Oscar 2018: una fiesta de la diversidad previsible y sin impactos

A la ceremonia le sobró correción política. Fue una gran noche para América Latina, gracias a los éxitos de Guillermo del Toro y del cine chileno

06 Mar 2018

La ceremonia número 90 del Oscar fue la que mayor cantidad de predicciones acertadas reunió en la última década. Está claro que Hollywood sigue la corriente de un universo que, antes que cualquier tipo de juicio crítico sólido, trata de premiar lo que es políticamente correcto. La victoria de “La forma del agua” se ajusta a este concepto.

Guillermo del Toro fue la estrella de una ceremonia bastante austera, sin demasiado despliegue, con un puñado de números musicales, poca gracia del anfitrión Jimmy Kimmel -llamativamente desangelado- y el tradicional In Memoriam a cargo de Eddie Vedder.

El leit motiv de la fiesta pasó por la exaltación de la diversidad que comienza a insinuarse en Hollywood. A continuación, las claves de la ceremonia.

- México vuelve a hacer historia. Cuatro de los últimos cinco ganadores del Oscar a la Mejor Dirección son mexicanos. Y es que tras las hazañas logradas por sus compadres Alfonso Cuarón (”Gravedad”) y Alejandro González Iñárritu (”El renacido”, “Birdman”), Del Toro conquistó Hollywood con su romántica fábula “La forma del agua”. “Habiéndome criado en México, pensé que esto jamás podría ocurrir. Pero ocurre”, declaró sobre el escenario del Dolby Theatre tras levantar también el Oscar a la Mejor Película. “Lo más maravilloso que hace nuestra industria es borrar las líneas de la arena”, agregó.

- Los Oscar del #MeToo. Tras un final de 2017 marcado por el escándalo de abusos sexuales en Hollywood y la caída del antaño poderoso productor Harvey Weinstein, el colofón de la temporada de premios no podía ser menos. Ya Kimmel había hecho varias alusiones al tema bromeando con que el Oscar es el “hombre más respetado” del sector, pues “sus manos están a la vista” y “carece de pene”. El rostro a los escándalos de Weinstein lo pusieron las actrices Salma Hayek, Annabella Sciorra y Ashley Judd, que afirmó: “un nuevo camino se ha abierto. Tenemos que trabajar juntos para que los próximos 90 años nos traigan igualdad”.

- Mujeres al poder. Frances McDormand, con su estatuilla en la mano por el papel protagónico en “Tres anuncios por un crimen”, protagonizó una de las grandes ovaciones al pedir a todas las mujeres postuladas que se pusieran en pie: “Miren a su alrededor, miren a su alrededor... Todas tenemos historias que contar y proyectos que necesitan financiación. Damas y caballeros, quiero que se queden con dos palabras: cláusula de inclusión”. También Emma Stone, ganadora en la pasada edición por “La La Land”, hizo su particular homenaje a las mujeres al presentar el Oscar a la Mejor Dirección: “Estos cuatro hombres y Greta Gerwig crearon sus propias obras maestras este año”, dijo entre aplausos.

- Dardos a Trump. Como es tradición, la política no podía pasar inadvertida, y menos en un país presidido por Donald Trump. El actor de origen paquistaní Kumail Nanjiani (”The Big Sick”) y la keniano-mexicana Lupita Nyong’o se declararon como parte de esos “dreamers” (soñadores) amenazados por el presidente estadounidense. “A todos los ‘dreamers’ ahí fuera, estamos con ustedes”, declaró Nanjiani.

- Chile y los transexuales. El cine chileno no sólo hizo historia al llevarse a casa su primer Oscar por “Una mujer fantástica”, de Sebastián Lelio. Es que la protagonista de este drama, la actriz y cantante Daniela Vega, fue uno de los rostros de la noche al convertirse en la primera transexual que ejerció de presentadora en la ceremonia. “Quiero invitarles a abrir su corazón y sus sentimientos y sentir la realidad, sentir el amor. ¿Lo sienten?”, preguntó. Además, en la categoría de Mejor Documental, Yance Ford se convirtió en el primer director transgénero nominado al Oscar por “Strong Island”.

- Dos guiones históricos. El joven afroamericano Jordan Peele se convirtió en el primer negro que levantó el Oscar al Mejor Guión por su ópera prima “¡Huye!”. Esta película de terror, con toques de comedia y mucha crítica social, competía además en la categoría reina de la noche y le valió una nominación como Mejor Director, aunque no logró romper el muro con el que también se toparon sus cuatro predecesores. Y quien también marcó un hito fue James Ivory, ganador del Oscar al Mejor Guión Adaptado por “Llámame por tu nombre”. A sus 89 años, tan solo uno menos que los galardones, es el más veterano de todos los premiados.

- De la NBA al Oscar. La estrella de Los Angeles Lakers Kobe Bryant volvió a acaparar todos los flashes, pero esta vez fuera de la cancha: el ex jugador de básquet recogió el Oscar al Mejor Cortometraje de Animación por “Dear Basketball”, un canto al deporte con el que tantas victorias ha conquistado y que lleva por título el de su propia carta de despedida, publicada en 2015. “En realidad, se supone que los jugadores deberíamos tener la boca cerrada y amagar -dijo con la estatuilla en la mano-. Me alegro de que estemos haciendo mucho más que eso”.

