Crisis en la pareja Trump

28 Ene 2018

De Martin Bialecki, DPA.-

La primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, no tuvo un buen comienzo de año. Empezó con impulso y tres nuevos colaboradores, pero poco después sufrió dos duros golpes: la noticia sobre el presunto “affaire” de Donald Trump con una actriz porno en 2006 y la supuesta infidelidad actual con una empleada de la Casa Blanca.

Se esperaba que Melania viajara al Foro Económico Mundial en Davos junto al Presidente, pero a último momento decidió no ir y realizar actividades por su cuenta.

Sin haberlo anunciado públicamente, el jueves, Melania visitó el Museo del Holocausto en Washington. Luego escribió en Twitter, algo que no hace a menudo, para relatar su recorrido. Las imágenes la mostraban encendiendo una vela y junto a una acompañante en la conmovedora sala con imágenes de judíos asesinados.

Por la tarde, los medios estadounidenses dieron con urgente que la primera dama se había ido en avión a Florida. Sola. CNN confirmó el aterrizaje en West Palm Beach. La prensa se llenó de especulaciones acerca de por qué Melania decidió irse al soleado sur, donde se encuentra la residencia de descanso de Trump Mar-a-Lago, en vez de esperar la vuelta del mandatario en la Casa Blanca. ¿Hay crisis en la pareja presidencial?

La revista de celebrities “Intouch” publicó hace unos días a toda página una entrevista de 2011 con Stephanie Clifford, conocida como “Stormy Daniels” en el sector porno, en la que aseguraba haber tenido una relación con Trump en 2006, un año después de la boda de los Trump.

El “Wall Street Journal”, un diario nada amarillista, aseguró que el empresario devenido en político le pagó U$S 130.000 para que la actriz no hiciera público el affaire. El abogado personal del mandatario, Michael Cohen, le entregó el dinero en octubre de 2016, en plena campaña electoral para las elecciones de noviembre.

Real o no, la historia fue tema incluso durante la visita del vicepresidente estadounidense a Israel. Mike Pence, un cristiano muy religioso, posiblemente no haya hablado de estos temas muy a menudo en su vida, pero esta vez lo hizo y aseguró en Jerusalén que todo es mentira.

Además de los rumores sobre las supuestas relaciones sexuales con “Stormy Daniels” en un hotel de Trump en el idílico lago Tahoe, surgió otro que asegura que hay algo entre el Presidente y su directora de Comunicaciones, Hope Hicks. No es algo nuevo, pues Michael Wolff menciona las especulaciones en su libro “Fire and Fury” y probablemente pensara que no habían tenido la suficiente repercusión, pues las repitió en todas las entrevistas televisivas hasta que los medios se hicieron eco.

Fue curiosa la rapidez con que se apuntó contra Hicks pese a que nadie ha hablado con ella, ya que no da entrevistas. Su aspecto en cambio fue muy comentado, con expresiones como que es “radiante”, “arrebatadora” o tiene “un cabello increíble”. Su tarea como directora de Comunicaciones, sobre la que poco se sabe, no desempeña ningún papel.

¿Y Melania Trump? Sólo se puede especular con que las tremendas olas de la información dejan su huella. Ya antes de los rumores actuales se decía que la pareja duerme en habitaciones separadas. Sobre el decimotercer aniversario de boda de la pareja este lunes no hubo ni una palabra. En uno de sus muy escasos tuits, con motivo del primer año de la llegada al poder del presidente el 20 de enero, Melania no menciona a su marido siquiera y la foto la muestra del brazo de un escolta en uniforme. Ni rastro de Donald.

La primera dama canceló su viaje a Davos alegando problemas de agenda, pero ésta no puede estar muy cargada teniendo en cuenta que a diferencia de su antecesora, Michelle Obama, no suele tener tantas apariciones públicas. Su protagonismo sigue siendo de bajo perfil y a veces extrañamente silencioso. Desde el 12 de enero no había hecho ninguna declaración pública: el mismo día en que se conoció la historia sobre el presunto pago a la actriz porno.

En la noche del jueves, el “New York Post” salió en defensa de la “First Lady”. Sí, es cierto que asume su papel de manera diferente. Pero Melania Trumo dejó claro a todos que no le debe nada a nadie. “Una mujer no tiene por qué abandonar su propia vida para servir a las ambiciones de su marido”, opinó el periódico. Con su comportamiento Melania lo deja muy claro y otras mujeres deberían estar orgullosas, añadió.

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