Cartas de lectores

07 May 2018

Ruidos molestos en Yerba Buena

En reiteradas editoriales de LA GACETA y en numerosos artículos publicados en el diario se ha hecho eco de los perjuicios que causan a la salud psicofísica los ruidos molestos, tanto de fuentes fijas como móviles. El Artículo 1.973 del Código Civil expresa que: “las molestias que ocasionan el humo, calor, olores, luminosidad, ruidos, vibraciones o inmisiones similares por el ejercicio de actividades en inmuebles vecinos, no deben exceder la normal tolerancia teniendo en cuenta las condiciones del lugar y aunque medie autorización administrativa para aquéllas”. Los vecinos residentes en las inmediaciones de la rotonda al pie del cerro de la avenida Aconquija soportamos ruidos molestos de diversas fuentes. En pasaje Kennedy y avenida Aconquija (ochavas sureste y suroeste) funcionan dos locales de fiestas que utilizan para sus eventos altoparlante de gran potencia. Los automóviles que se estacionan en la rotonda, además, están equipados con poderosos equipos de sonido. Entonces, a las noches enteras sin poder conciliar el sueño por las fiestas nocturnas, se suceden días durante los cuales el ruido de las fiestas para celebrar cumpleaños de chicos, organizados por los mismos salones, impiden estudiar o simplemente conversar con la familia. La normal tolerancia por las molestias que causa la vecindad en las inmediaciones de la rotonda ha sido superada largamente. Que las autoridades se apiaden de nosotros.

José Luis Guinudinik

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PLANTA DE RESIDUOS DE EL MOLLAR

La Planta de Tratamiento Sólidos Urbanos (RSU) de El Mollar, comenzó a funcionar en octubre de 2003, y hoy la operación está a cargo del delegado comunal. Está emplazada en un ecosistema sensible, por lo que requiere controles eficientes en la búsqueda de la mejora continua. Mediante expediente 079/630-S-18, solicité a la Secretaría de Medio Ambiente que realizara una auditoría ambiental, con el objeto de ayudar a establecer y continuar cumpliendo con sus políticas, objetivos, normas, procedimientos, con lo indicado en la evaluación de impacto ambiental y otros requisitos ambientales. En respuesta, la Secretaría me hizo saber que ese organismo realiza inspecciones periódicas a la planta y que a la fecha no se aplicaron penalidades, porque dentro de sus limitaciones presupuestarias y técnicas atienden las recomendaciones que se le hacen. Esto no es así, ya que son de público conocimiento las deficiencias de gestión, operación, mantenimiento y autosustentabilidad que tiene la misma. Además, por la información que poseo, nunca se le realizó una auditoría ambiental. Todas las plantas de tratamiento de RSU, en las etapas de operación y mantenimiento, tienen riesgos ambientales que deben ser detectados y controlados. Una auditoría ambiental permitiría a la Secretaría y al delegado comunal -responsable operativo-, tener un conocimiento cabal de cómo funciona la planta, su estado, sus falencias y sus oportunidades de mejora. Y lo más importante: serviría para constatar si lo indicado en la evaluación se está cumpliendo. La Secretaría tiene la obligación legal de hacerlo, ya que forma parte de su misión y funciones, y como ciudadano tengo el derecho de exigir que lo haga. El valle de Tafí, su gente y su ambiente natural se lo merecen. Lo último: el delegado comunal, ¿reúne los requisitos técnicos y legales para ser el responsable operativo de la instalación?

Juan Francisco Segura

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EL DÓLAR

Preocupó la escalada de la moneda norteamericana. Resulta que en los últimos días el dólar trepó en una modificación alarmante y peligran diversos factores. La inestabilidad cambiaria convierte a la República Argentina en un país para nada confiable, de cara a los esperados inversores del mundo. Otro factor es el enemigo que desvela al gobierno nacional de Mauricio Macri: la inflación. Se espera, de manera natural, el incremento de los combustibles, sin olvidar que el Estado cedió el control de los precios, y por lo tanto, como resorte, la canasta básica tendrá incrementos perjudiciales para los más vulnerables. Las importaciones tendrán una variante para el mercado nacional y obligarán a las industrias importadoras a remarcar, por el abuso de precios en la obtención de materia prima. Indudablemente, es el peor momento económico del gobierno nacional. Fue sorprendido por el dólar en un momento crítico, donde pretenden dar una vuelta más de tornillo con las tarifas de servicios públicos, que ya mostraron ser impagables para los argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza. El Banco Central se animó a intervenir para frenar la suba del dólar. De fracasar estas maniobras de sofocación monetaria, los créditos en UVA serán el karma de aquellos beneficiarios que se animaron a intentar llegar a la casa propia, con lo que el programa Procrear será una pesadilla, a largo plazo, para muchos argentinos.

