Dentro de Cambiemos, prevalece el rechazo por el aborto legal

Sólo entre 35 y 40 de los 108 diputados del interbloque oficialista votarían a favor.

25 Feb 2018
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PAÑUELAZO VERDE. El lunes hubo manifestaciones a favor del aborto legal y gratuito en todo el país. TÉLAM

BUENOS AIRES.- La libertad de acción que dio el Gobierno nacional a sus legisladores para debatir en el Congreso un proyecto sobre el aborto anticipa un intenso arranque del año legislativo. Dentro del oficialismo, es mayoritaria la postura contraria a la iniciativa que propone el acceso legal, seguro y gratuito a la interrupción del embarazo. El mismo Mauricio Macri, presidente de la Nación, había pedido proteger la vida desde la concepción hasta la muerte en el Congreso Eucarístico Nacional de 2016 celebrado en esta provincia.

En caso de prosperar la sesión especial que algunos parlamentarios propondrían para el 8 de marzo con el objetivo de tratar el tema, los partidos que componen a la coalición Cambiemos votarían de forma dividida. Según un sondeo del diario La Nación, dentro del interbloque de 108 integrantes, los votos a favor sólo alcanzarían entre 35 y 40 diputados.

Se oponen a la iniciativa Elisa Carrió, presidenta de la Coalición Cívica (CC); Nicolás Massot, jefe del bloque de Propuesta Republicana (PRO); y Emilio Monzó, el presidente de la Cámara Baja. Federico Pinedo, presidente provisional del Senado, también en contra, sostuvo: “no encuentro diferencia entre eliminar la vida de un chico por nacer y uno que nació”.

“Seguramente tendremos aliados, como Cristina Kirchner”, ironizó en referencia a la oposición que la ex mandataria mostró al tema durante su mandato. Se expresaron públicamente a favor los diputados del PRO Daniel Lipovetsky y Sergio Wisky, y la diputada radical Brenda Austin, una de las impulsoras de la iniciativa, entre otros.

Con respecto a los miembros del Gabinete de Macri, los ministros Rogelio Frigerio (de Interior); Jorge Faurie (de Relaciones Exteriores); Jorge Triaca (de Trabajo); Guillermo Dietrich (de Transporte); Luis Miguel Etchevehere (de Agroindustria); y Alejandro Finocchiaro (de Educación) están “a favor de la vida”, pero sin posturas fundamentalistas y consideran positivo el debate en profundidad. Según Clarín, el titular de la cartera de Justicia Germán Garavano prefiere seguir con el criterio actual de la Corte Suprema de la Nación, que sostiene que la interrupción del embarazo sólo es legal si aquel es producto de una violación o si corre riesgo la salud de la madre.

El ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, prefirió no emitir su opinión personal, pero también se manifestó a favor del debate y dijo que en los países donde se legalizó el aborto bajó “drásticamente” la mortalidad materna. El de Ambiente, el rabino Sergio Bergman, cree que es necesario agotar todas las opciones, pero considera que deben crearse protocolos para validar abortos terapéuticos y por violación.

Su par de Energía, Juan José Aranguren, está a favor “del libre albedrío” y avala la interrupción legal del embarazo según las circunstancias. Los ministros de Cultura, Pablo Avelluto, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, fueron los únicos miembros del Gabinete que señalaron una opinión a favor de la despenalización. “Si bien la vida empieza con la concepción, las características como persona aparecen más adelante”, dijo Barañao.

Macristas tucumanas, en contra

La diputada Beatriz Ávila y la senadora Silvia Elías de Pérez (Cambiemos) reiteraron su posición en contra de la legalización del aborto mediante sus respectivas declaraciones de prensa. “Un hijo no es propiedad de la madre. Es una vida y cosificarla es una degradación de nuestra humanidad”, dijo Ávila. Además, mencionó la necesidad de que el Estado actúe en pos de una sexualidad responsable. “En ningún caso debemos privilegiar la irresponsabilidad y el no hacerse cargo”, opinó.

Elías de Pérez expresó que no se debe legislar para cambiar muertes maternas por la de niños por nacer, sino que se trata de proteger ambas. La senadora fue más allá al asegurar que la interrupción voluntaria del embarazo es un acto de injusticia y de discriminación. “No es una elección (de la gestante). Si se lo plantea de esa forma, es una elección desigual ya que hay alguien que perderá su vida porque no tiene la posibilidad de elegir ni de defenderse”, dijo. “No sólo voy a votar en contra de la despenalización del aborto cuando toque su discusión en el Senado, sino que voy a poner todas mis fuerzas en convencer a cada legislador que la solución nunca es terminar con la vida de una persona”, adelantó.

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