Empanadillas y salchichas en plena misión espacial

20 Mar 2018
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ALEXANDER GERST. Será el primer alemán al mando de la ISS.

YURIKO WAHL-IMMEL | DPA

El astronauta alemán Alexander Gerst ha hecho ya el pedido de su menú para los seis meses que pasará en la Estación Espacial Internacional (ISS) y ha incluido varias especialidades de su país como “Käsespätzle” (pasta al huevo típica de Suabia con queso), “Maultaschen” con espinacas (unas empanadillas rellenas), lentejas con salchichas o ragú con salsa de nata y pollo.

El menú para el primer comandante alemán de la ISS y de la tripulación ya está fijado. Cuando en 11 semanas comience la misión “Horizons”, capitaneada por Gerst, las latas con pollo indio o los postres de ciruelas ya llevarán tiempo a bordo, declaró el cocinero Jörg Hofmann. Gerst ha probado todos los menús previamente, indicó. “Es muy exigente y le gustan los platos ricos en proteínas”, reveló.

Sin embargo, en la cata previa hay que tener en cuenta una cosa: en la ingravidez la comida sabe diferente, no es como en la Tierra, señaló el médico astronáutico Guillaume Weerts durante la presentación de la space food (comida espacial).

“El gusto cambia. Por qué, es algo que aún no está claro del todo”, declaró. Sea como sea, las comidas deben estar muy especiadas para que tengan sabor en el espacio. Sin embargo, demasiada sal es problemático por razones médicas. Al mismo tiempo, es indispensable que los “platos” -vienen en latas o en bolsas de plástico que deben ser rellenadas con agua- contengan todas los nutrientes importantes.

El aspecto de las comidas es algo que sabe de primera mano Reinhold Ewald, que en 1997 voló al espacio. En la misión “Horizons” el equipo llevará a cabo experimentos científicos. “De vez en cuando es importante hacer comidas conjuntas”, dijo Ewald. Para ello el comandante invita a la tripulación. Los otros cinco miembros del grupo cuentan con sus propias comidas preferidas. No obstante, la mayoría de las provisiones suelen ser comunes para todos.

Para la tripulación también hay snacks, nueces y bebidas. El jugo, el té o el café llega a la estación espacial en polvo, de tal manera que los astronautas tienen que agregar agua y beberlo con pajitas.

En la estación espacial también hay que limpiar, como en cualquier departamento compartido, e incluso sacar la basura. Las latas y paquetes se comprimen en sacos y se mandan al espacio en una especie de contenedor volador. Este después se extinguirá lentamente en la atmósfera terrestre.

La alimentación de los astronautas es cada vez mejor y más variada, aseguró Ewald. Los tiempos en los que salía algo de aspecto desagradable de un tubo han quedado definitivamente atrás, destacó el experto de la ISS. “La comida mantiene unido el cuerpo y el alma, algo que también se aplica ahí arriba”, añadió.

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