Después de la playa, arreglá manos y pies

Durante las vacaciones suele pasar que descuidás tus uñas, y tanto manos como pies vuelven secos y sin vida. Dos especialistas cuentan lo que hay que hacer

21 Feb 2018

Las vacaciones en el mar, sin dudas, significan sumirse en una relajación tan extrema al punto de permitirte tener la mente en blanco y no pensar en nada. Pero, al regresar a tus pagos, seguro notás un detalle: tus manos y tus pies no recibieron el cuidado necesario ante la humedad y los calores de los puntos turísticos. Ahora están secos y sin vida, y necesitan un spa de emergencia. ¿Es posible realizarlo en casa? Algunas esteticistas de Tucumán revelan a LA GACETA algunos tips para tener los pies y manos siempre saludables y bien arreglados.

“Las extremidades dicen mucho de cada mujer. Sin embargo, la mayoría vuelve de la temporada de verano con las manos y los pies mucho más duros, agrietados y deshidratados que nunca - dice Andrea Lezcano, de la peluquería Lola Barcelona-. Es importante tener en cuenta que, en el caso de los pies, son puntos importantes de nuestro cuerpo y hay que cuidarlos, no sólo por estética sino por salud”.

Spa casero

Para armar un ritual práctico y sencillo se necesitan herramientas básicas, como un alicate, una lima, un cortador de cutículas, una crema hidratante (para pieles dañadas) o nutritiva, una escofina y una crema pulidora, además de los elementos que utilizás normalmente para el esmaltado (quitaesmalte, base de porcelana, esmalte, laca finalizadora).

Las manos siempre necesitan más cuidado que los pies por el hecho de tenerlas en uso constantemente, explica Mariela Casanova, de la peluquería Jorge Ávalos. Por su parte, los pies a veces requieren de un cuidado extra cuando hay callosidades.

Paso a paso

• Quitar el excedente de las manos o pies: ya sea oleosidad, esmaltado anterior (con quitaesmalte sin acetona ya que daña mucho a la uña) o suciedad.

• Limarlas dándole la forma que se prefiera. Este paso permite quitar estrías que, a veces, se forman en las uñas.

• Ponerlas en remojo (preferentemente en agua tibia) durante 5 minutos. Luego, secar.

• Con la ayuda del palito de naranjo se corren las cutículas dejando la zona de la uña libre.

• Con el cortacutículas se corta el excedente e inmediatamente se coloca un aceite hidratante, preferentemente de almendras. Esto permite que la cutícula crezca de manera más lenta. Es importante levantar las cutículas para que la uña respire.

• Con la crema pulidora, (de granos más pequeños para las manos) se exfolia masajeando por no más de dos minutos sino la piel se daña. Luego, enjuagar. Si no tenés crema pulidora podés armar una en casa que viene perfecto para las manos. Sólo necesitás mezclar proporciones iguales de azúcar, aceite y limón. Si los pies presentan durezas es recomendable limarlos con una escofina, por ejemplo, en la zona del talón.

• Terminar colocando una crema conveniente o aceites esenciales.

• Luego para el esmaltado, se aconseja, primero, utilizar una base de porcelana para proteger la uña y darle durabilidad al esmalte. Luego aplicar el esmalte, y por último, la laca finalizadora para darle brillo.

Hoy las tendencias en colores son los rojos, los fucsias, los corales, los verdes y azules marinos. “Tener las uñas de manos y pies del mismo color ya no es primordial”, asegura Casanova.

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