Aliento con tonada tucumana en el partido del año

Aunque no fue sencillo conseguir una entrada, los hinchas viajaron a Mendoza para vivir un espectáculo único

15 Mar 2018

Desde que se conoció que Boca y River iban a ser los protagonistas de la final de la Supercopa, los presidentes de ambos clubes, Daniel Angelici y Rodolfo D’Onofrio, respectivamente, enarbolaron con énfasis la frase “somos rivales, no enemigos”. Con ello buscaban que se viva un superclásico con aroma a vintage, donde las hinchadas de uno y de otro puedan convivir.

Fanáticos de toda la geografía del país viajaron a Mendoza para presenciar uno de los eventos deportivos de esos que deben verse al menos una vez en la vida, según afirman las encuestas. La pasión que caracteriza a los argentinos la manifiestan los tucumanos que viajaron más de 1.000 kilómetros para no quedarse fuera de una fiesta que no se da desde 1976, cuando por última vez un clásico había definido una copa.

Boca y River tienen peñas oficiales, filiales y agrupaciones de hinchas en la provincia. Estas se organizaron para estar presentes en la “Tierra del Sol y del buen Vino”, y alentar al equipo de su corazón. Con bombos, “trapos”, camisetas y cánticos salieron colectivos cargados con más de 200 hinchas “Millonarios” y “Xeneizes”.

Boca estuvo representado por las Peñas “Xeneize Concepción” y “Tanque Rojas” y la Agrupación “Tucumán Xeneize”. La filial “Federico Vairo” organizó el viaje del “Millonario”. Todos coincidieron en que lo vivido en la antesala fue una fiesta donde se disfrutó el viejo folklore de fútbol. “Estábamos almorzando en un bar donde todos eran de Boca; en frente estaban comiendo los de River. Los cantos comenzaron de vereda a vereda, pero no pasaron de eso”, contó José Labuti, de la peña “Xeneize Concepción”. “Se vieron muchos amigos, familias, nenes y abuelos. Cada uno con sus ‘trapos’; es algo muy lindo, muy agradable. Cuando están las dos hinchadas, al superclásico se lo vive de manera diferente”, dijo Emilia Torretta, de la filial “Federico Vairo”.

Los hinchas tucumanos se las ingeniaron para conseguir entradas y, de este modo, no perderse la gran final. “Conseguimos plateas gracias a un contacto en Buenos Aires”, contó Sebastián Flores, de la agrupación “Tucumán Xeneize”.

“Fue un problema muy grande. Algunas conseguimos a precio oficial, gracias al club; pero lamentablemente la mayoría fueron a parar a la reventa. Es triste, pero tuvimos que recurrir a esa alternativa”, confesó Emilia.

Los “xeneizes” tuvieron un poquito de mejor suerte. “El club nos mando plateas y populares. La relación de Boca con las peñas es de acuerdo al trabajo social que hacemos. Trabajamos junto a Boca Social”, dijo Labuti.

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