Siete presos se amotinaron en la cárcel de Concepción

Los reclusos doblegaron a los guardias y se subieron a los techos del penal; mientras sus parientes quemaron cubiertas fuera del edificio

30 Dic 2017

Hasta últimas horas de anoche, autoridades del Centro Judicial de Concepción mantenían una tensa negociación con parientes de sietes reclusos que, desde el mediodía, permanecían amotinados en la terraza del Penal de esa ciudad. Los revoltosos son procesados y condenados por distintos delitos por la justicia local y que reclaman el beneficio de la libertad.

Uno de los que lideran la protesta es Luis Alberto Aguilar, condenado a prisión perpetua junto con Willian Rotger Doldan, por el homicidio de Cecilia Britos, de La Cocha. El hecho ocurrió en junio del 2011. La condena contra Aguilar y su compinche fue dispuesta por la Cámara Penal Sala I en abril del año pasado. La medida fue ratificada recientemente por la Suprema Corte de Justicia de la provincia.

El motín se desencadenó alrededor del mediodía. Los reclusos lograron doblegar a los guardias y de inmediato ascendieron al techo del penal. Ahí se instalaron con un cartel que rezaba: “justicia para los pobres”. Al menos dos uniformados resultaron golpeados, al igual que algunos de los sublevados. Entre éstos también aparecen Alfredo Alberto, procesado por robo agravado, y Gustavo “Yapa” Gutiérrez, condenado por abuso sexual a seis años de prisión efectiva. Este había fue absuelto por la Justicia Federal en una causa por tráfico de estupefacientes.

Al parecer el detonante de la sublevación fue la decisión de la justicia de hacer lugar al beneficio de la prisión domiciliaria pedida por Jorge Alberto Morelli por razones de salud. El hombre está condenado a cuatro años y medio de prisión efectiva tras ser incriminado por la muerte de seis personas en Villa La Trinidad durante un accidente de tránsito. El hecho ocurrió en noviembre del 2014 y Morelli conducía una Toyota Hilux que colisionó de frente contra un auto en el que iban las víctimas.

“No logro que a mi marido le den la libertad a pesar de que en el caso del robo agravado otro hombre se hizo cargo del hecho. Pero como no tengo plata igual que Morelli, nadie me escucha” se quejó Celeste Juárez, esposa de Alberto. Por su parte Adelina Tapia, madre de Aguilar, dijo que su hijo reclama su libertad en razón de que fue condenado sin pruebas. “Los estudios de ADN sobre las muestras de isopado tomado de las partes íntimas de la víctima no son compatibles con los genes de mi hijo. Y este informe no fue tenido en cuenta al momento de ser condenado”, planteó la mujer.

Los parientes de los reclusos quemaron cubiertas durante la tarde. Después ingresaron a la cárcel a conversar con autoridades judiciales encabezadas por la jueza de Ejecución Penal, Alicia Merched.

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