Con el balón a otra parte

Varios equipos del fútbol tucumano decidieron jugar en ligas de provincias vecinas. El tema económico y un camino con menos obstáculos para llegar a competencias nacionales son las razones por las que decidieron “mudarse”.

22 Abr 2018
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PREPARATIVOS. Los trabajos para acondicionar la cancha son constantes en Trancas. la gaceta / foto de hector peralta

Seducidos por múltiples motivos, clubes de Tucumán -mayormente de la periferia- decidieron afiliarse a ligas de otras provincias. Si bien no se trata, por el momento, de un fenómeno masivo, se da en distintos puntos de la geografía comarcana: clubes de Alderetes, de Colalao del Valle, de La Cocha y de Trancas participarán de campeonatos foráneos, en lugar de hacerlo en las competencias de la Liga Tucumana de Fútbol.

Los alderetenses de El Corte Fútbol Club jugarán en la Liga de El Bobadal (Santiago del Estero); los colaleños de Club Social y Deportivo Santa Rita, en la Liga de Santa María (Catamarca), Defensores de La Cocha, en la Liga de Fútbol de Santa Rosa (Alijilán, Catamarca), y los tranqueños de Juventud Unida, en la Liga de Rosario de la Frontera (Salta).

A mediados de febrero, el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) aprobó una reestructuración, que implica el remplazo de los campeonatos Federal “B” y Federal “C” por el Torneo Regional Federal Amateur (TRFA). Los equipos que hayan adquirido el pasaje a la próxima edición del Federal “B” jugarán el nuevo torneo; pero para distribuir las otras plazas, las ligas deben organizar un campeonato. Si de este participan de 10 a 19 equipos estará en juego un cupo; si compiten 20 o más clubes estarán en juego dos plazas.

Precisamente allí radica uno de los móviles por el cual aquellos equipos tucumanos descartan la Liga local y se anotan para jugar en entidades vecinas. Si inician su actividad en el ámbito local deben arrancar en la categoría “B”, lo que implica que deben lograr el ascenso y, luego salir campeón o subcampeón de la “A” para disputar el TRFA. En cambio, si juegan en ligas más pequeñas, que no tienen divisional “B”, con sólo salir campeón el primer año accederán al TRFA. Esto no parece descabellado, no sólo por el número -más reducido- de participantes de esas ligas, sino también porque el nivel de juego de estas es menor que el de la tucumana. De hecho, Defensores de La Cocha, fundado en noviembre de 2016, ya disputó el Federal C, porque había salido subcampeón de Alijilán.

El móvil deportivo no es el único por el cual estos equipos de la periferia de Tucumán optan por afiliarse a ligas más pequeñas, de otras provincias. También está el factor económico. Ocurre que los kilómetros recorridos para disputar aquellos torneos se reducen considerablemente. Y, se sabe, una menor distancia implica que se gastará menos dinero y menos tiempo. Por ejemplo, un equipo de Burruyacu debe recorrer más de 400 kilómetros (ida y vuelta) para enfrentar al de La Cocha.

Rosario de la Frontera siempre estuvo cerca

En el predio donde está ubicado el club Juventud Unida -en las puertas mismas de la ciudad de Trancas-, hombres y máquinas no detienen sus tareas: desmalezan un costado de la cancha, emparejan el terreno donde se construirá el vestuario visitante, y mediante aspersores riegan el campo de juego. “Pronto traerán un rodillo para ablandar el suelo y, luego, sembrar nuevo pasto”, anunció el presidente del club, Martín Herrera.

El dirigente está entusiasmado. Después del Mundial de Rusia, el equipo empezará a jugar el torneo de la liga de Rosario de la Frontera. “Queríamos jugar en un nivel superior y se dio la chance en Rosario de la Frontera. Era más factible por cuestiones de tiempo, de logística: trasladarnos hacia allí nos queda más cómodo que viajar a San Miguel de Tucumán”, explicó.

Según precisó, la máxima distancia que recorrerán al participar de este campeonato será de 65 kilómetros, mucho menos que si jugasen el torneo de la Liga Tucumana de Fútbol. Pero no es este el único motivo por el cual optaron por afiliarse a esa liga cercana. “Jugaremos la categoría ‘A’, y gracias a la reestructuración del fútbol, tenemos la posibilidad de lograr una plaza para el Torneo Regional Federal Amateur de 2019. Si jugásemos en la Liga primero deberíamos ganar la categoría ‘B’ y luego, ganar la ‘A’ para llegar a la competencia federal”, manifestó. A renglón seguido, agradeció al intendente de Trancas, Roberto Moreno. “Nos apoyó desde un primer momento. Nos brindó las máquinas con las cuales estamos acondicionando el lugar, para que podamos ser locales en nuestra cancha”, expresó Herrera.

El cuerpo técnico está integrado por Carlos Iturre, por el ex futbolista Rubén Mencia, y por Marcelo Tropiano (preparador físico). En el torneo de la liga de Rosario de la Frontera jugarán 11 equipos. Sobre las chances de disputar un torneo federal en el corto plazo, Iturre se mostró prudente: “podemos llegar, pero para ello hay que trabajar mucho”.

Santa Rita tiene un sueño: jugar en un liga competitiva

El Club Deportivo Santa Rita de Colalao del Valle cumplió 28 años el viernes. A lo largo de su corta historia, hinchas, dirigentes y jugadores fueron proponiéndose distintas metas, todas alcanzadas. Una de las más importantes fue la adquisición de la cancha, hoy cubierta completamente por césped. “Luego de muchas luchas y percances pudimos comprar el terreno. Y fue gracias al aporte de todos, del bolsillo de cada uno”, contó el presidente, Nelson Escobar.

Añadió que, en realidad, no sólo la cancha, sino todo lo que tienen se lo deben a los vecinos. “Tenemos una comisión de damas, que lleva las riendas. Y al ser poquitos, siempre hemos trabajado: vendimos comida, hicimos pequeñas rifas o bonos navideños, más el aporte de los jugadores. Nunca fuimos ayudados por el Gobierno, por la Comuna; siempre hicimos las cosas a pulmón”, afirmó.

Nuevo sueño

Ahora se pusieron por delante un nuevo sueño. Van a obtener la personería, para poder acceder a alguna ayuda oficial que les permita cerrar la cancha. Pero esto no es el fin del sueño, sino una parte, necesaria para cumplirlo. “Queremos poner la cancha en condiciones, para participar de la Liga de Santa María. Tienen dos categorías, la ‘B’ y la ‘A’. El objetivo es representar al pueblo; salir campeón de la ‘B’ y, luego, de la ‘A’. Siempre jugamos el torneo de Colalao, y después de haberlo ganado varias veces queremos crecer, queremos jugar en una liga más competitiva”, señaló.

¿Por qué no en la Liga Tucumana de Fútbol?, preguntó LG Deportiva. “Mover un equipo a Santa María ya genera un gasto; imaginate hacerlo hasta San Miguel de Tucumán, que queda a 200 kilómetros de Colalao. Para ir a Santa María sólo debemos recorrer 50 kilómetros”, respondió.

Durante lo que queda de este año terminarán los trámites de la personería y gestionarán la ayuda para cerrar la cancha. “Nuestra idea es llegar a jugar en 2019 la liga santamariana. Pero sin descuidar otro sueño: seguir formando la institución a partir de las divisiones inferiores”.

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