Poroto, una alternativa que hay que cuidar

17 Feb 2018
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El cultivo de poroto en la región noroeste (NOA) del país, en lo que se refiere a producción y comercialización, no es algo nuevo, ya que tiene más de 50 años de historia y ha recibido un gran aporte tecnológico de distintas instituciones oficiales a partir de fines de la década del ‘70, en la que colaboraron también productores de diversa envergadura, para lograr los buenos resultados actuales en cuanto a su difusión en el sector productivo regional.

La producción de poroto y la forma en la cual se insertó en el ámbito productivo del NOA, demostró ser una de las mejores alternativas en la diversificación agrícola de la región por las excelentes condiciones agroecológicas que tenemos para la producción de legumbres secas. Es el principal cultivo, además, para el desarrollo de la región subhúmeda seca y semiárida del NOA, por su buena adaptación como integrante principal de los sistemas de rotación que se pueden diseñar para esta amplia superficie.

Al sembrarse a mediados de la estación de verano, cierra el ciclo de siembra de los cultivos estivales, ampliando el período de siembra de los mismos, cuestión muy importante en una región donde la variabilidad climática y la disponibilidad de agua edáfica definen la siembra y juegan roles imprescindibles en el rendimiento futuro.

La siembra de este cultivo siempre se encuentra condicionada a diversos aspectos que se deben tener en cuenta, como las condiciones ambientales que se van presentando durante el verano y las condiciones comerciales que se avizoran.

Este año agrícola que estamos viviendo, muestra un comportamiento climático que afectó la siembra de cultivos importantes para la región, como la soja y el maíz, ya que las irregularidades de las lluvias, sumadas a las bajas precipitaciones, hicieron que las fechas óptimas de siembra de estos cultivos se escapen y den lugar al cultivo de esta legumbre. A raíz de todo esto, los especialistas y los productores que trabajan con este cultivo esperan que la superficie con poroto en la región crezca y, por ende, en Tucumán también.

Proyecciones

En general se espera que en la provincia haya una siembra importante de este cultivo, estimándose que se pueden sembrar 30.000 ha, siempre que las condiciones de humedad del suelo acompañen a la misma. Se presume una siembra con un 90% de poroto negro y el resto de poroto blanco y rojo, con variedades que presenten buen comportamiento a las virosis.

Por suerte, hasta el momento, estos pronósticos están siendo cumplidos, sobre todo porque todavía quedan unos días para seguir sembrando este grano en la provincia.

A nivel regional también se espera un incremento de la superficie de poroto de las diferentes variedades, no solo por las condiciones ambientales que se están presentando, sino también por que Brasil tuvo algunos inconvenientes en su cosecha.

A pesar de esto, los técnicos recomiendan tener mucha prudencia en las hectáreas finales de siembra y evitar problemas posteriores de comercialización. Lo bueno es que esta siembra se está realizando con semillas de muy buena calidad y con un precio más o menos acorde a la realidad.

Lo importante es que si el productor tomo la decisión de sembrar poroto tenga siempre en cuenta las recomendaciones técnicas que se brindan de manera permanente desde la Experimental Obispo Colombres (Eeaoc), para minimizar todos los factores de riesgos que puedan aparecer.

Se recomienda hacer el control minucioso de todas las malezas presentes y que el cultivo vaya naciendo en el lote con las diferentes alternativas de control recomendadas.

La selección del tipo de poroto y variedades siempre depende de la necesidad de cada productor, pero siempre debe tenerse en cuenta que la semilla sea de buena calidad, ya que la mayoría de las enfermedades se transmiten por medio de ella; y que tengan un buen poder germinativo (alrededor del 90%).

La fecha óptima de siembra en nuestra zona está comprendida entre mediados de enero hasta el 20 de febrero.

Fechas más tempranas son perjudiciales por las altas temperaturas, y las tardías lo son también por las posibles heladas tempranas que podrían perjudicar al cultivo en el momento de llenado de grano.

La campaña de poroto está totalmente lanzada y la esperanza está puesta en que el cultivo tenga un buen comportamiento a lo largo de su período de vida. Por supuesto, siempre esperando un comportamiento climático que beneficie el crecimiento y desarrollo del cultivo y que llegue al momento de cosecha con un buen rendimiento.

Además, se espera que todo se vea acompañado por un mercado que esté demandando el poroto argentino, lo que permite tener precios acordes a las necesidades actuales de los productores.

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