- Gary Oldman. Ya sin la máscara de Winston Churchill, el ganador del premio al Mejor Actor ofreció un discurso medido y emotivo. A la altura de un artista brillante. (DPA-Reuters-Télam)

> PRINCIPALES PREMIOS

MEJOR PELÍCULA

“La forma del agua”

MEJOR DIRECCIÓN

Guillermo del Toro (“La forma del agua”)

MEJOR ACTRIZ

Frances McDormand (“Tres anuncios por un crimen”)

MEJOR ACTOR

Gary Oldman (“Las horas más oscuras”)

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

Allison Janney (“Yo, Tonya”)

MEJOR ACTOR DE REPARTO

Sam Rockwell (Tres anuncios por un crimen”)

MEJOR PELÍCULA ANIMADA

“Coco”

MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA

“Una mujer fantástica” (Chile)

MEJOR GUIÓN

Jordan Peele (“¡Huye!”)

MEJOR GUIÓN ADAPTADO

James Ivory (“Llámame por tu nombre”)

MEJOR DOCUMENTAL

“Icarus” (Bryan Fogel, Dan Cogan)

MEJOR BANDA SONORA

Alexandre Desplat (“La forma del agua”)

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL

“Remember Me”, de “Coco”

MEJOR FOTOGRAFÍA

Roger Deakins (“Blade Runner 2049”)

MEJORES EFECTOS VISUALES

“Blade Runner 2049”


> EL PERSONAJE

Atacar la vida con voracidad es su lema

MARÍA LUZ CLIMENT MASCARELL | DPA

El mundo de Guillermo del Toro (Guadalajara, 1964) siempre ha estado poblado de seres fantásticos. Él mismo ha relatado que de niño hizo un pacto con los monstruos que veía cuando apagaban la luz en su habitación para que dejaran de darle miedo. Con el tiempo los convirtió en protagonistas de sus historias.

Dicen que uno de los primeros cuentos que escuchó fue sobre Drácula. Al mito del vampiro lo abordó precisamente en su primera película, “Cronos”, con la que ganó la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, un triunfo que cambió su vida.

Su segundo trabajo fue “Mimic”, en el que mezcla el terror con la fantasía, una estrategia que refinó sobre todo enmarcando las historias en la Guerra Civil española con “El espinazo del diablo” (2001) y “El laberinto del fauno” (2006). Con esta película se paseó por la alfombra roja de los Oscar y consiguió tres de las seis estatuillas a las que optaba.

Del Toro, que también es conocido por sus adaptaciones de cómics como “Hellboy” o “Blade II”, sufrió lo implacable que puede ser Hollywood cuando no pudo hacer todo lo que quería en el corte final de “Mimic”. Por eso ya no se embarca en aventuras de las que no se puede apropiar y por eso rechazó dirigir “Las crónicas de Narnia” o el episodio VII de la saga “Star Wars” y se retiró de “El Hobbit”.

Lo que nunca le ha faltado ha sido el apoyo de sus amigos Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu. Juntos abieron las puertas de Hollywood a los cineastas y artistas latinoamericanos. Un aspecto que muchos suelen destacar de Del Toro es su generosidad, atributo que esconde tras una genuina modestia.

Gran conocedor del cine y de su historia, el realizador, que continuamente bromea sobre su obesidad, ataca la vida con voracidad. “Ya sean tacos sudados o ideas para la película, creo que es la manera en la que aprendí a vivir”, describió.

> ROJO, BLANCO Y ALGUNOS DESACIERTOS

Los Globos de Oro y los Bafta habían teñido las alfombras de negro en adhesión al movimiento #MeToo. En la gala de los Oscar volvieron los colores, con claro dominio del blanco y el rojo. Así lo ratifica una pequeña síntesis de la red carpet del domingo:

- Jane Fonda (foto) no tiene edad: sus 80 años no se notaron en el vestido blanco de Olivier Rousteing para Balmain de corte recto, hombreras marcadas y original escote.

- Allison Janney (foto), Mejor Actriz de Reparto por “Yo, Tonya”, deslumbró con escotado vestido rojo con sobremangas de la libanesa Reem Acra. De impactante rojo lució también Meryl Streep (Christian Dior alta costura de escote triangular).

- La mexicana Salma Hayek se enfundó en un Gucci lila recargado de lentejuelas y pedrería.

- El protagonista de “Llámame por tu nombre”, Timothée Chalamet (foto), llamó la atención en blanco total y pajarita. Lo mismo que su compañero, Armie Hammer, en terciopelo granate con pajarita negra.

- La veterana cineasta belga Agnès Varda recibió el Oscar de Honor. A los 89 años, la “abuela de la Nouvelle Vague” eligió un modelo de Gucci aclamado y criticado por partes iguales.

-También de pantalón apareció Emma Stone, con un diseño de Louis Vuitton compuesto por chaqueta roja satinada, fajín rosa fucsia y unos chupines azul marino.

- El toque nostálgico de la velada lo puso la estrella puertorriqueña Rita Moreno, que 56 años después de conquistar el Oscar por su papel de reparto en el musical “West Side Story” subió al escenario luciendo exactamente el mismo modelo de estampado floral en negro y dorado, pero actualizándolo: cambió el escote halter por otro con forma de corazón y adornó su cabello corto con una banda.

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