Williams Fanlo

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EDUCACIÓN RELIGIOSA (I)

Muy buena la Carta del lector Arturo Arroyo, titulada “Religión y Cultura” (3/5), remarcando que aún cuando no se diera religión en las escuelas, desde otros espacios curriculares los contenidos mostrarían la estrecha relación entre la religión y los hechos históricos que nos fueron construyendo como país, un país abierto y generoso que “invita”, en el Preámbulo de nuestra ley fundamental, a todos los hombres del mundo que quieran habitar este suelo argentino. ¡Y vaya que vinieron cientos de inmigrantes con su lengua, sus costumbres, sus comidas y su religión! Pero en la Argentina ya son argentinos, y nuestra lengua es el castellano, y nuestra religión el catolicismo. Siguen conservando lo suyo, y hay sinagogas, mezquitas y templos no católicos, que abren sus puertas y practican sus cultos con total respeto y libertad según lo establece el artículo 14 de nuestra Constitución. El lector Diego Rodríguez Fuentes, en su carta “Educación Religiosa” (2/5) habla de discriminación, de un impedimento, de una elección de vida que debe ser personal y consciente ¡para una niña de 5 años!, porque se enseña religión en las escuelas públicas. ¿Se sentirá él discriminado y proyecta en la inocencia de su hija ese sentimiento? Me gustaría expresarle a este lector que no hay un museo de dioses. Hay un solo Dios y distintos modos válidos de llegar a Él. Todas las religiones (no las sectas), pese a las diferencias de interpretación de cómo debe ser este camino, enseñan a ser buenas personas, solidarias, comprometidas con el prójimo, que no maten, que no roben, que no mientan. ¿Esto puede dañar a alguien? Y si no, exagerando, deberíamos decir que discriminamos a los que llegan al país y queremos que hablen castellano. No se adecua un país en sus creencias y tradiciones a las minorías que van llegando o que cambian de credo. Con absoluto respeto, todos tenemos la libertad de abrazar un credo u otro. Pero también la obligación de aceptarnos así y convivir en armonía. Sería positivo que acentuemos lo que tenemos en común, en la imperiosa necesidad de encontrar a Dios. Argentina es un país católico desde su mismo nacimiento. Pero nadie obliga a nadie a abrazar sólo este credo.

María Estela López Chehín

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EDUCACIÓN RELIGIOSA (II)

En la carta del 25/4, el señor Ramón Acuña expresa: “me da pena que un minúsculo grupo discrimine a los niños que deseen aprender religión en las escuelas públicas de Tucumán... y buscan un amparo legal para niños de otras creencias religiosas”. Siendo él quien discrimina al dividirlos en dos grupos, unos profesan una religión y los demás otras, cuando el estudiantado es uno solo, pero diverso-, y cada cual debe ser respetado en esa diversidad y en la construcción de sus saberes-, para él, la mayoría tiene más derechos avalando la discriminación en base al número de integrantes de cada grupo. Se refiere al deseo de los niños de aprender religión. El deseo de catequizar es de la Iglesia y del Estado. De ajustarse los contenidos a los deseos de los niños, como él expresa, sería muy distinto. Soy mamá de uno de esos otros niños, como los llama. Mi hijo no profesa ninguna creencia; a sus ocho años no puede definirse ni creyente ni ateo, ni yo voy a hacerlo por él. Respeto su autonomía, como así también respetamos las creencias de sus compañeros, pero ser distinto pesa, y esa diferencia no surge de los niños sino de un sistema educativo que enseña como aceptable profesar solo una religión: la católica. Él tiene los ojos más negros y curiosos que vi. Un día me miraron tras las lágrimas mientras decía: “mama, dicen que yo no soy católico” ¿Es necesario que sigamos etiquetando a nuestros niños, quiénes son del grupo aceptado y quienes no? ¿O por fin, en Tucumán consideraremos a todos como un solo grupo, respetando su diversidad, dejando que cada quien profese e inculque la religión que desea en otros ámbitos, y unirnos para garantizarles una educación pública laica, científica y de calidad? Mientras tanto, no solo sus ojos negros lloran cuando se siente diferente, porque somos muchos los otros, señor Acuña, más de los que usted cree.

Luciana Vilte

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PENUMBRAS EN PLAZA INDEPENDENCIA

Es lamentable el grado de penumbra y/o oscuridad de nuestro principal paseo público, la Plaza Independencia. Los faroles que la circundan no solo son émulos de las viejas farolas del siglo XIX, por su aspecto externo, sino también por la escasa luminosidad de las lámparas incandescentes que contienen. Creo que la estopa embebida en kerosene ilumina más que estos focos escuálidos apagados aún más por la roña de los vidrios de las farolas. Señor Intendente y/o Concejales: urge dotar a nuestra Plaza de una iluminación acorde, para lograr no solo poner en valor este paseo sino darle la necesaria seguridad para poder transitar tranquilos en horarios nocturnos.

Héctor Miguel Ávila

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LA TORMENTA RECIÉN ARRECIA

El gris plomizo ya no sólo se observa sobre nuestras cabezas en un cielo que amenaza una eterna lluvia, sino también en el ánimo inestable de toda una sociedad. Con la misma incertidumbre de quién no sabe si cargar con el paraguas en el bolso o lucir nuevamente aquel flamante piloto a cuadros, los argentinos dudan entre hacer largas colas para cerrar cuentas bancarias, cambiar de divisa, apostar a tasas irrisorias y letales o rezar algún Padre Nuestro esperando ser oído por alguna deidad, aunque no sea la propia. Entre avisos intranquilizantes y palabras dichas para calmar los ánimos, las viejas ánimas de políticas económicas tan erradas como la presente, vuelven a revolotear de rumor en rumor, de diario en diario, para recibir el freno final en un “No leas los diarios. No les des bola a las versiones”, dicho por el propio Presidente a su Ministro de Hacienda. Ante este curioso panorama, que no atina a un pronóstico certero, puede que sea preciso llevar paraguas y piloto a la vez, a sabiendas que aún así no se podrá evitar alguna mojadura.

Karina Zerillo Cazzaro

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