En el uso de las horas, es necesario estar enfocado

El segundo mes del año invita a organizar y a planificar las tareas cotidianas. De eso dependerá, en gran medida, la productividad en la oficina y, además, la responsabilidad que implica mantener un hogar. Programar tareas conduce a la satisfacción de la persona, dicen los especialistas

05 Feb 2018
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Qué el día rinda ya no es un tema sólo de productividad, desde mi perspectiva cada vez más tiene que ver con un estilo de vida, la conducta/hábito clave es programar, el día, la semana, el mes...es preguntarse con anticipación ¿en qué uso mi tiempo, para lograr qué? Desde la perspectiva de Patricia Paola Gálvez, coach y consultora estratégica de directorios y equipos directivos en empresas privadas y proyectos internacionales, la productividad es una consecuencia de responder esta pregunta...programar empieza por allí.

Una cosa es levantarse a la mañana y empezar a pensar que voy a hacer hoy, y otra cosa es tener definido de antemano en qué y para qué voy a usar el día, indica a LA GACETA. Es desafiar una conversación cultural que dice: no se puede programar, no se puede planificar, si planifico no disfruto, etc.

Según Gálvez (su sitio web es www.patriciagalvez.com.ar), un día rinde más si sabes en que lo vas a usar: y si además sabes que usar el tiempo de esa manera te va a permitir lograr algo. En este contexto un imprevisto nos resulta más manejable, ¿por qué?, porque podemos elegir atenderlo, derivarlo o postergarlo. El foco es importante. Si no estoy enfocado, cualquier cosa que se me presente va a tener el mismo grado de importancia que un imprevisto.

Salirse del pensamiento. Según la consultora, mucho por hacer y poco tiempo. Este pensamiento nos conecta inmediatamente con la “preocupación”, en lugar de la adrenalina de la “ocupación”, del resolver, de pensar en una manera de lograrlo. El tiempo no es ni mucho ni poco; es un recurso controlable por nosotros, puntualiza. Nosotros tenemos el poder de decir en esto uso mi tiempo y en esto no, tenemos el poder de priorizar, de como invertirlo, etc. Por ejemplo, cita Gálvez, en los equipos es muy común escuchar no tenemos tiempo, y cuando pregunto en qué usan su tiempo: el 25% del tiempo esta enfocado en competir, en cuidarse de otros, no en lograr, el 25% en pensar es poco tiempo o necesito más, cuando en realidad podríamos usar en: que es lo que más y mejor puedo hacer?

Querer evitar las interrupciones en lugar de combatirlas. Esto desenfoca la mente, me enfoco más en que no ocurran (algo que no puedo controlar), en lugar de tener un plan (otra vez programar) para las interrupciones (algo que si puedo hacer y está bajo mi control. Las interrupciones van a llegar, seguro. Así que no tener un plan para combatirlas es como salir a un campo de fútbol a jugar descalzo. Un buen plan para manejar las interrupciones puede contener:

• Identifique las más frecuentes, puntee del 1 al 10 en función de su impacto y frecuencia, piense que puede hacer para reducir la frecuencia y el impacto.

• Comunicar a otros tu propia rutina: por ejemplo, de 6 a 7, hago esto, y cuando estoy disponible. Ambas cosas son importantes, estar disponible y trabajar.

• Adquirir el hábito de trabajar en bloques cortos de tiempo: tenemos la tendencia a pensar que necesitamos mucho tiempo y esto es tan sólo un hábito. Empezar por dividir cualquier tarea en sencillos bloques de 15 o 25 minutos. De esta manera conseguirá trabajar más intensamente y por lógica habrá menos interrupciones que en bloques de una hora u hora y media.

La televisión como base del descanso. Estudios han probado que la TV quita energía, desgasta y enfoca nuestra cabeza en aquello que muchas veces no tiene que ver con nuestros objetivos. ¿hay que dejar de ver la televisión? La respuesta es no. No se trata de eliminar sino de REDUCIR. Se trata de “poner a dieta” las horas de televisión para así poder hacer otras cosas verdaderamente importantes para usted o los suyos. Puede empezar reduciendo 30 minutos pero además anote en va a usar ese tiempo, esto le ayudara a reforzar.

Redes sociales e internet, también esto es un asunto de enfoque. Son un servicio que está a su servicio. No actúe como una marioneta que está a su merced. Depende de nosotros convertirlas en una ayuda para nuestros objetivos o en una fuente de pérdida de tiempo. La clave es darle un sentido, es decir ¿qué función cumplen para mis objetivos?: ya sea que las use para informarme, divertirme, trabajar, investigar, destino un tiempo y una hora para eso. No porque están hay que usarlas si no contribuyen a lo que quiero. La Tecnología e Internet son herramientas que SIEMPRE deben estar a su servicio.

La biología un factor crucial. Sin cuerpo no hay vida que rinda. Aprender a descansar, a llevar una vida saludable, a definir que actividades hacer en que momento. La energía del cuerpo no es igual durante el día, conocernos en este sentido nos ayuda mucho para elegir las actividades.

Finalmente, indica la coach, la clave es aprender el hábito enfocarse, de poner toda la atención a lo que está realizando y trate de no pensar en todo lo que debe hacer. Si está trabajando, concéntrese en los pendientes, y no se distraiga pensando en qué cocinar mañana o lo que tiene que hacer el fin de semana.

“Tenga siempre a mano su agenda para anotar las cosas que tiene que hacer y dedique un tiempo en el día para organizarlas en su agenda”, sugiere.

Según Gálvez, la persona que programa su vida realiza más y mejores cosas, dirige su vida de a acuerdo a su mapa, esto genera mucha más satisfacción, autoestima y sensación de progreso

“Qué el día rinda es un tema de foco, si tengo foco, el tiempo es mi principal riqueza, no mi principal escasez”.

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