Martín Flores, el hacedor de la música

Nació en Salta, pero se radicó en Tucumán en 1975. Creó una escuela de música por la que pasaron más de 900 alumnos en tres décadas. “Cada chico con una guitarra en la mano es un chico menos en la calle”, resalta

02 Mar 2018

Una vez llegó un chico, de apellido Silva, con una guitarra que le había regalado el padre. Comenzó la primera clase y en cada pausa, el chico miraba el reloj. Tocaba la guitarra y volvía a mirar la hora. El profesor Martín Flores detuvo la clase y le preguntó por qué miraba con tanta insistencia la hora. El chico respondió que tenía que ir a entrenar porque jugaba al fútbol en un club de Alderetes. El maestro frenó la clase de música y se comprometió a ir a ver el partido de fútbol el domingo siguiente. “El Profe”, como lo llaman sus amigos, cumplió su palabra y se presentó en la cancha para ver el partido de Silva. “Era un verdadero crack -recuerda el maestro de música-; entonces fui a hablar con el padre y le dije: mire, hágame caso, venda ya esa guitarra, porque su hijo tiene talento para el fútbol”.

A veces le toca hacer el rol de padre, admite el compositor y músico más conocido de Alderetes. Durante más de 30 años ha conducido una escuela de música por la que pasaron, en tres décadas, más de 900 alumnos. Como si fuesen historias clínicas, las fichas de cada uno de esos alumnos están a mano en la escuela del profesor Flores. Llegan chicos dispuestos a tocar guitarra, piano, viento, teclados. Además, cuando tuvo respaldo de la Municipalidad, formó coros de la ciudad con 32 integrantes. Todavía recuerda cuando se presentaron en la iglesia, entre una misa y la otra, con el coro que había formado por pedido del entonces intendente, Marcos Varvaro. “Cada chico con una guitarra en la mano es un chico menos en la calle”, resalta “El Profe”.

La historia de Silva, que tenía más talento para la pelota que para la guitarra, contrasta con otras de alumnos de Flores que sí lograron formar un camino en la música. “Los chicos empiezan aquí y no se sabe dónde van a seguir con su carrera”, resalta el profesor.

Matías Díaz entró por primera vez a la escuela de música siendo un niño. El talento se le notaba apenas empezaba a tocar la guitarra, rememora Flores. “Era tan bueno que formó parte de los músicos que grabaron el primer CD de la escuela de música, llamado Vienen clareando -explica-; después lo acompañé a que se inscribiera en el Conservatorio de Música, donde siguió su carrera. Pasó a la Universidad de Música de La Rioja y ahora está radicado en Córdoba, donde es concertista de guitarra”, detalló.

Bruno Juárez llegó a la escuela cuando tenía siete años. Tocaba el piano y fue perfeccionándose. “Hoy en día está terminando la licenciatura en piano en Buenos Aires. Al despedirse de Tucumán, Bruno dio un concierto de piano en el Teatro San Martín con la orquesta estable. Esos chicos como tantos otros dieron sus primeros pasos en la música en la escuela de música de Alderetes.

“El Profe” Flores nació en Salta, pero en 1975 se radicó en Tucumán. Trabajó en la fábrica textil Pol Ambrosio y Cia. Con un grupo de compañeros de trabajo formó un conjunto vocal. Hizo música con Cecilia Paliza en el Festival de Cosquín, en enero de 1989.

En su academia hay lugar para todos los que aman la música, dice Flores. Aggy Fuenzalida, es ciega y estudia música. Iba a participar en el Festival PreBaradero de este año, pero el avanzado embarazo fue un impedimento. “El Profe” compuso una zamba, llamada Así es Tucumán, para que ella cantara en ese escenario. Al final, el médico le recomendó a Aggy que no viajara; entonces Flores cedió la canción a otra cantante de la delegación tucumana en Baradero. Se eligió a otra cantante pero la chica no llegó a tiempo para subir al escenario. Así que surgió un nuevo cambio: la cantó Juan Tavera (solista tucumano) y la zamba quedó en la terna finalista del festival.

“EL Profe” Flores es compositor. De su autoría tiene 109 canciones (zambas, boleros, entre otros estilos); de las cuales 81 canciones están registradas en la sociedad argentina de autores y compositores de música (Sadaic). “Hay que seguir la enseñanza de la música durante el secundario -advierte Flores-; eso se hace en Salta, por eso allá uno levanta un ladrillo y sale un músico”, agrega. Mientras tanto, a pesar de estar jubilado, “El Profe” sigue sus clases en la escuela de música, con la idea de formar la mayor cantidad posible de folcloristas. “Quiero que se mantenga viva la cultura del arte nativo -remarca-, que los chicos después puedan insertarse en el campo profesional y sostengan por siempre la vigencia de nuestra música nacional”.

> Canción premiada
Autor y compositor: Martín Flores
Altos cardones y riscos
Verde muro vegetal
Desde el Este diviso
Tu paisaje, Tucumán
Aquí el sol nace en la soja
Como un niño cereal
Lo bendice la lluvia
Y lo acaricia el trigal
Si algo le dice esta zamba
No es todo, ya lo sabía
Aquí hay machete y guitarras
Como en septiembre hay azahar
Aquí se reza y se baila
Porque así es Tucumán
Tierra de historia y de labranza
Fertilizada por vos
Hoy tus hijos se llaman
Caña, naranja y limón
En julio llegan del norte
También amigos del sur
Y pa’l de afuera tu nombre
Le suena a blanco y azul 

> Canción premiada
Autor y compositor: Martín Flores

Altos cardones y riscos
Verde muro vegetal
Desde el Este diviso
Tu paisaje, Tucumán

Aquí el sol nace en la soja
Como un niño cereal
Lo bendice la lluvia
Y lo acaricia el trigal

Si algo le dice esta zamba
No es todo, ya lo sabía
Aquí hay machete y guitarras
Como en septiembre hay azahar
Aquí se reza y se baila
Porque así es Tucumán

Tierra de historia y de labranza
Fertilizada por vos
Hoy tus hijos se llaman
Caña, naranja y limón

En julio llegan del norte
También amigos del sur
Y pa’l de afuera tu nombre
Le suena a blanco y azul 

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