Según Campero, el desafío es tener tranquilidad institucional

Señaló que “con las nuevas autoridades” el Concejo podrá funcionar

11 Ene 2018
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EN LA SEDE DEL PE. Campero llegó a la reunión acompañado por concejales. la gaceta / foto de natalia viola

El intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, fue el último en llegar a la cumbre del diálogo en la Casa de Gobierno; pero el primero en salir y en dar su parecer. Dijo que la reunión fue amplia y que no sólo se habló del tema Concejo. “No debería mirarse como algo raro la reunión entre un vicegobernador (por Osvaldo Jaldo) y un intendente”, justificó.

“Como intendente me puse a disposición del Gobierno y del Concejo Deliberante (de Yerba Buena) para que en 2018 consolidemos la gestión. Ese es el gran desafío y este enero tiene que servir para ordenar algunas cuestiones. La tranquilidad institucional mejora la gestión y son pasos importantes que damos en esto de la mesa de diálogo”, insistió.

Según Campero, sin la presión electoral que hubo durante el año que acaba de pasar, entonces, las chances de que el órgano deliberativo se ponga en marcha son mayores. “Hoy se está poniendo en funcionamiento la Guardia Urbana y eso tiene que ver con el aporte del Concejo en términos normativos. También se está armando la agenda normativa en función de las necesidades de nuestra ciudad”, agregó el radical.

El intendente le quito importancia a las denuncias judiciales en su contra, formuladas por los ediles opositores a su gestión. Las calificó de “vaivenes políticos” y dijo que no fueron analizadas en la reunión porque se hablaron temas “macros”. “Aquí ninguna pelea política va a trascender 30 años, pero sí las grandes decisiones que pueden transformar la provincia. Ese es el gran desafío”, agregó.

La relación de aquí en más con el legislador radical, Ariel García, es la incógnita. “García planteó que el diálogo es muy importante, me imagino que por ese diálogo habrá alguna cercanía con los cuatro concejales”, mencionó el intendente de Yerba Buena.

Por otra parte, el jefe municipal consideró que no hay discusión en cuanto a la asunción de Rodolfo Aranda como concejal ni a la elección de las autoridades (como presidente fue elegido el peronista Héctor Aguirre). Sin embargo, dijo que deben ser los ediles quienes busquen el camino para normalizar la situación y para que sea “un gran año” en el que se dejen de lado las diferencias.

Eso si: el dirigente de Cambiemos reconoció que hubo críticas de los vecinos en torno estas peleas, que empañaron la función central del Concejo. “Uno de los intereses es que el Concejo funcione y con la nuevas autoridades esto va a suceder”, ratificó.

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