El VAR genera tanta euforia como dudas

06 Mar 2018

El fútbol es universal. Sus reglas son iguales en todas las ligas del mundo. Sin embargo, el uso de la tecnología no avanza en forma simultánea en todas las ligas o competencias. Mientras la FIFA, el máximo ente rector, decidió utilizar el VAR (Árbitros Asistentes de Video) en los partidos que se jugarán en el Mundial de Rusia, otras asociaciones se resisten a dar el salto para cambiar.

“El fútbol entra en una nueva era” proclamaron desde la FIFA tras aprobarse la utilización del VAR en los partidos del Mundial que comenzará a jugarse el 14 de junio. El presidente de la entidad. Gianni Infantino, principal impulsor del uso de la tecnología, se mostró reconfortado por la decisión. Según el dirigente, el sistema permitirá aumentar los márgenes de justicia en los campos de juego. “Esto va a afectar de forma positiva. Si hay algún gran error por parte del árbitro, ahora podrá ser corregido”, explicó.

Pero la euforia que mostró Infantino no es compartida por las autoridades de instituciones importantes. La Unión Europea de Fútbol (UEFA) ya anunció que por el momento no va a adherir a la iniciativa y que sus competencias se seguirán manejando como en los viejos tiempos: la decisión estará a cargo del árbitro principal, quien podrá equivocarse o no sin que su decisión sea corregida. Por ahora, en Argentina se muestran a favor de su implementación pero la apuesta es a futuro. La Superliga podría incorporarlo a partir de 2019, pero las autoridades de la AFA ya anunciaron que en el partido de la Supercopa que disputarán Boca y River el 14 de marzo, en Mendoza, no se utilizará el VAR. En cambio, las partes involucradas acordaron que habrá seis árbitros en el campo de juego: el principal, dos asistentes; otros dos se ubicarán detrás de los arcos y el sexto estará encargado de realizar los cambios y anunciar el tiempo agregado al reglamentario.

¿Por qué existe tanta euforia en Infantino y las dudas invaden a los dirigentes argentinos? La utilización del VAR en los partidos de la Copa Libertadores no resultó una grata experiencia para River y eso pone un freno para recurrir a los videos en un encuentro de la trascendencia que tiene el superclásico definiendo un título, situación que hasta el momento sólo sucedió una vez: Boca le ganó a River, 1 a 0, la final del viejo campeonato Nacional jugado en 1976.

Si bien la tecnología es un arma de precisión capaz de reducir a sólo el uno por ciento el porcentaje de error en los partidos de fútbol, la falta de experiencia y de conocimiento por parte de las personas que están a cargo de revisar los videos termina generando más dudas que certezas. Si a eso se suma la lentitud con la que se revisan algunos fallos, la incertidumbre termina dominando la escena. “El fútbol es un deporte donde se convive con el engaño y la picardía del jugador. Si utilizamos el VAR le sacamos lo más lindo que tiene”, sostiene Eduardo Coudet, uno de los que no está de acuerdo con el cambio pese a que un grosero fallo arbitral perjudicó a su equipo, Rosario Central, en una final de la Copa Argentina contra Boca. El tenis, el rugby y el voley son algunos de los deportes que usan la tecnología para evitar las injusticias de algunos fallos equivocados. El sistema, en esos casos, está aceitado y funciona perfectamente. El fútbol, más temprano que tarde, tendrá que rendirse a los nuevos tiempos. Y cuando eso suceda, no habrá más goles fantasmas ni campeones morales.

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