Alejandro Jassán y el valor de empezar con el pie derecho

El nuevo director artístico de la Orquesta Estable redefine el perfil de la formación, esboza proyectos a corto y a mediano plazo, y hace hincapié en la capacitación.

27 Mar 2018 Por Alicia Liliana Fernández
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ALEJANDRO JASSÁN. “Mis pautas, muy básicas: el trabajo, la música, para qué ensayamos, para qué estos conciertos”.-

En 2014 dirigió una Gala Lírica. Después se puso al frente de las óperas “La hija del regimiento”, “Romeo y Julieta” y “La clemenza di Tito”. De ahí que Alejandro Jassán, el nuevo director artístico de la Orquesta Estable, no sea un desconocido que acaba de aterrizar en el escenario del teatro San Martín. Por eso es que desde el Ente Cultural, mucho antes de que 23 músicos de las cuerdas de la Orquesta Estable concursaran para subir al avión en gira internacional de estudios y conciertos, le pidieron que organizara la etapa parisina del tour.

“Era una apuesta rozando lo imposible; sin embargo, el resultado es mucho más que lo que se esperaba. A la vuelta, el grupo transmitió el espíritu del aprendizaje: al tercer ensayo toda la orquesta estaba en sintonía. Eso fue fantástico, tanto como la inolvidable experiencia de trabajar con los maestros en Tel Aviv y en París”, destaca. El nuevo director se expresa con el empuje de sus 38 años, y se considera un privilegiado por haber empezado una tarea tan difícil junto a un grupo reducido en el viaje, porque se achicaron las distancias.

“Hubo una comprensión de qué era lo que quería y cuáles eran mis pautas, muy básicas: el trabajo, la música, para qué ensayamos, para qué estos conciertos -plantea-. Enseguida nos pusimos todos a remar para el mismo lado; y no hubo planteos, lo que a mí me ayuda muchísimo. Es empezar con el pie derecho, con resultado positivo desde el primer concierto”.

- ¿Cuáles son las claves en la dirección?

- El gran secreto es comprender el grupo humano. Hay que entender el contexto, las capacidades, la formación, etc. En Europa -y en Argentina- cada orquesta tiene su particularidad. Por supuesto: hay orquestas que tienen más o menos nivel, más homogéneo, más heterogéneo, hay de todo. Lo importante para mí -lo supe en estos últimos días- es que la orquesta quiere trabajar bien. Eso me alcanza. Mi trabajo es llevar a cada músico al máximo de sus capacidades, y dejarles una pequeña brasa encendida, la idea de que se puede ir más allá.

-¿Cuánto importa la capacitación?

- La capacitación de los músicos nos va a llevar a buen puerto en poco tiempo. Estamos haciendo acuerdos con una de las escuelas en París, L’Ecole Normal, que va a enviar todos los años un profesor a dictar una masterclass abierta (ello abriría la posibilidad de beca de estudios si surgiera algún alumno con capacidades notables). Además, lo concreto es que a cada solista invitado le pediremos que dé clases y que trabaje en la fila de la orquesta.

- ¿Cómo se conduce una estructura de décadas y con músicos grandes?

- Muchos se sorprenderían alver que todos los músicos mayores reaccionan rápido ante ciertos pedidos, porque son quienes justamente han vivido muchas etapas en la orquesta. En el fondo lo más importante es recordar a todos por qué empezamos a tocar un instrumento, y para qué estamos en una orquesta. Entonces dejan de ser personas con más o menos años. A un músico de 40 años no le puedo pedir la pasión de un joven, pero eso no implica que no pueda estar comprometido, y eso es lo que estoy recibiendo de cada músico.

- ¿De qué premisas parte el repertorio 2018?

