad. Cuántos anhelos e ilusiones, de tantas generaciones cobijaste en su fastuoso follaje. Hoy los años te pesan, la solución para tu enfermedad es muy fuerte, pero… allí estaremos “San Antonio”, con fuerza y mucho amor junto a tus retoños rodearemos tu enfermo tronco y con mucha fe, seguramente, te veremos como un “fénix arbóreo” rebrotar desde tus heridas. Querido San Antonio: tu vida está marcando un tiempo, una era en la vocacional Sarmiento. Llegan a ti las plegarias de miles de sarmientinas para que la madre naturaleza pueda brindarte la recuperación.

Blanca E. Cobo

Avenida Soldati 574
San Miguel de Tucumán

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