Cocina verde: cinco ideas para reusar los desperdicios diarios

Fruta, te y café en filtro, esos son tres de los ingredientes que podés reutilizar. Cinco ideas para aplicar a la hora de cocinar.

23 Ene 2018

Usamos el limón y tiramos los restos, tomamos el té y el saquito va a la basura, preparamos un budín de banana y la cáscara va a la bolsa. Muchos alimentos que se ingieren a diario tienen más utilidades de las que la mayoría conoce y si se guarda, pueden servir para limpiar o aromatizar tu hogar.

Fruta, te y café en filtro, esos son tres de los ingredientes que podés reutilizar. Te damos cinco ideas que podés aplicar a la hora de cocinar. 


1. Limón para la digestión

Si ya usaste su jugo no tires el resto. La cáscara del limón ayuda a mejorar el funcionamiento digestivo. La manera más eficiente para sanar es prepararla como té. 

2. Naranja para las hormigas

Aunque muchos no sabían, la naranja es un buen repelente de hormigas. Su olor suele ahuyentar a los insectos, por su toque ácido. Podés aplicar este insecticida casero preparando una infusión con los restos de cáscara y rociándola en los sectores problemáticos. 


3. Aromatizante de café

El fuerte aroma del café elimina los malos olores del ambiente. Para usarlo en tu casa debés reusar los restos que quedan en la cafetera y dejarlos secar. Posteriormente simulá la forma de una bolsita de te colocando un poco de café en una bolsa de tela. Lo que queda es colocar los paquetitos cerrados en roperos, cajones, tacho de basura, o cualquier lugar al que quieras cambiarle el olor. 

4. Cáscara de banana

Por sus nutrientes, es muy útil para preparar una mascarilla facial casera. Solo debe estar recién pelada para que funcione. Su uso es simple: debés lavarte la cara con agua y jabón previamente y luego frotarte la cáscara (del lado interno) con movimientos circulares. Según el sitio mejorconsalud.com, lo ideal es hacerlo durante 30 minutos y luego enjuagar con agua tibia.

5. Bolsas de té negro


El té negro tiene la gran propiedad de abrillantar la madera. Podés dejar el saquito en remojo, dentro de media taza de agua caliente, y una vez que repose humedecer un paño con él y pasarlo por los muebles.  

Comentarios