La reforma de los aportes desató la ira en Nicaragua

Se derogó la medida pero sigue el malestar

24 Abr 2018
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MANAGUA, Nicaragua.- La incertidumbre se ha apoderado de Nicaragua debido a las violentas protestas y su aún más violenta represión, que estallaron hace una semana y que han dejado muertos, heridos y caos en Managua y otras ciudades. El presidente Daniel Ortega derogó el domingo una polémica reforma del Seguro Social. Sin embargo, la respuesta no logra poner fin a los enfrentamientos entre universitarios y policías en Managua, principal foco de tensión, y en otras 14 ciudades del país.

El origen del conflicto

El detonante fue un decreto unilateral de reforma de la Seguridad Social para aumentar entre el 11 y el 22,5% los aportes de unos 700.00 trabajadores del sector formal y de los empresarios, y aplicar un impuesto del 5% a las pensiones de miles de jubilados. El gobierno dice que la reforma es necesaria porque la Seguridad Social está a punto de quebrar y tiene un déficit de U$S 75 millones. Las primeras manifestaciones fueron reprimidas por grupos de choque y luego por antimotines de la Policía.

El decreto de la polémica

Según el Consejo Superior de la Empresa Privada, la reforma no permitirá aumentar la base de cotizantes de la Seguridad Social sino que, por el contrario, causará más desempleo, menos consumo, menos competitividad y tendrá impacto en el clima de negocios. Según dirigentes sandinistas, la enmienda afecta a los derechos económicos y los ahorros de casi un millón de cabezas de familias.

La escalada de violencia

La represión a la protesta pacífica del primer día encendió la mecha. La situación se agravó al involucrarse pobladores de los barrios, que apoyan a los manifestantes con alimentos, agua y primeros auxilios. A ello se suma la acción de pandillas que atacan a policías y a estudiantes y siembran el caos con saqueos y destrucción.

La posibilidad de diálogo

En el cuarto día de disturbios, Ortega accedió a dialogar con el sector privado. El domingo, Ortega derogó la reforma y rechazó las condiciones que pidieron los empresarios: cese de la represión, excarcelación de detenidos y levantamiento de la censura.

Los empresarios

El pacto entre el gobierno y las organizaciones empresariales se quebró a raíz de la reforma unilateral. El gobierno dice que no abrirá ningún diálogo con condiciones, y el debate ha transcendido a puntos vitales: democracia, derechos humanos, políticos y libertad de expresión, entre otros. (DPA)

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