Una apuesta de riesgo para el gobierno de Estados Unidos

10 Mar 2018

jos smith y david brunnstrom
agencia reuters
Jos Smith y David Brunnstrom - Agencia Reuters

Durante al menos dos décadas, los líderes de Corea del Norte han estado buscando una entrevista personal con un presidente estadounidense. Ahora, que inesperadamente una cumbre parece posible, los analistas temen que el Gobierno del presidente Donald Trump carezca de la experiencia necesaria para aprovechar un espectáculo político tan buscado por Pyongyang como una oportunidad significativa para convencer a Corea del Norte de abandonar su programa nuclear.

Funcionarios surcoreanos dijeron el viernes que Trump acordó casi inmediatamente reunirse con el líder norcoreano Kim Jong Un, sin condiciones previas, a finales de mayo. Incluso a los partidarios de un acercamiento diplomático con Corea del Norte les preocupa que el Gobierno de Trump celebra precipitadamente una reunión, dejando poco tiempo para prepararse.

Una cumbre como esta -la primera vez en que se reúnan los líderes estadounidenses y norcoreanos- se debería celebrar sólo después de que cada bando hubiera aceptado al menos algunos acuerdos concretos, dijo Suzanne DiMaggio, una experimentada investigadora del comité de expertos New America. “Tendrá que ser administrada cuidadosamente, con un gran nivel de trabajo previo”, dijo en Twitter. “De lo contrario, corre el riesgo de ser más un espectáculo que otra cosa. Ahora mismo, Kim Jong Un está marcando la agenda y el ritmo, y la Administración de Trump está reaccionando. El Gobierno de EEUU necesita moverse rápidamente para cambiar esta dinámica”.

Los analistas afirman que Corea del Norte ha estado buscando una cumbre con líderes estadounidenses para ganarse legitimidad internacional, lo que impidió que la Administración estadounidense incluyera en el pasado a Pyongyang en sus invitaciones.

“Una cumbre es una recompensa para Corea del Norte”, dijo Robert Kelly, profesor de la Universidad Nacional de Pusan en Corea del Sur.

“Implica el prestigio de conocer al jefe de Estado de la primera potencia y democracia del mundo. Por eso no deberíamos hacerlo a menos que obtengamos una concesión significativa de Corea del Norte. Por eso otros presidentes no lo han hecho”.

Si la cumbre fracasa, el costo puede ser mayor que en el pasado, han señalado los observadores, ya que Corea del Norte posee un arsenal nuclear y Trump ha afirmado que podrían ser necesarios ataques militares para eliminar esas armas.

En Esta Nota

Notas de opinión
Comentarios