Ahora el “Bebé” Acosta puede soñar en grande en Atlético

Las negociaciones por su contrato afectaban al jugador.

09 May 2018
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ENTRENA Y FIRMA. Guillermo Acosta supera algunos obstáculos durante una práctica en el complejo Ojo de Agua. A la derecha, estampa su firma en el nuevo contrato que lo unirá con Atlético hasta 2021. la gaceta / Archivo

Cuando Guillermo Acosta se fue a dormir el lunes por la noche, finalmente logró descansar. No es que no haya dormido las noches anteriores pero “descanso”, lo que se dice “descanso”, no es algo que haya podido alcanzar sino hasta esa noche.

Apenas unas horas antes, el volante polifuncional de Atlético había estampado sobre su firma sobre un nuevo contrato -el tercero consecutivo en el club- y por tres años. Ya con la tranquilidad de que hasta 2021 seguirá trabajando de lo que le gusta, ahora sí puede concentrarse en lo que viene.

“Aunque no quería siempre salía algo del tema. Yo estaba pendiente todo el tiempo”, le explicó el “Bebé” a LG Deportiva sobre los días que pasó previos al acuerdo con el club donde juega desde 2013.

“Había dos clubes con los que podía haber arreglado pero Atlético tenía la prioridad y ganó la apuesta”, confesó. ¿Y él? ¿Qué ganó? “Esto era lo que yo y mi familia queríamos. Quería que se solucione todo y se solucionó”, responde el jugador que además de la tranquilidad de tener trabajo, le sumó un incremento salarial que se condice más con lo que le aporta al equipo en el campo.

Es una forma de reconocimiento a un jugador que este año comenzó a ser valorado a nivel nacional aunque él no se desespere por eso. “A mí me interesa ser conocido en Tucumán y reconocido en Atlético, nada más”, agrega Acosta que fue sondeado por clubes de Buenos Aires y del exterior.

El “Bebé” es uno de los tres mejores jugadores de Atlético en 2018 junto a Augusto Batalla y Luis Rodríguez y jamás tuvo un año “malo” desde que llegó al club. Esa regularidad más el despegue goleador de este año, no solo le aseguraron su nuevo contrato sino que posibilitaron que Atlético hoy esté a punto de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

De conseguirlo sería el logro más importante del jugador y del club, una coincidencia que tiene poco de casual. “Yo estaba tranquilo porque sabía que venía haciendo bien las cosas en el club”, aclara. “Ahora es tiempo de disfrutar este momento. Con el equipo dimos un paso grande hace poco con Peñarol y ahora nos quedan dos partidos para disfrutar y seguir dándoles alegrías a la gente”, agrega Acosta.

La semana pasada, esa tranquilidad estuvo a punto de transformarse en un caos cuando había asegurado que no se sentía valorado. “Nosotros lo hicimos profesional”, contestó Mario Leito en el -quizás- el peor momento de las negociaciones.

Pero la calma llegó a las aguas del “Bebé”, Roberto San Juan, su representante y Leito. Una instancia en la que siempre hay fuego cruzado. “Con el tema de los representante y las negociaciones mis compañeros me aconsejan para tratar de hacer lo mejor pero a mí me quedó grabado que siempre la palabra es el valor más grande que puedo tener en ese momento”, reconoce el jugador.

Su palabra era que si Atlético igualaba la oferta que había solicitado, él se quedaba y así sucedió. Atlético apostó a él (lo viene haciendo desde hace cinco años), ganó la apuesta, el “Bebé” jugará tres años más -como mínimo- en el club y, lo más importante de todo, podrá volver a a dormir tranquilo.

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