Dictan la prisión preventiva para el joven narco que atemorizó a la ciudad de Rosario

La Justicia lo imputó como autor de un homicidio, tentativa de asesinato y asociación ilícita

26 Ene 2018

ROSARIO.- Alan Funes, el joven de 19 años detenido el martes en esa ciudad santafesina y miembro de una banda armada que disputa territorio con otro grupo narco, fue imputado ayer con prisión preventiva como autor de un homicidio, de dos tentativas de asesinato, amenazas, asociación ilícita, robo y abuso de armas.

Su novia, Jorgelina Andrea Selerpe, de 24 años, fue detenida junto con él en un barrio Fonavi y quedó imputada como coautora de un homicidio y de tentativa de asesinato, además de portación ilegal de arma de fuego.

Funes rechazó los cargos en su contra y dijo que el arma secuestrada cuando lo detuvieron no era de él.

Una de las principales evidencias expuestas por las fiscales Gisela Paolicelli y Georgina Pairola, durante una audiencia en los Tribunales, fue que una bala extraída del cuerpo de Marcela Díaz, asesinada el 14 de enero, pertenecía al arma secuestrada en la detención de Funes y Selerpe, según una pericia balística.

La disputa

El joven detenido es miembro de una familia ligada al narcomenudeo y otros delitos en el barrio Parque del Mercado de Rosario, según el Ministerio de Seguridad de Santa Fe.

Ese clan está enfrentado desde hace casi cinco años a la familia Camino, parientes del asesinado jefe de la barra brava de Newell’s, Roberto “Pimpi” Camino, asentada en el Barrio Municipal, lindero con el vecindario de los Funes.

Investigadores policiales han asegurado que ambos grupos son responsables de más de dos decenas de asesinatos producidos en los últimos años, como consecuencia de una extensa saga de venganzas cruzadas.

Detenido el martes tras permanecer dos semanas prófugo, Funes fue acusado ayer de integrar “una asociación ilícita con permanencia en el tiempo destinada a cometer diferentes tipos de delitos, contra la propiedad, la libertad y la integridad física de las personas”, señalaron las fiscales.

Su hermano, Lautaro “Lamparita” Funes, de 22 años, está preso desde septiembre del año pasado por los mismos cargos, junto con una decena de jóvenes que supuestamente conforman el grupo criminal.

Escuchas telefónicas

Las fiscales leyeron varias escuchas telefónicas captadas durante 2017, mientras Alan estaba aún detenido en el Instituto de Rehabilitación Adolescente de Rosario por otro crimen. Dijeron que ordenó tirotear una casa, buscar armas y comprar balas, y que le pide a “Lamparita” que le filme con el celular alguno de esos ataques

También le imputaron haber amenazado el 10 de diciembre a Marcela Díaz, hermana de Rubén Ariel “Tubi” Segovia, de 29 años, un presunto sicario imputado por cuatro casos de homicidio y ligado al clan Camino.

Voyeurista

Las escuchas de la causa por asociación ilícita en la que fue imputado revelaron una suerte de placer voyeurista del joven por acceder en vivo a los ataques que perpetraba la banda, mientras él estaba preso

En una de las escuchas leídas por las fiscales en la audiencia, captada el 2 de mayo de 2017, su hermano Lautaro le contaba que consiguió “una metra” (una ametralladora). Según la investigación, se la proveyó René Ungaro, quien cumple una condena de 17 años como autor del asesinato del ex jefe de la barra brava de Newell’s Old Boys. (Télam)



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