Murió una entrañable pionera de la enseñanza del inglés

“Mrs. Rush” formó a miles de alumnos. Una rica y centenaria historia.

06 Abr 2018
1

En noviembre había cumplido 100 años. Millares de alumnos que pasaron por el instituto de Laprida y Santa Fe aprendieron inglés guiados por su sabio dominio del idioma, pero además disfrutaron de su trato exquisito y por eso la colmaron de cariño a lo largo de décadas. De allí la congoja que provocó la muerte de Mercedes Herrera de Rush, singular figura de la educación tucumana durante la segunda mitad del siglo XX.

El instituto materializa su historia y la de la familia que formó con Jack Rush, profesor británico que en 1939 llegó a la provincia contratado por la UNT. El deslumbramiento que le produjo aquel isleño se mantuvo hasta el final, pese a que Rush falleció en 1978.

Pero a la esposa tucumana del profesor británico nunca le faltaron méritos propios: concluyó dos carreras universitarias (Farmacia e Inglés) y dejó otra a medias (Bioquímica); hizo docencia en la UNT hasta la jubilación y secundó a Rush en sus aventuras sin descuidar la atención de la prole. En sus genes tenía la contracción al estudio que distinguió a la familia Herrera. Pese a la estrechez de medios, la madre -el padre había fallecido a los 40 años- procuró que Mercedes y sus siete hermanos tuviesen la oportunidad de adquirir una profesión.

“Muchas cosas han ido perdiendo calidad con el tiempo”, suspiraba “Morena”, sobrenombre que la acompañó desde niña. Pero la nostalgia desaparecía enseguida, Pese a las décadas dedicadas a clasificar exámenes de Inglés, a inculcar el “grammar” y las “prepositions”, la inolvidable Mrs. Rush conservó un entusiasmo inagotable por las cosas de este mundo.

Comentarios