Una investigación rigurosa sobre la masonería y su poder político

En Tafí Viejo, el escritor y periodista Mariano Hamilton presentó su libro sobre la masonería, a la que define como una organización discreta

24 Abr 2018
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DE VISITA. Mariano Hamilton llegó a Tucumán para presentar el libro y conoció el Archivo de LA GACETA. LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO.

> De los medios a la literatura 

Mariano Hamilton nació el 14 de abril de 1961. Es periodista y escritor. Pasó por Clarín, El Gráfico y ESPN, entre otros medios. Además fue panelista de programas de televisión. En 2006 salió “Cercano oeste”, su primera novela, publicada luego en Alemania. En 2010, por medio de Planeta editó “El hombre ordinario”. Luego fue coautor de “El periodista” y a continuación dio a luz “Mejor muertos”, su cuarto abordaje a la ficción. 


Cuando dejó las Redacciones de los diarios y las revistas dio el salto para dedicarse a la literatura. Dice que prefiere escribir de noche y afirma que le dedica mucho tiempo a la etapa de las correcciones. Hace tres décadas que no venía a Tucumán. Su padre, Mario Hamilton, era médico sanitarista y trabajó y vivió en la provincia entre 1962 y 1966. “Yo era un niño y no tengo muchos recuerdos de aquellos tiempos sostiene Mariano Hamilton-; después mi padre se fue a Estados Unidos, donde hizo un doctorado, y volvió al país hasta que en los 70 tuvo que exiliarse en Brasil, donde se quedó para siempre”.

Hamilton estudió Derecho, pero dejó al poco tiempo; después hizo Letras, pero tampoco estaba convencido. Le tocó el servicio militar en 1981 y al año siguiente, ya como ex conscripto, fue llamado para ir a la guerra en las Malvinas. Sin embargo, el conflicto concluyó antes de la fecha estipulada para su viaje. “Tengo amigos que sí fueron y por suerte volvieron vivos”, revela.

Una vez terminada la guerra en la que no participó de manera activa, Hamilton ingresó a la Redacción del diario Clarín. Era octubre de 1982 cuando le tomaron pruebas hasta que fue asignado a la sección Deportes. En 1994 lo convocaron para conducir el diario deportivo Olé y en 2000 se ocupó de la dirección de la revista El Gráfico. Pero al año siguiente, en 2001, con la crisis política del país aparecieron los despidos. “Me echaron de El Gráfico y ahí empezó mi carrera de escritor -recuerda-; estuve tres años sin trabajar, fue una época muy difícil y escribí mi primera novela (“Cercano Oeste”)”.

Elogió la hostería Atahualpa Yupanqui, en Tafí Viejo, donde estuvo alojado y disfrutando del paisaje, para presentar “Masones Argentinos-El poder en las sombras”, un ensayo de neto contenido histórico.

- ¿Fue complicado ingresar al universo de los masones?

- Sí. Fue muy complicado, porque si bien no es secreto, se trata de un mundo discreto, que prefiere mantenerse en reserva. Pero una vez que entrás empiezan a abrirse las puertas y son bastante amigables los miembros de la masonería; siempre y cuando se tomen dos o tres recaudos que ellos te piden. Alguno me han pedido no revelar su identidad; otros sí.

- ¿Qué le interesó mostrar de la masonería?

- Hace 30 o 35 años que me interesa todo lo referido a la masonería; no soy masón, pero me llamaba la atención ese mundo. Cuando empecé a investigar me di cuenta de que contar qué era la masonería era como una pretensión un poco absurda, porque detallar 400 años de historia en un libro hecho en Argentina parecía que iba a ser un gran fracaso. Entonces lo que elegí fue trabajar sobre las cuatro o cinco políticas públicas impulsadas por la masonería y que modificaron el mapa de la República Argentina, tanto política como institucionalmente. Esos episodios son la secularización del Estado, el encuentro entre San Martín y Bolívar en Guayaquil, la batalla de Pavón y la promulgación de la ley de educación obligatoria, laica y gratuita, más conocida como la ley 1.420.

- ¿Qué te gustaría que le quede al lector al terminar el libro?

- Me gustaría que reflexione. El libro es una versión más de la historia según mi criterio, mi visión, mi idea política, mi forma de presentarme frente a los hechos. No quiero ser el dueño de la verdad; lo que quiero es que quien lea el libro diga ‘esto que dijo el autor me interesa y esto no me parece que sea tan sólido y prefiero ir a buscar por otro lado, indagar’. Si consigo abrirle la cabeza y si consigo que alguien se interese en indagar más sobre qué es la masonería o qué pasó en la historia argentina, ya me doy por satisfecho.

- ¿Y qué es la masonería?

- Es una organización que procura concretar, a veces con acierto y a veces sin acierto, actos de calidad o virtuosos que repercutan en nuestra forma de vivir y de entender la política. Son liberales a la americana, por llamarlo de alguna manera, no liberales en lo económico, sino liberales en la concepción más política.

- ¿Hay un poder político que ejerce la masonería?

- Hoy no lo sé, pero hubo siete presidentes masones, 13 vicepresidentes, y todos los que fueron actores de la independencia americana fueron masones, desde Washington a San Martín, pasando por Urquiza, Mitre, Sarmiento, entre otros; Miranda (en Venezuela), Bolívar, todos los grandes hombres que forjaron esta nación fueron masones.

- ¿Hoy en día se mantiene esa influencia y ese poder político?

- Creo que hoy no tiene tanta influencia política. Por ahí tiene influencias en capacidad de lobbies para hacer negocios, no lo sé; creo que tiene la influencia que puede tener una ONG. De hecho el último presidente Masón fue Agustín P. Justo; ni Frondizi, ni Perón, ni Kirchner.

- ¿Pudiste participar en alguna reunión de la masonería?

- Me invitaron pero preferí no asistir. Cuando escribo sobre algo prefiero mantener distancia. Me parece que uno tiene que comprometerse lo menos posible para no dejarse influenciar. Me contaron cómo es el procedimiento, la ceremonia, cómo son las ceremonias de iniciación. No soy masón, aunque podría serlo, pero no soy.

- Te interesaría ser masón?

- No. Me invitaron. Me parece que por ahí me hubiera interesado más en el siglo XIX. Creo que hoy ya no es algo que me interese demasiado.

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