- Hay una programación anual y una a largo plazo. Creo que la programación tiene que ser acorde con las fortalezas y las debilidades de la orquesta, según varios pilares: las necesidades de la orquesta, las del público y las aspiraciones artísticas (mías o de la dirección del Ente). En ese sentido la temporada es un mix de todo eso. Hay obras más dedicadas al público, obras exclusivas para trabajar cuestiones técnicas de la orquesta, y obras que nos van a servir para ir evolucionando. Por eso partimos de Mozart, Beethoven y Brahms, grandes pilares clásicos. Hemos empezado con un concierto amable para el público, con mucha potencia y pirotecnia (Finlandia, de Sibelius, la Sinfonía de Borodin, Peer Gynt). Tenemos un espectro amplio. También abordaremos obras de compositores actuales; una de ellas ganó el concurso de composición del Bicentenario, y se escuchará en estreno.

- ¿Algunos títulos?

- Este año, para el Septiembre Musical la gran apuesta es “Turandot”, y para fin de año, “Falstaff”. Son las dos últimas óperas, tanto de Puccini como de Verdi. Además agregamos zarzuela, que no se pone en escena hace tiempo, con “La leyenda del beso”, de Reveriano Soutullo y Juan Vert. Pero la gran novedad será una puesta del ballet con orquesta, en “Don Quijote”.


> Definiciones en el podio

EL MAESTRO.- “Johannes Schläfli, profesor de dirección orquestal en Zurich, fue el primero que hablaba de lo que yo quería: de hacer música con el gesto y de no pensar sólo en la superficie de la música. Es quien me enseñó de qué se trata la profesión”.

REFERENTES.- “Claudio Abbado y Carlos Kleiber son quienes transmiten una gestualidad compatible con la mía y con la forma de hacer música, absolutamente honesta”.

A FONDO.- “Creo que uno se puede equivocar, pero tiene que pretender hacer música; uno tiene que creer en lo que hace aunque se equivoque. Pero hay que ir a fondo; si no, uno está en una superficie en donde no hay riesgos ni posibilidades de equivocarse”.

OFICIO RARO.- “Dirigir es una tarea muy sacrificada en muchos aspectos. Tiene sentido si los dos receptores de todo este trabajo están dispuestos: la orquesta y el público. Nosotros no hacemos música si no hay público, y por otro lado, el director debe generar un trabajo muy intenso, muy profundo, que necesita de la formación de todos los músicos (que el público no necesariamente la tiene que tener, pero la tiene que recibir)”.

300 AÑOS.- “Pese a que se acortaron mucho las distancias nosotros estamos muy lejos de la cuna de la música clásica, y muchas cosas son medio místicas acá todavía. En Europa la estudian desde hace 300 años sin problemas, con una escuela pragmática donde uno va, estudia, aprende y toca”.

SOLISTAS Y MAESTROS.- “En junio viene Valentín Garvie, un trompetista argentino de primera línea. No sólo tocará como solista sino que va a trabajar con la fila de trompetas y va a dar un curso abierto para otros trompetistas; ese es el espíritu”.

PERFIL

› De La Rioja a Europa

Alejandro Jassán nació en La Rioja. En Buenos Aires estudió contrabajo y dirección orquestal en el Conservatorio Nacional y en la UCA. Tocó profesionalmente ocho años. Se graduó en L´Ecole Normal de Musique de París (ENMP) y estudió con grandes maestros. Dirigió la Orchestre de Musiques en Seine, en París. Fue director asistente de la Opéra de Massy y de la Orchestre de Chambre de la ENMP, e invitado a dirigir orquestas en Argentina, España, Francia, Alemania, República Checa, Rumania y Bulgaria. Dirigió en la Antología de la Zarzuela, que presidió Plácido Domingo.

> Hoy y mañana

Ensayo pedagógico y concierto

Hoy a las 20.30, en el teatro San Martín, la Orquesta Estable dirigida por Alejandro Jassán ofrecerá un ensayo pedagógico con obras de Beethoven y Mozart. Participarán las orquestas Rolando “Chivo” Valladares, Alejandro Heredia (Tafí Viejo), de la Escuela Superior de Educación Artística (ESEA), Maestro Arancibia, Bernabé Aráoz y la Orquesta Belgrano; así como estudiantes del Conservatorio Provincial de Música y de escuelas provinciales. Mañana, a las 22 y en el mismo teatro, los músicos del cuerpo estable presentarán su segundo concierto del año, “Viena clásica”, con obras de Beethoven y de Mozart; Juan Pablo Vázquez será el solista.

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