Producen indumentaria hecha con algodón libre de tóxicos

Una firma argentina se convirtió en la primera que ofrece prendas “100% biodinámicas”

04 Abr 2018

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la industria de la moda es la segunda que más agua utiliza en sus procesos y por eso genera el 20% de los líquidos residuales a escala global. De hecho, se usan hasta 15.000 litros para hacer prendas tan simples como una remera o un jean. En este contexto, una firma argentina comenzó a fabricar indumentaria de algodón que proviene de la agricultura biodinámica, libre de semillas transgénicas, agrotóxicos o pesticidas. Justamente, confeccionar prendas con materia prima sustentable es uno de los objetivos que tienen en el horizonte gigantes de la industria textil.

La agricultura biodinámica es una disciplina que más allá de encontrarse actualmente fuera de los ámbitos académicos de formación agropecuaria, tiene aceptación en diferentes países como una herramienta de manejo productivo basada en los ciclos lunares. Martín Alonso, fundador de Stay True, se planteó el tema de la contaminación y el exceso de utilización del agua, y en 2004 averiguó qué se requería en el país para confeccionar prendas de algodón biodinámico. “En Argentina tenemos una provincia como Chaco, de fuerte tradición algodonera pero con una alta deserción por la plaga conocida como ‘el picudo’. Allí, en el departamento de Pampa del Indio la comunidad qom de Campo Medina fue especialista en el cultivo de esta fibra, pero el área no tenía agua”, comienza a contar.

A pesar del escenario adverso y alentado por la alta especialización de la gente para cultivar algodón en la zona chaqueña (unas 300 familias se dedican a ello), el empresario se propuso comenzar el programa de desarrollo de algodón biodinámico, basado en un abordaje de la agricultura que considera que incorporar prácticas agrícolas orgánicas, como cultivos de cobertura, rotación de cultivos, composta, refugios móviles para animales y rotación de pastoreos, genera beneficios en la tierra en lugar de degenerarla.

Colaborativo

La agricultura biodinámica es cuestionada por basarse en principios no contrastados científicamente e incluye actividades temporales como plantar en relación con los patrones de movimiento de la Luna y de los planetas, y aplicar preparados al suelo (que consisten en materiales naturales procesados de manera específica). Sin embargo, el INTA Sáenz Peña proveyó para el proyecto semillas de algodón libres de organismos genéticamente modificados (OGM) y ofreció apoyo técnico. Según Alonso, también contaron con la guía de la Asociación para la Agricultura Biológico-Dinámica de Argentina y por la empresa Sekem, de Egipto, que desarrolla algodón biodinámico.


PRENDAS. Musculosa con signos del zodíaco, de la actual colección.

“El algodón orgánico no daña el ambiente pero tampoco lo mejora. Sí lo hace la biodinámica porque se trata de una agricultura regenerativa y hacia ese camino vamos”, expresó Alonso.

Según el INTA, la demanda de producción orgánica se encuentre en aumento en todo el mundo y en nuestro país, ya que hasta ahora el algodón en general se ha producido en forma convencional. Dada la historia algodonera de Chaco, y la disminución de la superficie sembrada en los últimos años, es de interés de diferentes organismos fomentar alternativas para la inclusión del cultivo como parte de los esquemas de producción sustentables.

Prendas sustentables

En la cada vez más cuestionada industria textil, Stay True se convirtió en la primera marca argentina que fabrica prendas de algodón 100% biodinámico certificado; y este año lanzó su primera partida de remeras, cuya producción cuenta con la colaboración desde 2016 de ocho familias de la comunidad qom para producir algodón biodinámico y sustentable.

La marca tiene estampados orgánicos con tintas al agua autorizadas, que tienen un marcado estilo surfer. Las prendas se presentan en un packaging sustentable, de papel reciclado con certificación FSC (utilizada para demostrar un manejo sostenible de los bosques). La etiqueta es elaborada por el programa de terapia ocupacional del Hospital Borda y con cada prenda se entrega una carta personalizada de agradecimiento por la compra, que incluye un dibujo original hecho por alguno de los niños de los 30 comedores con los que la marca colabora con donación de alimentos orgánicos.

“Las acciones solidarias están en el ADN de la empresa. Nuestra situación personal y el momento que vivimos nos nace apoyar a comedores infantiles para intentar con pequeños pasos y gestos mejorar su pirámide nutricional. Donamos alimentos orgánicos como lácteos, frutas y verduras. En la industria textil es cada vez más importante realizar acciones solidarias”, sostuvo Alonso.

Al fin, con la utilización de algodones biodinámicos, consumen un 91% menos de agua en el proceso de elaboración de la materia prima. Primer objetivo, logrado.

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