Hace 7 Hs

Resulta muy ordinario el discurso pronunciado por el presidente Milei en el Congreso, tanto por la falta de seriedad para explicar la verdad de la situación, como por los insultos y gritos desaforados con los que trataba de seguir despotricando contra políticos, obviamente con la intensión de desplazar la culpa. Su exagerada actuación fue un burdo recurso que para suplir la falta de inteligencia para exponer algún proyecto serio del gobierno, que permita morigerar el crítico estado económico y financiero en que nos encontramos. En todos sus discursos, el presidente sigue recurriendo a la falaz mentira de afirmar el éxito de su gobierno, de que inflación y la pobreza han disminuido y que además proyecta implementar una cantidad extra de medidas para convertir el país. Obviamente ninguna de las medidas que aplicara serán para promocionar un incremento de la producción y un aumento de las fuentes de trabajo. Por el contrario, sus medidas siempre provocan el cierre de empresas con la consecuencia de que miles de empleados queden sin trabajo. Acorde con todas estas mentiras, escuchamos la fantasía del ministro Adorni cuando aseguraba que los despidos aumentan las posibilidades de trabajar y que todos los despedidos tienen oportunidad para desarrollar sus propios emprendimientos con la indemnización que reciben.(¿) Lo cierto es que estamos en una crítica situación debida al manejo estrafalario de las finanzas, la cual sin duda se complicara más, por el hecho de que estamos sometidos y atornillados a EE.UU. que se encuentra seriamente complicado en una guerra de impredecibles consecuencias.

Humberto Hugo D’Andrea

hdandrea95@gmail.com


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