La escasez de enfermeros a nivel nacional y provincial

03 Ene 2018

Solidaridad, compasión, vocación de servicio. Son pocas las profesiones que reúnen esas tres condiciones. “Hacer lo que nadie más hará, un camino que nadie más puede tomar, a pesar de todo seguimos adelante, eso es la enfermería”, afirma Rawsi Williams. No siempre son bien remunerados por su esforzada tarea. Según datos recientes del Programa Nacional de Formación de Enfermería (Pronafe), en la Argentina hay 2,21 enfermeros cada 1.000 habitantes, y las recomendaciones internacionales establecen como mínimo extremo cuatro.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicó en octubre pasado que en la Argentina solo hay 3,8 cada 10 mil habitantes, cuando el número mínimo debería superar los cuatro cada 10.000. Para dar una idea del problema, realizó una comparación con otros países. Los españoles están preocupados porque tienen 40 enfermeros cada 10 mil habitantes, cifra que consideran baja. El país que mejor se halla es Finlandia, con una tasa de 150; en el caso de Cuba son 80.

De acuerdo con datos del Sistema de Información Sanitario Argentino publicados por el diario La Nación, en la actualidad son 179.175 las personas matriculadas en el campo de la enfermería. De ese número, 19.729 (11,01%) son licenciados, que es el grado mayor de formación; los técnicos ascienden a 73.373 (40,95%); y los auxiliares son 86.073 (48,04%), quienes tienen la menor formación, ya que cursan carreras de tan solo un año. En la Argentina los enfermeros se forman en 53 universidades y en 212 escuelas técnicas; cada año hay unos 30.000 nuevos inscriptos y un total de cerca de 78.000 estudiantes cursando la carrera entre universidades y escuelas técnicas.

En Tucumán la situación no es diferente a lo que está sucediendo a nivel nacional. Según el director de la Escuela de Enfermería de la filial tucumana de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad, se necesitarían en la provincia alrededor de 25.000 enfermeros, y solamente hay la mitad, con el agravante que muchos se hallan ya en edad jubilatoria, y se hace difícil el recambio. “En Tucumán están egresando poco más de 100 enfermeros por año; es claramente insuficiente”, manifestó.

Una médica anestesista que antes fue enfermera y que se desempeña en el hospital Padilla, dijo que la carencia existe desde siempre y se nota. Sostuvo que hay una gran necesidad de que crezca el número de enfermeros, pero que también es crucial el reconocimiento de su trabajo. “Ellos son los que mantienen el contacto asiduo con los pacientes; y no sólo curan: contienen y hacen más llevadera la vida en el hospital”, dijo.

Si bien el Pronafe se ha puesto como meta formar 50.000 nuevos enfermeros hasta 2020, sería importante que a nivel provincial, se promocionara con mayor énfasis la carrera. La Universidad Nacional de Tucumán cuenta con una Escuela de Enfermería, que posee una filial en Aguilares.

Como sucede con el médico, para ser enfermero se necesita de fuerte vocación porque exige una entrega importante hacia la atención del prójimo, que excede el común denominador. ¿Qué sería de los médicos, de los sanatorios y hospitales sino este no existiese? Su trabajo no siempre es valorado por la sociedad, pese a que es uno de los pilares del sistema de salud. “La atención constante de una buena enfermera es tan importante como la mejor operación de un cirujano”, afirmaba Dag Hammasrskjold, que fue secretario general de la ONU.

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